martes, 29 de septiembre de 2009

LA MASONERÍA - I


Entre las ideologías madre que más éxito han tenido entre políticos de medio pelo y personajetes con ansias de mucho dinero, aunque no tengan recursos para acceder a esa riqueza a no ser mediante el robo o la influencia de instituciones adocenadas, está la masonería. Esta no es sino un pastiche esotérico que recoge el ánimo de los judaizantes, luteranos, mahometanos, pelagianos…  y se funda sobre las cenizas —literalmente— de la antigua masonería, que no era otra cosa que un sindicato religioso o cofradía formada por los gremios de constructores de iglesias y catedrales durante la Edad Media. En 1723 se elaboran las famosas Constituciones de la masonería moderna recién fundada en 1717. Se tomaron los antiguos estatutos y se reescribieron borrando cualquier alusión a la Santísima Virgen, a la Santísima Trinidad… y se quemaron ritualmente los verdaderos y antiguos estatutos.
La masonería desde entonces y pese a sus escasos presupuestos ha influido de manera decisiva en el mundo, para mal, desde luego. Fundamentalmente la masonería lucha contra la Iglesia y contra la monarquía, fundamentalmente la española. En el grado treinta y tres hay que pisar la mitra papal y la corona. Ella es directamente culpable de la Revolución Francesa, de la aparición del socialismo y por tanto del fascismo, del nazismo, provocó la Guerra Civil Española, la Guerra Fría, la aparición del tan estúpido progresismo, el intento de destrucción de la Constitución Española de 1978 y la aparición de Estatuto de Cataluña.
¿Cuáles son los puntos que hacen ver con claridad la influencia de la masonería? Hoy se puede ver con absoluta claridad, pero en otros tiempos no era tan fácil. Donde haya ataques a la vida, fundamentalmente mediante la promoción del aborto y la eutanasia, se ve su influencia clara. El intento de hacer desaparecer la Iglesia e implantar la esclavitud, al prohibir la libertad de creencia de donde viene la libertad de pensamiento es una de sus notas distintivas. Esa esclavitud, desde el gobierno, sobreviene poco a poco, prohibiendo fumar, comer determinadas comidas, beber determinadas bebidas, hacer determinadas cosas. Para que la influencia del estado sea cada vez mayor tiene, el estado, que hacerse con la enseñanza y provocar su colapso para que así sus directrices —que intelectualmente son muy cutres—puedan tener efecto. Es necesario también provocar la subvención del  ciudadano llevándolo al paro mediante el desastre económico. En fin, la masonería y todos sus hijos cutres y horrorosos —nazismo, socialismo, fascismo, progresismo, liberalismo cartesiano…— cree que sólo cuando logre esa esclavitud total de la sociedad ésta podrá ser más justa, al menos para ellos, los mandos del partido.
Lo suyo es la eliminación de la Iglesia, la propaganda del republicanismo, el laicismo radical…,  y todo lo dicho más arriba.



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