domingo 29 de enero de 2012

TWITTER y MEGAUPLOAD.

Si seguimos por este camino, Internet, se va a quedar para poderosos y otros gobernantes. Los ordenadores quedarán como meras grabadoras que acabarán siendo perseguidas, como en la antigua URSS, los discos de los Beatles.
Hay muchas excusas que suelen esgrimirse contra la libertad; los derechos de autor entre otras cosas, aunque no digo que no deban garantizarse de algún modo estos derechos. Lo peor es que la excusa de la delincuencia, la excusa del insulto, la excusa de los derechos de autor están sirviendo como gran excusa (como siempre) para cargarse al autor de los derechos y al derecho en sí.
Es un horror andar trasegando con mis amigos cajones de DVDs y de CDs de acá para allá. Antes nos intercambiábamos nuestros enlaces de Megaupload.
Tenemos Internet, que es un instrumento maravilloso y carísimo... cada vez más caro y, quien sabe, si cada vez más prescindible... ¿Se está acabando la grande, maravillosa y cortita época de Internet o va ser maravillosa la circunstancia de que, al final, sea imposible ponerle puertas al campo?

jueves 5 de enero de 2012

ALTERNANCIA A LA ESPERA DE ALTERNATIVA.


Puede ser discutible, que el del PP, sea un gobierno alternativo. Ya lo iremos viendo.

Hay algo muy claro: no será el tema económico lo que nos pueda hacer ver si es un gobierno alternativo o es mera alternancia. Sin duda, muchos estamos convencidos, y la experiencia así lo demuestra, que, el PP, está mucho mejor capacitado para la gestión pública que el PSOE. Está claro que es infinitamente menos corrupto que este último pero su complejo cultural le impide decir que fueron precisamente ellos, los conservadores, los que se inventaron el Estado del Bienestar y otras muchas cosas. Desde luego no suelen estar tanto por la retórica como por poner manos a la obra calladamente y con eficacia.

El PP parece creer que la retórica —y no tan retórica— molesta a los electores que prefieren, sobre todo, mirarse al bolsillo. Puede que, en cierto grado, todos hagamos esto, pero hay cosas que no pertenecen a la economía y que son precisamente las que nos distinguen como país y como personas. Sin un país, la economía fluctuará —en ondas cada vez más cortas— como pastel de gelatina transportado a lomos de Yak por las pendientes del Himalaya. Sin un país cohesionado no será posible una economía recuperada y estable.

Para tener un país cabrá preguntarse por los estatutos diversos, por las nacioncillas, por los nacionalistas. Habrá que preguntarse por sus símbolos, por su idioma, por la verdad de su historia…

Pero un país no existe sin personas y, las personas lo son en la medida en que puedan ser libres y ejercer como verdaderos ciudadanos. Para empezar se les tiene que dejar nacer y vivir. Una persona tiene que tener seguro —por ley— que nadie le va a matar antes de nacer, o antes de proferir su primeras frases, o antes del uso de razón, o antes de ir a la universidad, o cuando empiecen a deteriorársele algunas facultades o el aspecto. En cualquiera de estos casos, y otros muchos que se nos puedan ocurrir, su asesinato debería ser prohibido ipso facto y castigado con la mayor contundencia. Por el momento, el PP, no es alternativa.

Para que el vil asesinato no tenga argumentos —y puedan existir ciudadanos libres y dignos— habrá que empezar por muchos lugares a la vez. Junto a lo dicho en el párrafo anterior, no pactará con terroristas en ningún grado y se acogerá a las víctimas como propias pues, su sangre martirial, ha  afianzado una España eterna que, cuando sea menester, se ha de mostrar acerada e indestructible y que se regenerará como el rabo de una lagartija. ¿Sería mucho preguntar por María San Gil, Ortega Lara, Mayor Oreja…? Por el momento, el PP, no es alternativa.

Hay pequeñas cosas cotidianas que hablan de libertad sin más: poder fumar en mi establecimiento si a mí me da la gana porque es mío y arrostrando con ello las consecuencias de clientela que ello conlleve; beber si me da la gana, sobre todo vino, que no es nada malo; comerme una hamburguesa si se me pone, aunque sean mucho mejores las chuletillas al sarmiento… en otras palabras, dejar en paz al ciudadano. Que mueran los dictadorcillos pasionales y cotidianos. De momento, el PP, no es alternativa.

Para la existencia de un país, y de unos ciudadanos que lo conformen, en fin, se necesitan otras muchas cosas: restaurar la verdad de ese país aniquilando la mentira histórica; sustituyendo la educación —cosa sólo para los padres— por la instrucción y mandando al cuerno asignaturas como EPC y las diversas Formaciones del Espíritu Nacionalista de muchos terruños; unificando esa instrucción y haciendo que los españoles sean iguales ante la ley… Por el momento, el PP, no es alternativa.

Para que exista un país, se necesita la recuperación de instituciones como el matrimonio, que no sea legal el repudio; que no se permitan atentados contra la vida, contra las instituciones y las leyes por más que haya quien quiera justificarlos con la religión, la opción política, el particularismo cultural… Que haya una división real de poderes. Que haya verdadera libertad de prensa, de fundación de medios de comunicación… Por el momento, el PP, no es alternativa.

Estoy seguro de que la labor en el plano económico, por parte del gobierno nuevo, surtirá efecto más pronto que tarde, aunque no digo que la tarea no vaya a ser ardua, costosa y difícil. Es decir, no será un gobierno de soplagaitas sino un gobierno económicamente serio que se convertirá, en muy poco tiempo, en un chisgarabís de gobierno si respeta —aunque los maquille— todos los logros sociales del zapaterismo; ya saben aquello de extender derechos —siempre he dicho que sobre el suelo para poder pisotearlos mejor— tan caro Zp.

Por el momento, el PP, es la simple alternancia y si esto se confirma, a no mucho, comenzará una disidencia interna que irá engordando hasta el punto meter en casa a un par de millones de sus votantes que son los culturalmente más avanzados en España y que, al mismo tiempo, son los que se movilizan. Sin alternativa se perderá la mayoría absoluta, que a lo mejor es lo que se pretende para pactar con los del régimen: nacionalistas y el PSOE cuando se regenere o se refunde.

Por el momento, los que hemos votado al PP, tenemos la percepción de que los listos de la clase han sustituido a los más vagos y poco espabilados, pero no son de otra clase.

miércoles 9 de noviembre de 2011

¡INDIGNAOS CON RAZÓN!



Nada es nuevo, claro. Hace diez, quince o veinte mil años un tal Huigh se encontró en su cueva con que había recolectado un montón de manzanas silvestres. Tras largos días sin haber comido otra cosa sintió la imperiosa necesidad —como animal omnívoro que era— de variar la dieta. En esas andaba cuando al salir a la entrada de su cueva vio a Craught, que vivía justo enfrente en otra cueva, y que estaba hasta el gorro de haberse pasado una buena temporada no comiendo otra cosa que la carne de un mamut que había cazado. A la derecha de Craught, como a unos cien metros, vivía, en otra cueva, Trahuigt, que estaba hasta las narices de no comer otra cosa que las truchas que pescaba en el riachuelo que pasaba justo por detrás de su cueva. Se miraron fijamente y, al mismo tiempo, se les ocurrió una idea que, a los tres, les nacía de sus necesidades y de su propia naturaleza. Decidieron, pues, intercambiarse los productos que cada uno había conseguido y fue bueno para todos. Por las noches, junto al fuego, había decidido reunirse e intercambiar experiencias, pensamientos, descubrimientos: había nacido la propiedad privada, el mercado, la filosofía, la cultura y la civilización.


No obstante, una especie de espíritu negro sobrevolaba todo aquello sugiriendo la maldad de aquella naturaleza de las cosas. Una especie de concepción cretinoide estaba empezando a contaminar las percepciones naturales de aquellos seres humanos. Aquel espíritu negro acabó con la cultura de la cueva, pero, la naturaleza humana, inventó la cultura de la cabaña, de la tribu, de la ciudad, de las comunidades modernas con los mismos fundamentos que tenían aquellos tres primigenios vecinos en las cavernas: los fundamentos de su propia naturaleza humana. El espíritu negro variaba sus formas, se adaptaba, pero siempre era el mismo y, siempre, era negro.


Con los siglos, aquellos intercambios primigenios fueron variando con la clara intención de que, esos intercambios, fueran cada vez más justos, intentando descubrir cuál era el valor real de las cosas. La aparición del dinero no es otra cosa que el intento de que los intercambios sean cada vez más justos. Pero, el espíritu negro es inevitable, anda en guerra perpetua contra la naturaleza humana que, aunque no es perfecta, se resiste. Hoy en día, casi todas las facetas del espíritu negro —por no decir todas— han sido asumidas por eso que la gente conoce como socialismo que, en sus diversas vertientes —comunismo, nazismo, fascismo, maoísmo, populismo, nacionalismo, new age, budismo, islamismo, talmudismo, ateísmo…— acapara la lucha contra el ser humano, su libertad y su naturaleza.


En el ocaso del socialismo, enésimo intento del espíritu negro, surge éste en ayuda de aquel intentando desesperadamente salvar una modalidad que, durante un tiempo fue muy efectiva. Surge lo "políticamente correcto" como sustituto del socialismo asumiendo la mayor parte de las lacras de éste y añadiéndole una serie de elementos putrefactos recolectados en las cloacas de la modernidad. Quien en principio le pone nombre a la cosa no fue otro que Joseph Goebbels, lugarteniente de Hitler, que lo llamó lo "ideológicamente correcto". Este es, pues, el sustituto de socialismo que nos viene, aunque acabe por llamarse de otra manera. Los primeros intentos teóricos vienen de lejos, pero se hace más acuciante que nunca el falseamiento del lenguaje por lo que no es gratuito que uno de sus líderes sea un lingüista llamado Noah Chomsky.


El panfletillo de Hessel —que sólo conozco por algunas referencias, resúmenes… y que me resisto a leer y mucho menos a comprar— va en esa línea de apuntalamiento de la estupidez y de la barbaridad. Su éxito parece casi tan grande como el no menos estúpido Código da Vinci y se han hecho necesarias algunas contestaciones. He leído dos de estas contestaciones que son muy buenas. Una es el ¡Libertad real ya!, del Grupo Intereconomía y, la otra, que da título a este post, es el ¡Indignaos con razón! De Enrique de Diego. Deberían ser de obligada lectura, algo que llevar en la mochila a esas acampadas tan mugrientas y que, al ser releídas y comentadas, acabaran por disolverlas y desanimar a los manipuladores del socialismo. ¡No caerá esa breva! Digo esto porque una cosa es que, Enrique de Diego, haga el esfuerzo de explicar las cosas de la forma más sencilla posible y otra cosa es que, esa sencillez, pueda ser comprendida por la víctimas de un sistema educativo altamente contaminado de doctrina socialista y políticamente correcta. La difícil sencillez de Enrique de Diego puede ser demasiado complicada para las víctimas de Noah Chomsky y demás porque, en el opúsculo de Enrique de Diego, las palabras adquieren su auténtico significado y, eso, para muchos es ya algo inalcanzable.


Esta es nuestra desgracia. El socialismo es la elevación de la estupidez al grado de lo concienzudo y, como decía Borges, todas las tiranías fomentan la estupidez. O sea, la pescadilla que se muerde la cola, y quien se mete en ese círculo, por más grado de inteligencia que tenga, no es sino un tonto útil. Mal augurio en ámbitos influidos por el socialismo para los opúsculos ¡Libertad real ya! e ¡Indignaos con razón! El librito de Hessel tendrá sin duda más éxito porque, al contrario que aquellos, es simplemente estúpido y no propugna más pensamiento que el simple balido.


"La comunicación política actual no permite, por su modalidad, entender contextos tan finos" (Benedicto XVI, Ratisbona)

viernes 4 de noviembre de 2011

20 N


"El Ministerio de la Verdad —que en neolengua se le llama el Miniver— era diferente […]. Desde donde Winston se hallaba, podían leerse, adheridas sobre su blanca fachada en letras de elegante forma, las tres consignas del partido:
LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA"
(1984, George Orwell)



Orwell describió el socialismo definitivamente, también lo había hecho Roberto Hugo Benson y otros. 
Vamos a ver si ese día (el 20N) se empieza a arreglar algo de lo que, Aznar, no quiso arreglar la vez pasada y que parece que Rajoy, ahora, no va a tener más remedio que arreglar. Hasta la economía depende de esto por más que sepamos que el PP la arreglará, aunque todos sepamos, también, que no va a ser fácil. 
¿Por qué siempre que gobiernan los mismos la libertad hace mutis por el foro? ¿Por qué hay una colección tan grande de esclavos de la neolengua e infectados por la sarna? ¡Siempre los mismos textos para describir a los mismos con sus fijaciones y obsesiones! Pero los tontos abundan de tal modo que no será posible zafarnos de estas palabras y deberemos volver a utilizarlas. Al tiempo.

miércoles 28 de septiembre de 2011

EL JMJ COMO RATIFICACIÓN DE LA ENGAÑIFA DEL 15M.


Vuelvo a decir que, eso del 15M es, ahora, lo que era cuando empezó. Quizá haya empeorado en mis consideraciones, si eso es posible.
¿Y qué era y es eso del 15 M?: el miedo a perder el poder de la izquierda; el miedo a que, España, se regenere; el miedo a que, el delito, vuelva a considerarse como tal; el miedo a que, los tontos, dejen de serlo; el miedo a que, la enseñanza, convierta a los españoles en sabios o, al menos, los ponga en el camino de la sabiduría; el miedo a que se descubran todas las engañifas a que, la izquierda, ha sometido durante muchas generaciones a esta sociedad; el miedo a que, la gente, despierte; el miedo a que la gente exija verdaderamente sus derechos de ciudadanía y de personas; el miedo a la vida, a la justicia, a la libertad…
Las propuestas del 15M que tenían algún sentido no eran otra cosa que lo que, los españoles de bien, llevan pidiendo muchos años. Alharacas, aspavientos y todo tipo de desmesuras no convierten las apariencias en verdades de nuevo cuño que le sirvan electoralmente a un "mortadelo" de nombre Rubalcaba.
La JMJ ha acabado por dejar bien a las claras lo que verdaderamente eran : eran amigos y dependían de quien dependían; abrevaban donde abrevaban, o mejor dicho, trasegaban y, por supuesto, cualquier alternativa al amo era horrorosa, espeluznante, pavorosa, siniestra, tremebunda… Pero, aun hablando de la JMJ, esto era sólo política o, mejor dicho, politiquería. Cuando dos millones de jóvenes, llevando el estandarte de Cristo y encantando no sólo a una nación, trazaban los caminos de España hacia Madrid empezaron a inyectarse en sangre algunos ojos: nada hay más espeluznante, execrable, repugnante, tétrico, inhumano, aberrante y cruel que Cristo y su Iglesia, empezaron a decir de todos los modos que saben, mejor dicho, del único modo que les es posible.
He visto la imagen de un tipo con un rostro tan deformado por el chillido que profiere —cual cochina recién parida—, contra una joven horrorizada, que se refugia en la cruz que lleva en su mano, que es capaz de ilustrar un tratado sobre posesiones demoniacas. Por lo visto, según he leído por ahí, el tipo en cuestión berreaba como el dragón antiguo que "¡nosotros somos racionalistas y creemos en la razón!". Más que provocar preguntas lo único que intentan es tapar las bocas, no he visto en los días de mi vida una cretinez tan grande como semejante frase.
Es probable que aún estemos en tiempo de misericordia, pero con la visión clara de que es posible que no vaya a tardar mucho el tiempo de la justicia. Entre una y otra es muy posible que haya que echar mano de los exorcismos.

sábado 3 de septiembre de 2011

15 M. MIEDO Y MENTIRA




















"Democracia real ya" es un desafío a la democracia, a la realidad y, curiosamente y por mucho que diga el titulito otra cosa, a la monarquía misma. La chorrada esta del 15 M es la mentecatez elevada a la categoría de pensamiento político. Evidentemente hay muchos millones de españoles que estamos indignados, pero precisamente con lo que estos perroflautas y sus colegas pretenden preservar: la servidumbre, la mentira, la injusticia, la pobreza, la muerte...
El 15 M y todos estos movimientos de izquierda, para empezar, pretenden engañar, por ejemplo cuando hablan de cambio de la ley electoral: ¿por qué?, ¿cómo?, ¿para qué? Yo también quiero, desde hace muchos años, ese cambio, pero no tolero que ahora me lo propongan, como cosa original, estos desequilibrados. Mucho menos, desde luego, después de haber pactado con ERC, de haber metido a la ETA en las instituciones y de haber pactado con terroristas de toda laya.
Ahora vuelve a resucitar (ya lo hizo en 2004), el nunca fenecido pensamiento mágico de la izquierda: chascan los dedos y los mundos de Yupi ya son reales; y todo esto mientras proponen medidas cubanas y soviéticas, a la par que nazis y fascistas (socialismo y nacionalismo a tutiplén), mientras tuitean en sus iPads, iPhones, iMacs, iDiotas...
15 M, "Democracia Real Ya", "No a la guerra", Nunca mais"... miedo, miedo más que nada, a perder la pasta gansa y a perder la oportunidad de "dictar" sus tontas y atroces normas totalitarias.
Quien tanto se desgañita contra la violencia es porque miente y vive en la mentira, pero, claro, qué se puede esperar de ese puñado de punkarras, hippiosos, anarkas, piesnegros, okupas... que medio se afeitan la cabeza, o llevan, bien mugriento, el pelo hasta el culo, o van de pelopinchos, o todo mezclado a la vez, y que lucen emblemas etnosur, marihuaniles ... mientras tienen prohibido lavarse la cara. Así es, pero debe de ser así porque su intelegencia es la justa para respirar y repetir en forma de mantra las tontas frases de Zapatero, de Rubalcaba y del viejales poco evolucionado de Hessel entre otros.
Estos canes, chuchos o tusos se definen siempre (y así por siempre será) como antifascistas, anticatólicos, antigente, antical, antiadherentes, antipapa, antipapá, antimamá, antiespañoles, antitodo y, por encima de ese todo, antiinteligencia, antirazón...
¡Que les den! ¡Y que los aguanten sus papás, que son quienes les dan la pasta!