lunes, 27 de diciembre de 2010

EL DIABLO Y EL INFIERNO. LA FALTA DE FE, EL MIEDO Y LA APOSTASÍA.


He añadido a posteriori la esquela adjunta para el día de los Inocentes. La he tomado de la web infocatolica.com.
Para este importante asunto había pensado realizar una nueva entrada pero, el aborto, es especialmente querido por el diablo y todos sus acólitos.
El contenido de la entrada a la que alude el título sigue tal y como fue subido en su hora, nada ha cambiado excepto este comienzo. Mil perdones por ello a quienes se hayan visto afectados por este añadido.

*  *  *


Desgraciadamente hay muchos católicos que no creen en el diablo ni tampoco en el infierno. No sé cuál es la razón, aunque es posible que sobresalga por encima de todas las demás el miedo. Es también un signo de modernidad, por lo visto, el desechar esta creencia y, también, signo de buenismo, de considerar que Dios es misericordioso y que no le importa lo más mínimo cometer injusticias e ir en contra de su propio parecer al habernos creado libres.

Sin embargo, el infierno y Satanás, están en las Sagradas Escrituras como todo lo demás, ratificando que, el mismo Cristo, nos habla de todo ello en varias ocasiones.

Hay incluso curas que no creen, que predican como si no existiera el infierno ni los demonios. Son dogmas de fe, que tampoco son tantos ―los dogmas, digo, pues demonios hay muchos―, y quien no cree en el infierno ni en el demonio se puede decir con toda propiedad que no es católico, aunque sea cura u obispo e, incluso, cardenal. Esto debe quedar bien claro. Hasta he oído a un cura predicar bajo un crucifijo con un Cristo especialmente doliente, que el dolor no sirve para nada. Por los visto, Nuestro Señor, nos salvó a base de daikiris tomando el sol en una playa del Caribe. En fin, no es cuestión de poner demasiados ejemplos para ratificar lo que no sólo dice el Papa, sino que ya lleva ocurriendo desde hace décadas: que el enemigo más terrorífico de la Iglesia no está fuera de la Iglesia sino que está dentro y tiene un nombre: APOSTASÍA.

Habría que empezar por leer, no sólo a Juan Pablo II y a Benedicto XVI, sino que deberíamos empezar a leer desde, al menos, León XIII, pasando por San Pío X hasta nuestros días. Desde entonces se está avisando de ciertas graves cuestiones. Lourdes fue un aviso, lo fue Fátima y ahora lo es Medjugorje (este último está en estudio y todavía no ha sido reconocido oficialmente). Hay otras muchas apariciones de la Virgen, pero estas tres parecen resumirlas todas. La Virgen, como es natural, nunca se contradice.

La tensión dentro de la Iglesia se ha hecho mayor ―mayor la apostasía de la que ya nos hablaba san Pio X en la Pascendi― a raíz del Vaticano II. Pablo VI vio el humo del infierno dentro de la Iglesia y murió con un gran pesar en su corazón. Aquel Concilio que sólo pretendía renovar o vivificar algunas cosas dio lugar a interpretaciones tan falsas como terroríficas, vease la Teología de la Liberación ― si una teología no es liberadora no es teología por mucho que se empeñen algunos, así es que no sé a qué la redundancia progre― que no era nada más que un cebolla en la que, su núcleo crístiano, estaba envuelto en infinidad de capas de falsedad y horror. Juan Pablo II, con la inestimable ayuda del cardenal Joseph Ratzinger, pudo desmontar aquel entramado de mentira y horror dentro de la Iglesia. Los dos se han empeñado en desmontar el historicismo de muchos y volver a las fuentes de la historia y no a los inventos, al verdadero Cristo, a la verdadera teología. Sin embargo, el diablo, insiste y nunca hay que bajar la guardia.

Aquel Concilio se caracterizó por la "Renovación y la Tradición". Pero hubo algunos que no acabaron muy convencidos de esto. Los modernistas, negadores de los dogmas que no se pueden, de ningún modo, deshabiliar, han llegado a la herejia y a la apostasía. Y los tradicionalistas, aunque su doctrina nunca fue herética, sí que llegaron, algunos, a desobeceder al Papa, reiteradamente, razón por que se llegó, incluso, a la excomunión.

Volviendo al tema que nos ha traído hasta aquí sólo decir que hay muchos que dicen creer en Cristo pero no en su Iglesia, ni en el infierno, ni…, pero, ¿cómo se pueden decir tantas tonterías?, ¿cómo se puede decir que se cree en Cristo pero no en el infierno? ¿A qué narices vino, entonces? ¿Cómo fue tan tonto de dejarse clavar en una cruz? ¿Para qué? ¿De que nos quería salvar que no fuera el infierno? ¿Si gracias a Dios después sólo hay cielo qué necesidad había de redención? El que dice que no hay infierno puede que lo haga por miedo, pero está diciendo que Dios es idiota y, de Dios, nadie se ríe.

Al hablar del infierno hay, verdaderamente, muchos libros que podría recomendar, quizá lo haga algún día. Los escritos por exorcistas verdaderos son realmente fascinates. Por ahora sólo voy a recomendar  tres cosas que os dejo aquí (en la columna de descargas a la derecha): El primero es un audio titulado "El exorcismo de León XIII", el segunde es un documento PDF de un libro aún no publicado en España, titulado "Un exorcista entrevista al diablo", apenas son sesenta páginas y, el tercero, el impresionante testimonio de la doctora colombiana Gloria Polo, digno de escucharse diez o doce veces.

martes, 21 de diciembre de 2010

DE VACIEDADES E ILUMINACIONES.

Que Zapatero e infinidad de sus secuaces son unos iluminados es cosa sabida y demostrada por la historia. El protagonismo que llegarona a alcanzar se cifra en los centenares de millones de personas que llegaron a morir por la imposición de sus propósitos y presunciones; también por las derivaciones de esas presunciones y gravámenes. Desgraciadamente aún sigue ocurriendo.
Vaciedades y, en el peor de los casos, la obligatoriedad para los ciudadanos de tener que admitir un montón de cosas que no son así. Lo de esta gentuza ya ni siquiera es demagogia, es decir, el sermonear a un montón de gente con auténticas idioteces creyendo que la audiencia es idiota y a sabiendas de que lo que se está diciendo es falso. No, ya no es esa la tradición socialista. La tradición nueva --y esto que en sí mismo es una contradicción no lo es en esas mentes-- es la de creerse a pies juntillas las idioteces que, para salir del paso, se van inventando a cada minuto. A lo mejor no son incompatibles las dos tradiciones, estoy pensando.
Alfonso Ussía, ya en 2005, --en el diario "LA RAZÓN"-- lo definió de un modo audaz y muy gráfico. No se necesita más. Semejante programa fue refrendado por once millones de españoles en 2008, así nos va. Es verdad que hay mucho idiota que, incluso sin saberlo, se define así. Será por eso que otros mucho más inteligentes y sabios, como Rajoy, no llegan a definirse nunca.

viernes, 17 de diciembre de 2010

ESTO ES REALMENTE IZQUIERDA, SOCIALISMO, COMUNISMO...

Aunque, de momento, todo hay que decrlo, más bien suave.
Me parece una estupidez, aparte de una mentira gorda y podrida, que algunos, que se dicen de derechas o de lo que sea (porque la cosa fuera de la izquierda es infinitamente más variada y divertida), siempre andan profiriendo aquello de : "¿Y esto es socialista, esto es de izquierdas?".
Lo dicen admitiendo que lo bueno es ser de izquierdas, cometiendo un error garrafal, propio de desinformados que encima desinforman y que crean opinión, para más INRI.
Si uno quiere ser solidario, repartidor, justo, misericordioso, pacífico (la izquierda sólo es pacifista), amigable, amante del progreso, culto, sabio, inteligente (es decir, que huye de ideologías que atrofian a la generosa naturaleza), luchador por los derechos de las personas, que da de comer al hambriento, de beber a sediento, que cuida a los enfermos, que visita al que está preso..., no debe hacerse de izquierdas, deberá optar por otra cosa. En el mejor de los casos, la izquierda, sólo es cursi hasta la desmesura [Lo Clones, Intereconomía], engañabobos y embrutecedora.
Este es mi desacuerdo con un oyente que entra en el programa de Luis del Olmo y dice lo siguiente: [pincha aquí]. Todo lo demás es el síntoma de una ciudadanía que, por no ser de izquierdas, está dándose cuenta del engaño. Este oyente, y en este caso hablador, da en el clavo en casi todo y pone de manifiesto la liliputiense moralidad y mentalidad de mucha gente que le rodea y que permanece muda, en buena parte porque no sabe que le están engañando tan burdamente.
Les doy las gracias, desde luego, al oyente y a Luis del Olmo. Esta grabación pone de manifiesto el ínfimo nivel que está alcanzando o ha alcanzado ya la sociedad española, sita en Occidente que va caminando por los mismos derroteros.

martes, 14 de diciembre de 2010

GOLPE DE ESTADO.

― El caso es disimularlo, claro. Me ratifico, desde luego, en el espíritu que destilan las dos entradas anteriores. Me dio mucho miedo el otro día y cada vez me da más miedo, así es que echemos mano del humor.

― ¡Pues, sí, amigo! Los tontos nunca actúan sino con toda la frialdad del mundo. Para cuando llegan a realizar algo lo tienen todo absolutamente pensado, no en demasiada profundidad, claro, pero sí en lo que ellos conciben como todo un plan o, para su ego, todo un planazo.

― Así es. Con leyes tan bestiales, sanguinarias y aberrantes que favorecen el aborto y la pildorita revienta-nonatos pretenden quitar de línea y cariacontecer a quienes peroramos, a diestro y siniestro, que, el dejar el poder en ciertas manos, es tan peligroso como dejarle una Magnum cargada a un etarra. Con tal barbarie, más que preguntas y protestas pretenden cerrar las bocas.

― Digo yo que un golple de estado no es arrearle una coz en la barriga a una embarazada aunque, semejante barbaridad, sea igual de grave o más. La libertad no la da nadie, sólo Dios; y no es ningún derecho sino una obligación.

― ¡Gran verdad es esa, querido amigo! ¡Anda, pero si no hay nadie por la calle! ¡El PP debe de estar pidiendo explicaciones!

― ¿Para qué? ¿Y si no se las dan? ¿Y si le pegan una coz en la barriga?

― Se dolerán y dirán que ellos no lo harían, que son más civilizados. Esperarán a que el poder les caiga como fruta madura.

― Para cuando tengan el poder no sé qué les va a quedar para mandar.

― A lo mejor, para entonces, no hay ni poder.

―Pues, mientras revienta todo, ¡ponme otra caña!

― Ya no se puede beber, ni fumar, ni comer lo que te dé la gana. Tampoco sirve el diccionario de siempre ni las cosas son como son, sino como esos tontos dicen. O haces lo que mandan o se te cae el pelo, te militarizan o te asesinan por tu bien.

― Eso no es democracia.

― Ni lo saben ni les importa.

― ¿Golpe de estado, decías? ¿Cuánto tiempo hace de eso?

sábado, 11 de diciembre de 2010

GANAR DINERO.

Sólo un país de memos es capaz de poner en su punto de mira a quienes ganan dinero. Sólo un país de castrados es capaz de seguir votando a quien saquea los presupuestos.

Ha muerto la clase media pues ya no es otra cosa que una lista de subsidiados. Y no tiene remedio porque es a lo que la inmensa mayoría aspira.

lunes, 6 de diciembre de 2010

CONTROLADORES AÉREOS. HASTA LIBERTAD DIGITAL.

Estoy absolutamente sorprendido por la cantidad de estupideces que he oído en los últimos días a raiz del conflicto aéreo. Que un medio, fuera de toda duda, como Libertad Digital se centre en la crítica a la "casta privilegiada" de los controladores y no vean que, estos, han sido utilizados por el gobierno con otros fines distintos al de solucionar los problemas específicos del caso, es verdaderamente alarmante. Sólo hay algo que echo de menos en la actitud de los controladores: que no hayan seguido hasta el final pues, al fin y al cabo, van a perderlo todo y no han ganado nada.

"Me ha encantado el puñetazo encima de la mesa del Gobierno ―sólo son 2400, vaya valentía― y que se hayan acabado las garantías constitucionales para esos ciudadanos o si son unos privilegiados y Robin Hood va a acabar con esos privilegios. Lo que me importa es mi dinero, mis vacaciones, el producto Interior Bruto, el turismo, la imagen de una España que este Gobierno ya se ha encargado de destruir… esto es lo que hay porque ellos son los malos. Esto se oye decir a los afectos del Régimen.
Hasta Libertad Digital.

Al poco de proclamarse la IIª República se dictó la "Ley de Protección de la República". Allí se acabó lo poco de democracia que aquella república tuvo. Nada más salir se cerraron once periódicos que no le gustaban a Azaña. "Estado de Alarma", o de sitio o de lo que sea, me da igual, no entiendo ni jota; o a lo mejor estoy tan cabreado porque lo entiendo muy bien. 23F, 11M, Caso Faisán, Negociación con Eta, Persecución Religiosa, Alianza de Civilizaciones, el Matachín de nonatos, la Muerte Digna de Rubalcaba, la Memoría Histórica de Zapatero y Llamazares… y el problema más grave son las vacaciones de unos cuantos españoles y el PIB. ¿Cuántas veces se han cerrado los aeropuertos o han habido problemas graves de tráfico aéreo por causa de los pilotos, o las azafatas, u otro personal de vuelo, o los de mantenimiento, o han habido huelgas de transporte y no ha llegado el combustible, etc., etc. Pero sólo son 2400 que, el malvado Pepiño, ya se había encargado de poner en una diana de un modo muy de detrás del telón de acero, muy nazi: ganan millones en esta crisis, no son solidarios y quieren más, son muy malos, son prácticamente unos ladrones, ¡a por ellos! Hasta Libertad Digital. Este Gobierno y, en concreto el Pepiño, debería estar en la cárcel o al menos delante de un juez por ese hecho. No se puede ser más rastrero.

No discuto, porque no sé cuál es, el que haya que arreglar el problema de los controladores. Supongo que habrá que sentarse, negociar y ver qué es lo mejor ―también para los controladores, que no hay que asesinarlos, ni ponerlos a los pies de cualquier caballo loco― para todos y para que tarde mucho el que puedan surgir nuevos problemas. El que crea que en este asunto sólo es cuestión de meter en cintura a los kulaks o de prohibir la libre circulación de capitales, como hizo Hitler, es que habría que atarle una rueda de molino y…

Claro que, si al menos estuviera por medio algún sindicato como UGT o CCOO que arreglaran estas cosas, aunque fueran pagándoles cien veces más que a los controladores o, quizá, quinientas…, no habría hecho falta estado de excepción.

lunes, 29 de noviembre de 2010

CATALUÑA, ¿ES ESPAÑA?


Pues lo ha sido siempre y hasta hace poco lo era y, aunque no tiene ningún sentido pensar que hay unos íberos distintos de otros, ya llevamos treinta años de idioteces y engañifas. A algunos atontados les parece que ni lo ha sido, ni lo es, ni lo será nunca.

Hace tiempo, y eso se ve con toda claridad, que hemos entrado en un periodo constituyente. Cuanto más tarde pongamos manos a la obra tanto peor, como en el reconocimiento de la crisis. Me da que podemos entrar en una deriva peligrosa y sangrienta, así que hagamos una Constitución Española nueva ya. El que quiera estar que esté, en igualdad de derechos al resto, el que no quiera estar que se vaya o al menos, que se nos permita opinar y decidir sobre ese asunto a todos, que no nos den la lata más tiempo, que con su pan se lo coman.

Parece claro que los catalanes, la mayoría de ellos, ya han decidido. Pues venga: frontera de unos íberos con otros, estupidez suma, mentira llevada al extremo de la idiocia, pero fuera problemas. Dentro de un par de generaciones no hablarán ni el regional ese que llaman catalán ni el español que tanto odian, sino el árabe, dado que los van a poner frente a tierra y con el culo mirando al Cantábrico en un santiamén. Que no nos contaminen semejante plaga.

Librémonos de balcanizaciones, de historietas y de sangres: hagamos el verdadero pacto español: queremos españoles, no estupideces inventadas que sólo destilan odio. A vivir. Que los catalanes se resuelvan de una vez ese lío identitario sentimentaloide, aunque dudo que lo logren pues no es una cuestión de sentir sino una cuestión más alta, es materia ontológica: uno es lo que es, no lo que siente. En el futuro seguirán siendo lo que son: unos españoles a medio gas imposibilitados ya, definitivamente, de poder serlo plenamente, en otras palabras, la esquizofrenia, el seny.

En fin, me da que para cuando se enteren será demasiado tarde. Por nuestra parte ya les hemos dado demasiado tiempo para que se aclaren. Que no den más la lata: ¡Adiós, Cataluña! ¿Catalonia is not Spain? Pues, bueno.

¡Hala, vamos!

viernes, 19 de noviembre de 2010

LISA Y LLANAMENTE: “SED DE SANGRE”.

Si hay posibilidad de matar gente, allí estará siempre la izquierda en primera fila. ¿Por qué? No se sabe, debe de ser algún secreto que aún ningún izquierdista ha revelado por falta de permiso de Pedro Botero. Suelen tener certezas de todo cuanto exponen ―generalmente imponen―, aunque en la inmensa mayoría de los casos, esas certezas, son simple fiducia de Satanás. No hay nunca argumentos, aunque ellos sólo hablen de la razón y los argumentos. En este sentido doy una simple recomendación: no os molestéis nunca en saber cuáles son los razonamientos y argumentos de un izquierdista; pedidles mejor su papelito de consignas, es la única manera de poder salir de su lado sin apenas moraduras: corriendo siempre, claro.

Ellos son siempre pacifistas, es decir, violentos en sus reivindicaciones; jamás son pacíficos. Son siempre mentirosos y andan siempre a la búsqueda de enemigos que agredir con toda su injusta retahíla de  correcciones políticas que es lo más útil que ha encontrado para librarse de la conciencia.

Ahora se trata, dice Rubalcaba, de evitar el sufrimiento a todos los seres que nos movemos en este valle de lágrimas ―siempre han tenido, y tendrán, infinidad de sujetos en los que llevar a cabo sus tropelías― y, para ello, pretenden imponer la eutanasia, aunque, como siempre, cambiando el nombre. Si el mentiroso este dijese verdad harían todo lo posible por instaurar un mayor número de equipos de cuidados paliativos por ejemplo, o no se gastarían la pasta en sandeces y mejorarían el resto de la sanidad, o trabajarían para que no hubiese tanto desesperado en el paro a punto de suicidarse. Y ahí está el asunto: pretenden que sean los sanitarios los que les resuelvan el problema de las pensiones, que toda persona mayor de la edad que sea ―vejera irreversible y que siempre es terminal, antes o después, pues nunca se va a poder recuperar la lozana juventud― salga del ingreso más nimio siempre con los pies por delante.



Tremendo el reportaje del semanario ALBA ―el número pasado inmediato― sobre la legalización del asesinato de niños. Seguramente será la siguiente propuesta de la Pajín y su ayudante la Aído para evitar que las madres acuchillen a los hijos en el cuarto de baño y puedan hacerlo, con más seguridad e higiene, en algún matadero habilitado. Sólo ver lo que está sucediendo en Méjico y Argentina es realmente horroroso. Claro que, desde que el proceso industrial del aborto empezó en la URSS y, luego, poco a poco, todo el mundo comenzó a admitirlo con toda la naturalidad, el Gulag, Auschwitz, Pol Pot, Ruanda, Cuba, Chavez, el Islam… ya no son sociedades extravagantes, ni lugares concretos y remotos, ni situaciones chocantes y raras. Nos hemos convertido, con toda la complacencia, en solícitos obreros de todas las monstruosidades que --decíamos-- nos horrorizaban no hace tanto.

Como, lisa y llanamente, de matar se trata, ya sea mediante el odio de clase, o el arbitrario manejo de la edad, los conjuros de adivinadores enciendecirios que saben del futuro, o si se ha nacido aquí o allá, o la raza, o la ideología, o qué religión es la mala… han traído esos horrores a la puerta de nuestra casa. Convivimos con la misma naturalidad con el horror que un miliciano del Frente Popular matando católicos, que un nazi gaseando judíos, que un bolchevique eliminando enemigos de clase a montones o Mao culturizando a millones de chinos a base de enseñarles los más bellos monumentos en el camino del viaje al más allá.

Es la lucha de siempre, idiotas, que diría alguno. Los papanatas, los necios, los vacuos, los majaderos, los ignorantes, engañados por los malos, jamás se darán cuenta de que, ésta, es la lucha de siempre: la lucha entre el bien y el mal, entre la vida y la muerte, entre la verdad y la mentira, entre la libertad y la esclavitud, entre la justicia y la injusticia… Y no hay paz mentirosa y zapateril posible, ni mantra bajo el árbol, ni más ansia infinita de paz que el coger la espada para luchar contra la maldad, la muerte, la esclavitad, la mentira, la injusticia: "No os doy la paz como la da el mundo". "No he venido a traer la paz, sino la espada". ¡Bendito sea Dios!

Quieren, ahora, volar la cruz del Valle de los Caídos. ¡Claro, saben muy bien contra Quién les han mandado luchar! ¿Cuáles son las razones de alguien que es capaz de fusilar la imagen del Sagrado Corazón? No saben, como sabemos los católicos, que las imágenes, lo primero que comunican, es su limitación. Buscan a Dios para matarlo: habitualmente lo encuentran y lo matan, aunque no lo saben.
Una vez instalada la corrupción absoluta en el poder, mediante la maldad y la estupidez, el totalitarismo, la aberración y la muerte aparecen automáticamente. Entonces sólo hay dos alternativas: la esclavitud o la lucha por la libertad.





domingo, 14 de noviembre de 2010

¿ES TAN TONTO, ZAPATERO, COMO PARECE?

Mitin del presidente en la campaña electoral catalana. Zapatero va y expele a la masa biológica perfectamente moldeable que tiene enfrente: « ¿Qué quieren, que hagamos las leyes que quiere el Papa?». Aplausos, vítores, insultos al Papa y a los católicos… Y, el tipo, se cree eso que acaba de proferir y que, quizá, le ha mandado proferir Rubalcaba, que es el que se ha ocupado de decir que todo el mundo odia a Cataluña excepto él y todos los colectivistas nacionalistas y progres.

No sé si estoy muy seguro de la estupidez de Zapatero que, desde luego es un ignorantón, pero sí lo estoy de su maldad. El problema verdadero es que ha estupidizado y que sigue estupidizando a muchos. Este es el tipo que tuvo once millones de votos y que, luego, volvió a ganar unas elecciones que dejaron mudo al PP. Este último partido, si hubiera cierta decencia intelectual en España, estaría en las encuestas tan por delante del PSOE que, este último, estaría casi en trance de desaparecer, pero el que va a desaparecer es el PP.

¿Cuánta gente del PP creerá que no merece la pena votar al PP porque, al fin y al cabo y aunque gane las elecciones, no va a rectificar ninguna de las barbaridades que ha perpetrado el PSOE? ¿Cuántos votantes del PP se quedarán en casa porque su conciencia no les va a permitir acercarse a las urnas? Aun así es posible que gane el PP, pero por tan escaso margen de votos que lo más seguro es que, con semejante izquierda que no tiene conocimiento del más leve atisbo de democracia, no gobernará; y si lo hace será con la ayuda del otros colectivistas. Sea como sea, ¡adiós PP! Y adiós PP en una legislatura. La conciencia está empezando a tener la importancia que se merece en una buena parte de la población española, algo que, el PP, aún no ha entendido. Es, desde luego, deber moral de cualquier católico no votar opciones tan contradios como el PSOE y demás lacras. Se necesita una aclaración contundente por parte del PP cuanto antes. La impresión es que hay mucha gente que empieza a estar muy cansada.

Hay ocho o diez millones de españoles que no quieren una España próspera, que cuente y tenga algo que decir en la esfera internacional. Quieren la cutrez, la ignorancia, la barbarie… El PP, ante eso, calla, ¿para no molestar, quizá, a quienes en todo caso se van a molestar porque se lo han mandado Zapatero, Pepiño, UrCullu, Arturo Más, la ETA o cualquier otro aldeano?

Resumiendo: Zapatero está manejando y moldeando al PP del mismo modo que al centenar o dos de gregarios, o pobres gentes, del mitin.

viernes, 29 de octubre de 2010

¿SE EQUIVOCÓ FRANCO EN SUS VATICINIOS?

No sé quién dijo que si los hombres no cometieran a veces tantas sandeces, no ocurriría absolutamente nada inteligente. La cuestión es que, después de todo un periodo socialista ―nuevamente― tan socialista, ya está tardando demasiado el que ocurra algo inteligente. Hay, por otra parte, todavía un montón de idiotas y gentes pagadas que persisten en sostenella y no enmendalla. En fin, siempre habrá ese tipo de gentes que creen merecer y que se encuentran muy a gusto con todas las tortas e insultos que les infligen los que dicen ser los suyos. No hay vida para ellos fuera del corral; claro que fuera del corral se encuentran infinitamente desamparados; prefieren diablos seguros y conocidos que tener que salir a buscar la gloria donde quiera que esté.

Cosas veredes y mentiras gordas como que la izquierda siempre ha estado por repartir; repartir el odio, la mentira, la destrucción, la pobreza, la muerte. Después resulta que como siempre dicen haberlo hecho por la humanidad y todas esas palabras mentirosas con que disimulan la realidad ―a los tontos― y que desgastan como si cada vez que las pronuncian perdieran poco a poco su significado, nadie les pide responsabilidad y, encima, su conciencia, parece no decirles ni pío.

Después del proceso siniestro que el PSOE había comenzado desde su fundación, el hecho de haber ganado la guerra fue un acto muy inteligente. Cierto que más inteligente habría sido el poder evitarla, pero fue imposible. Aún hoy, después de setenta y tantos años, el PSOE y sus ayudantes, pretenden ganarla y no es que les importe mucho el que  haya que volver a montarla; están en lo que están por más aspavientos que hagan. Franco, sin embargo, creía que ya estábamos vacunados.

Nos cuenta José Antonio Argos que Nixon le dijo a Vernon Walters: "Quiero que vayas y hables con Franco sobre lo que acontecerá después de él". Resumiendo un poco todo lo que ocurrió antes de la entrevista, Walters, pensaba que Franco no iba a querer hablar del asunto y creía que, en cierto modo podía ofenderle la pregunta. Walters llegó a la entrevista y empezó con circunloquios para ver por dónde podía entrarle. Franco le cortó y le dijo: "Lo que interesa realmente a su Presidente ―Nixon― es lo que acontecerá en España después de mi muerte, ¿no?.

―Mi general, si.

―Siéntese, se lo voy a decir. Yo he creado ciertas instituciones, nadie piensa que funcionarán. Están equivocados. El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras pero ninguna de ellas será fatal para España.

―Pero, mi general, ¿cómo puede estar seguro?

―Porque voy a dejar algo que no encontré al asumir el gobierno de este país hace cuarenta años: la clase media española. Diga a su Presidente que confíe en el buen sentido del Pueblo español, no habrá otra guerra civil".

Hasta ahí, y hasta el momento, Franco, ha acertado plenamente. Lo que no sabemos es lo que ocurrirá a partir de ahora con media España ―la izquierda― empeñada en empobrecer a todo el mundo y hacer que desaparezca la clase media. Y esa es sólo una; la otra es la cuasi persecución religiosa contra el catolicismo que se está produciendo, de momento sólo en los símbolos, la educación que es solamente propaganda, medios de comunicación abyectos y atontantes, etc. Sin cristianismo no hay democracia, es condición sine quanon. En cuanto el cristianismo se desarraiga empieza la falta de libertad. Las prohibiciones zapateriles son consecuencia de ello, veremos hasta dónde llega el asunto.

La guerra civil empezó por ahí, no por toda la sarta de mentiras que nos cuentan los de la memoria histórica. La mayor persecución religiosa de la historia.

lunes, 11 de octubre de 2010

POSTZAPATERISMO.

Los efectos producidos por el ejercicio del poder por parte de Zapatero y su socialismo "realísimo" están bien claros:

  • Ruina económica y, literalmente, hambre para mucha gente.
  • Cuasi persecución religiosa.
  • La mentira como estrategia política que llega hasta la pretensión de reescribir la historia.
  • La paulatina merma de la libertad que tanto molesta al socialismo.
  • El despedazamiento literal de las instituciones ―extensión de derechos llama a esto el amigo Zapatero― y la legalización del delito como forma más aberrante de lo que entienden por progreso.
  • Todo ello se pone al servicio de los enemigos de España para acabar con ella, que es la pretensión socialista desde que dicho partido fue legalizado. España es la fuente de nuestra libertad, que es el verdadero problema que tienen. Y así muchas cosas más.

Frente a todo esto da la impresión de que, al menos una parte de los españoles, se ha dado cuenta de que el socialismo es un engaño y que siempre hace lo mismo ―no hay nada más que volver la vista atrás― con los mismos resultados. Digo que, frente a esto está el PP con serias posibilidades de ganar las elecciones. El problema es que el PP se empeña en sólo hablarnos de economía. La mayoría de los votantes del PP ya sabemos que el PP va a arreglar la economía, eso se da por descontado, aunque no digo que sea fácil hacerlo tras el desastre socialista, pero ¿qué pasa con el resto de los problemas, mucho más profundos e importantes, que son los que han provocado la crisis? ¿Se va a mojar de una vez y nos va a decir qué es lo que va a hacer o vamos a tener que quedarnos en casa en las próximas elecciones?

No puede, Rajoy, intentar contentar a los que nunca se van a contentar con nada, que decía don Julián Marías; además, esos, son incapaces de ponderar esos gestos y corre el riesgo, por otra parte, de que los suyos se harten y se crean traicionados.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

HUELGA FASCISTA, COMO CASI SIEMPRE.


Está claro que eso que solemos llamar sindicatos de clase provienen del mundo marxista y, en España, también; aunque nos hayan llegado a través del franquismo.

Los antiguos sindicatos verticales se han transformado en UGtés y CCOOes y, aunque no se puede decir que sean la misma cosa ―estos son peores y defienden al trabajador, bastante menos―, son, por otra parte, muchísimo más ideologizados, simples correas de transmisión de los partidos de izquierdas, fundamentalmente del PSOE. Lo suyo es el Frente Popular de la IIª República. Esta colección de sindicalistas, socialistas, golpistas, totalitarios, violentos, guerracivilistas… En esencia, estos sindicatos que sufrimos, no son sindicatos verticales sino enhiestos, pues padecen un potente priapismo ideológico como si hubieran tragads viagras marxistas-leninistas a toneladas. Y, por supuesto, son fascistas, claro, dado que son socialistas. Y esto último es condición sine quanon para ser fascista.

Los piquetes sindicales son, con toda la lógica, los herederos de aquellas células fascistas que empleaba Benito Mussolini para meter en cintura al personal, la agitación y el asustamiento ―hay que recordar que, este señor, fundador del fascismo, era el nº 3 del Partido Socialista Italiano― y que procedían de los sindicatos de izquierda ―fundamentalmente del PSI― y que se llamaban fasces del lavoro.

Más claro el agua.
Por cierto: ¡Viva San Miguel Arcángel!

martes, 14 de septiembre de 2010

LA “SOPLAGAITEZ” DE ZAPATERO.

Debe de ser la desvergüenza y frialdad con que actúan y expelen sus dicharacherías los tontos. Que Dios me perdone, pues no ve con buenos ojos que llame, a mi prójimo, raca. Este tipo, incluso literalmente, nos está llevando a la muerte. Tal estupidez es un síntoma terminal, no sólo de Zapatero sino de una sociedad que se lo come todo con patatas. "Cuida tu mente más que nada en el mundo, porque ella es fuente de vida", dice el libro de los Proverbios. Apliquémonos el cuento.

La estupidez está muy extendida; en un grado u otro todos la padecemos. Analizando nuestra propia estupidez es como podemos hacer un diagnóstico eficaz de la situación y, al mismo tiempo, nos hace ver quién, ni de coña, realiza esa especie de examen de conciencia cuya falta causa a uno mismo, y a los demás, males cada vez mayores. Prosiguiendo con el libro de los Proverbios añado: "Aférrate a la instrucción y no la descuides; ponla en práctica, pues es vida para ti". El caso es que, acto seguido añade: "Pero el camino de los malvados es oscuro; ni siquiera saben contra qué tropiezan". A lo mejor es esta la cuestión o, por lo menos, un añadido a lo anterior de mucha importancia.

Este socialista ―hay quien dice que no lo es, aunque a mí me parece su esencia― profesa aquello para lo que, el socialismo, nace en el siglo XIX: la persecución, extinción y sustitutución del cristianismo. En otras palabras, el intento definitivo de entronizar el error, la barbarie y la mentira. Es por eso que, a veces Zapatero y muchas otras gentes como él, parecen querer sustituir a Dios Todopoderoso y, éste, precisamente es el rasgo de mayor locura y estupidez. Intentar saber cuáles son los principios de esta clase de gente es totalmente inútil: no los tienen. Y no tienen principios ni finales, porque, como Dios, se creen inconmensurables. El rídículo debe de ser lo único realmente carente de mesura.

Lo peor es que hacen una propaganda perfecta para el engaño de los que "no cuidan su mente". Y, así, la buena prensa del izquierdismo es como un bonito caballo de Troya que lleva dentro el socialismo, el fascismo, el nazismo, el comunismo, el satanismo… aunque ellos hagan como que nada tiene todo esto que ver con ellos. Son maestros en atribuir los horrores propios a los demás.

Por desgracia se llega a una situación en el que lo única salvación que cree ver la gente no es otra que la de echar mano de la capacidad de hacer a un lado sus talentos. Atenuar su capacidad para la imaginación, la atención y el pensamiento. Así la situación empeora en proporcion geométrica.

jueves, 9 de septiembre de 2010

HA COMENZADO EL CURSO, POR LO VISTO.

Pero Zapatero sigue en lo mismo, para no perder el chollo que centenares de miles de los afiliados a su partido poseen desde hace muchísimo, demasiado tiempo; y también sus sindicatos… verticales, como los de Franco, que dicen algunos; pero no es así. Los de ahora sufren priapismo ideológico, es decir, son simplemente enhiestos. Los españoles comunes y corrientes siguen sin enterarse de nada, aunque estén en el paro. Ni siquiera hay esperanza, porque, la esperanza, es cuesta arriba; y, claro, cuesta arriba significa sin subvención.

El inconsciente de Stephen Hawkins anda con auténticos problemas de fe. Por lo visto ha decidido afianzarla a base de esparcirla a voces. Desgraciadamente, él y todo el mundo, sabe sólo una infinitesima parte de lo que cree; es decir, su fe, es infinitamente mas grande que su ciencia. Pero no se entera, claro, no lo puede saber. Y es que siempre se ha dicho que la diferencia entre los que creen y los que no creen es que, unos, creen en lo que no ven y, los otros, creen que ven.

La sociedad española, con el gobierno y la oposición al frente ―esta última colabarando, generalmente por omisión― no se está islamizando, se está volviendo budista ―quizá sea un paso previo―, porque esta renunciando a sus deseos. Cuando se ha renunciado a todo deseo, la vida, se asemeja peligrosamente a la muerte. Ni siquiera se desea vivir, solamente el vivir bien o dignamente, como dicen los idiotas. Esto significa la guerra total a todo lo más valioso en nombre de lo pueril, barato, barriobajero…

¿Ciudadanía española? ¿Dónde está? Si existiera sería atronadora, porque, como decía José María Cabodevilla, "que el grillo cante, que la higuera dé higos, que el hombre medite. Amén, son diversas formas de honrar a Dios, y bastante parecidas entre sí". Pues he aquí que, la mayoría de los españoles no le llegan a la higuera, o al grillo, ni a la alpargata. Los que los pastorean y les hacen balar tan fuerte no pertenecen, precisamente, a una especie en vías de extinción. Son incansables; como diablos, inasequibles al desaliento y andan presentes en oenegés, federaciones, comités, movimientos ecologistas, pacifistas, abortistas, universidades, medios de comunicación… Y sólo expresan ideas y mitos de la adolescencia de forma tan machacona como los ritmos musicales con que todo lo aliñan. ¡La ideología de la idiotez es tan testaruda…!

jueves, 12 de agosto de 2010

EL GOTEAR DE LA CLEPSIDRA DE CRONOS.

Tiempo de vacaciones; tiempo, cuyo pasar, suele doler algo en algún sitio. Verano para recordar veranos que ya no volverán: veranos de las flores, veranos del amor, signos vistosos ambivalentes y utopías incumplidas y falsas.

Después, la juventud, fue un dolor y, poco a poco, el diablo, se soltó de sus cadenas y fue transformándolo todo otra vez. El Flower Power y Lobsang Rampa se convirtieron en simples muñequitos de gominola agridulces y muy pocos lograron adivinar su engaño. Muchas campanas, en medio de todo ello, empezaron a tocar contra Dios y, hoy, aún siguen, incluso han aumentado.

Los Santos Padres recomendaban combatir a los demonios no prestándoles atención alguna y no dándoles crédito, pero qué hacer ahora que, sueltos, andan gobernándolo todo y han logrado que, demasiados, perpetren ese pecado para el que no hay confesionario que valga, que supone el transformar lo bueno en malo y lo malo en bueno.

Pruebas de todo esto las hay ya en abundancia. Por ejemplo, se puede hacer el pequeño ejercicio de seguirle la pista a la alianza del progresismo, el nacionalismo y el mahometismo.

Cuanto más fuerte es esa alianza y más se va extendiendo, más parece molestar Dios. La naturaleza acaba no pudiendo soportar esa ausencia y, la misericordia, enseguida suele ceder el testigo a la justicia.

El tiempo parece haberse acelerado sensiblemente y cualquiera que ronde los treinta años puede verlo con total claridad. El lento gotear de la clepsidra de Cronos es ya un chorro; sólo hay que echar la vista atrás a los últimos diez años.

viernes, 30 de julio de 2010

DE CULO, CUESTA ABAJO Y SIN FRENOS.


Estos pasmados antitaurinos, junto con la efusión del pasado mundial de fútbol, han despertado algo que los nacionalsocialistas y, probablemente todos los demás, no sepamos qué puede traer. Es bueno, sin duda, porque significa una toma de conciencia de lo que se es y de cómo, unos memos, han convertido el país en el puerto de arrebatacapas. La reacción será, en fin, la que tenga que ser. Yo sólo deseo que no llegue la sangre al río.

Lo que yo no llego a explicarme es cómo, en casi todos los medios de comunicación, se habla de los derechos de los animales. ¿Acaso los animales pueden ser objeto de derecho? Si eso es así, ¿por qué no los virus?, ¿por qué no las bacterias? ¿A qué andamos a cada momento haciendo sufrir tanto a estos bichejos a base de banderillearlos y picarlos con antibióticos y retrovirales, acabando por darles una estocada mortal en el mejor de los casos? Y si los toros son un espectáculo sangriento tendremos que acabar por finiquitar los hospitales que, al fin y al cabo, son un lugar público, subvencionado con nuestros impuestos en los que, unos artistas, se dedican a fenecer todo tipo de bichejos infecciosos. Si hay derechos los hay para cualquier animal, si no, no existen los derechos de los animales.

Si Ulpiano levantara la cabeza se liaría a tortazos con todos estos idiotas. La palabra idiota es el mejor de los resúmenes para calificar esta situación y a sus protagonistas.

Zapatero, aquel atontado que se dijo con sorpresa un día: "¡Sonso, estoy aquí! ¡Adivina, soy el presi!", se ha sacado de la manga todo esto. Aunque no tiene ni ingenio ni inteligencia lo tenía muy fácil pues, él, sólo quería su sillón, lo demás le daba igual, los demás le daban igual y así es muy fácil gobernar, al menos mientras tiene la llave de la caja. Es un tipo que habría que juzgar por alta traición, por maldad absoluta al intentar enfrentar a los españoles y por arruinarles para muchos años.

El hecho de que haya memos como él, que le apoyan, de esos que antes gritaban aquello de la "tierra para quien la trabaja" y se la robaban a sus legítimos propietarios, ahora tienen que conformarse con que, Eolo, sea dueño de todo. Y va y se conforman, y es que, ser de izquierdas es ser humanamente estrecho, ser hombres de ronzal, porteadores del "sí, bwanna", colectivistas socios de los nacionalistas que siempre son colectivistas, gentes necesitadas de consignas y argumentos escasos, pesebreros con prohibiciones que siempre les son gustosas.

Barbaridades y barbaridades y luego, estos tipos, piden que, cuando la gente se da cuenta y empieza a reaccionar a sus barbaridades, lo hagan con un "por favor, usted primero".


jueves, 29 de julio de 2010

CHORRADAS A TUTIPLÉN EN LOS PARLAMENTOS DE LOS TERRUÑOS.


Pero, ¿adónde van?, ¿en qué barrizales se meten esta especie de tontainas autóctonos que saquean los bolsillos de los contribuyentes?

En fin, si los catalanes ―castellanos del noreste de España―, se quieren dejar manipular por esa panda de indocumentados semianalfabetos que les están llevando a la ruina, a la palurdez, al aldeanismo y al ridículo más espantoso, allá ellos. El asunto de la tauromaquia es un jalón más en esa carrera hacia la autodeterminación de lo catalán ―no sé qué es eso para los nacionalistas― como el espectáculo central de un circo de curiosidades étnicas que no admiten parangón.

Luego están los tontos útiles de la defensa de los animales y de los seres vivos en general a excepción del ser humano. Me juego algo a que el doctor Montes y los responsables de las clínicas abortistas son antitaurinos, exactamente igual que los vegetarianos que creen alimentarse del respeto a la vida. Ellos no matan, al menos no ven a las lechugas retorcerse y gritar y ven con muy buenos ojos cómo se alimentan leones, tigres y lobos.

Dicen las Sagradas escrituras que el mundo está lleno de tontos y, además, que los tendremos siempre entre nosotros. Así es que paciencia toca, eso sí, nos contaremos también entre los tontos si en las próximas elecciones no colocamos a los tontos en el pupitre que les toca.

Respecto de los toros; bueno, la verdad, en mi vida he ido a una plaza de toros, no me gustan los toros. Así es, queridos amigos, heme aquí defendiendo la Fiesta Nacional, aunque estoy contra los toros.

Y siempre he estado contra los toros porque siempre he querido que ganaran los toreros.

miércoles, 28 de julio de 2010

PROHIBICIÓN DE LOS TOROS.

En Cataluña, claro, ese territorio que es catalán porque es español, si no sería alguna cosa rara aún por inventar y fabricar. Sólo los idiotas pueden circunscribir las cosas a los sentimientos y desgajarlo todo de lo más genuinamente humano que es la razón, única forma, por cierto, de darse cuenta de cuál es la naturaleza humana, de cuál es su ser. Algunos se sienten múltiples cosas excepto idiotas que, entre otras cosas, es lo que son.

En fin, a estas alturas de la película y de semejante efusión de sentimentalismo estúpido, no queda otra que admitir que el cuento chino, la vaciedad espiritual, el triunfo de la elevación aberrante del terruño a la categoría de nación o de patria va triunfando, aunque a medio plazo les lleve a todos los catalanes al suicidio. Espero que como mucho, ese suicidio que se vislumbra con claridad desde fuera de Cataluña, sólo afecte a Cataluña y, como mucho, a las Vascongadas… a las comunidades históricas como suele decirse ―ni que las demás tierras de España hubieran aparecido como por arte de magia esta mañana―, en fin que la ruina económica, moral y ontológica afecte sólo a quien se las procura.

Si queda alguna españolidad en terruños tan españoles, bellos y maravillosos más vale que vaya aflorando del modo que sea y cuanto antes, antes de que a los demás deje de interesarnos cualquier cosa que no sea, como se dice de los catalanes, la pela.

¿Es muy irresponsable e irreal empezar a pedir que, de una vez por todas, nos definamos? Paños calientes, la economía de los tiempos, etc. no sirven de nada. Necesitamos definiciones. La gente que no define ni se define es absolutamente cobarde y una contaminación incompatible con las sociedades libres y las naciones libres y verdaderas. Por cierto, quien ni define ni se define apenas pertenece al género humano, puesto en este mundo precisamente para eso.

martes, 27 de julio de 2010

REPÚBLICA.


Una cosa curiosa, aunque parece bastante natural, es que la derecha se ha vuelto, en buena parte, republicana. Hay quien dice que esto se debe al cariñoso tratamiento de la Corona hacia los nacionalistas y los progres. A mí me parece un absurdo más de la política española y de la deriva hacia el camuflaje de la derecha.

Mucho intelectual de derechas aboga por el republicanismo por parecer éste más democrático y se obvia a tontas y a locas que, esta monarquía, fue votada por los españoles en 1.978. La esquizofrenia de la política lleva a estas boberías porque puede ponerse en tela de juicio todo, dado que ya está más que admitido que, España, es lo más discutido y discutible desde que los españoles abundan tan poco, sean de derechas o de izquierdas. Aclarar que decir español y de izquierdas casi es un contrasentido ―esto por si algún izquierdista quiere empezar a trabajar en algo verdaderamente beneficioso, para él y para todos los demás.

La utopía de la izquierda siempre tendrá una meta ―previsiblemente infernal― a través del fascismo, el sovietismo, el nacionalsocialismo o cualquier otra barbaridad que puedan inventar. España es un concepto que hay que poner en tela de juicio, al fin y a la postre es la fuente de nuestra libertad, por eso le molesta tanto a la izquierda ―siempre han dado vivas a Rusia y no a quien debían―. Ciertamente, ésta, identifica a España con la Monaquía, es decir, un obstáculo más hacia ese paraíso.

La ceguera de todos los demás ―que muchos llaman derecha para abreviar, aunque sería largo y tedioso de clasificar y enorme de describir― consiste en pensar que con la caída del muro está todo hecho, aunque, desde luego, lo peor es el muro inmaterial. Algo curioso es que el materialismo aspira a muros inmateriales, a cosificar el espíritu, a, valga el contrasentido, a inmanentizar la transcendencia ―permítaseme los palabros y el neoconcepto―. Castellani lo decía bien claro al decir que todo se resume en hacer desaparecer lo sobrenatural y divinizar lo natural.

Se trata, pues de la libertad, de la salvaguarda de la naturaleza humana, de un pacto de los españoles consigo mismos y con su devenir a través de la historia y no sólo por haber votado la Monarquía en 1.978. Tenemos un rey que reina, pero que no gobierna y que es más barato que la Presidencia de una República. Un rey que reine y, además, gobierne, ¡oh, Dios! ¿Alguien se imagina a Zapatero de Presidente de una República, a Zapatero como Rey Absoluto por un tiempo determinado? Que nadie me hable de garantías democráticas porque en teoría, en España, las tenemos, como en Francia, donde no se han podido librar de Chirac, Mitterrand, Giscard… ¡Que Dios nos coja confesados contra los desbarres de la derecha tonta!

Fue la derecha, hace más de setenta años quien trajo la IIª República y quien pintó la bandera que tanto luce por ahí la izquierda.

Sabemos qué es lo que quiere la izquierda: lo que siempre ha querido, el terror, el enmendarle la plana a Dios. Como decía Marsillach: "Si yo fuera Dios habría hecho el mundo mucho mejor". Aparte de la estupidez ontológica del señor este, no es sino la descripción de Auschwitz, el Gulag y el resto de horrores de lo que nos está hablando.

Otra cosa es que la derecha se haya vuelto republicana para quitarle argumentos a la izquierda. Pues eso no es así porque podemos comprobar cuáles son los resultados: sangre.

Y eso no es ninguna broma, desde que existe la izquierda, las guerras son terroríficas, no hay caballerosidad ni respeto por los ilustres vencidos, sólo es carnicería. Esto no ha sido así siempre sino desde las guerras napoleónicas.

Si hay algunos problemas decisivamente graves como el de la vida, la verdad, la libertad, la justicia… y sale el tonto de República o Monarquía y se cree que, encima, sabe de qué va el asunto es para liarse a tortazos con todos estos idiotas. Se merecen lo que les pase.

lunes, 26 de julio de 2010

¿A QUÉ JUEGA EL PP?


La verdad es que nadie sabe cuál es ese juego, ni cuáles son sus reglas, ni siquiera quiénes deben ser los jugadores. A menudo da la impresión de que, el PP, es un partido que defendía unos principios, unos valores y que, por diversas cuestiones, ahora, no defiende nada más que una táctica que está empezando a desazonar a sus electores. Estos, cierto, se preguntan con no poca alarma: ¿Pero, a quién votar?

Muchos votantes del PP están empezando a pensar que a los únicos que trata de contentar el PP es a los que nunca se van a contentar con nada ―Julián Marías, dixit―, es decir, a los nacionalistas y a los que, a la voz de "ar", volverán a votar socialista en cuanto arrecie la propaganda, es decir, gentes de fácil soplo y evanescencia cacumenal.

Nadie se explica por qué el PP trata de confundirse con el paisaje en Cataluña que incluso forma parte del CAC; nadie sabe por qué el PP vota en Baleares a favor de mociones independentistas; nadie se explica el independentismo de Palmou y las traiciones de Feijóo en Galicia. Tampoco se explica nadie cómo el PP, en algunos aspectos ya bastante alarmantes, intenta comenzar a barrer el español de Valencia, ni por qué se dedicó a corroborar el Estatuto catalán apoyando otros de similares características en otros lugares.

¿Alguien podría explicarme dónde ha estado el PP en la segunda legislatura de Zapatero? ¿Por qué votar al PP si dice Rajoy que tiene derecho a pactar con los traidores independentistas para llegar al poder? ¿Cree Rajoy que limando aristas, como se suele decir, o sea, admitiendo otra cosa que la realidad como programa va a llegar a algún sitio? ¿Creerá, la gente, que lo que propone Rajoy es un engaño? ¿La táctica de Rajoy va a triunfar con los suyos y con los extraños al mismo tiempo? ¿Una vez llegado el tiempo electoral, cree Rajoy poder conservar ese número tan alto de votantes procedentes del PSOE o hay Televisiones para dar y tomar que harán el paréntesis con Jesulín y demás y arramblarán con un par de millones de votos para los progres? ¿Todos los votantes, en líneas generales son iguales, tanto los del PP como los del PSOE? ¿No son, acaso, mucho más críticos los votantes del PP? Lo sabremos todo en las próximas Elecciones Generales. Digo esto último porque, para entonces, puede que ya no tenga demasiada importancia quién las gane.

El PP no quiere una Moción de Censura contra Zapatero porque dice que la va a perder. Ya he dicho en este blog que, eso, precisamente eso es lo que debería ocurrir al presentar la Moción de Censura. Estaría muy claro que el PP no es el PSOE, ni IU, ni CIU, ni ERC, ni el PNV, ni CC, ni NB… , pero, por lo visto, no quiere ser genuinamente el PP para tocar poder, con quien sea y como sea ―esto nos suena de ZP―, lo cual dice muy poco del PP y de la confianza que en él debemos tener. Una Moción de Censura que el PP perdiera, porque todos los demás partidos votaran en contra, nos devolvería cierta confianza. También es cierto que si respondieran con claridad  qué pretenden hacer con las siguientes cuestiones podrían ahorrarse la Moción de Censura:

  1. Educación.
  2. Educación para la Ciudadanía.
  3. Batalla ideológica para la recuperación de la realidad.
  4. Píldora abortiva y Ley del aborto.
  5. Eutanasia.
  6. Justicia. Consideración de la mentira como pena grave en los políticos.
  7. España.
  8. Autonomías y Estatutos.
  9. Recuperación del Estado de algunas cuestiones transferidas.
  10. Igualdad de todos los españoles ante la ley.
  11. Constitución.
  12. Ley de Memoria Histórica.
  13. Alianza de Civilizaciones.
  14. Relaciones Exteriores.
  15. Las prohibiciones del PSOE.
  16. Ley del Menor.
  17. Cadena Perpetua y cumplimiento de penas.
  18. Ventanilla única y disminución sustancial de la burocracia y del peso del Estado.
Cosas vanas nos llegan, pocas claridades, muchas dudas, quizá por eso nos alarma tanto el optimismo de ZP en las celebraciones de su decenio de iniquidades. Seguramente él sabe todo esto, aunque a su manera, y sabe que puede ganar. La verdad es que tiene tiempo; la indefensión (falta de oposición real) en que, de facto, el PP ha dejado a España es terreno abonado para que vuelva a resurgir cualquier demagogia. ZP sólo tiene que dar con el tono, la imagen y tres o cuatro palabras sonoras y ambivalentes  con las que ganará las próximas Generales de corrido. Si encima la economía se recupera aunque sólo sea en alguna estadística, la cosa está hecha. Zapatero lo sabe como lo sabemos todos.
O se es lo que se es o no se es nada. Aparentar lo que no se es es propio de gente muy peligrosa: criminales que son grandes actores o asaltadores de humildes viejecitas. La verdad por delante que eso es lo que hace la gente decente, yo no admitiría ni un sólo voto equivocado, mentido y, a la postre, engañado; eso  debería ser algo moralmente irrenunciable para un político de verdad.
Los sentimentalismos para los nacionalsocialistas, que de ello viven.

viernes, 23 de julio de 2010

DIEZ AÑOS DE ZP. CONMEMORACIONES, PROCESIONES Y ENCOMIENDAS.


Izquierda y, más concretamente, socialismo. Es así; Zp sólo es un nuevo modo, una renovación, una adaptación del zombi ―que, a su vez, hace muertos― a los nuevos tiempos tras un muro que no acaba de renovarse y cuyas pretensiones ya no pueden ser opacas. Es lo de siempre, pero sin telón y, por tanto, más descarado y grueso. Ya no hay lugar a sutilezas, aunque continuamente se inventen ceremonias a las que es imposible infundir vida y se vea con claridad que así ha sido siempre. No se puede sacar agua de la piedra pómez.

Los logros de Zapatero han sido, sin lugar a dudas, muchos, enormes en algún sentido:

  1. ECONOMÍA: Sustituyó al maquinista Aznar en el Expreso lanzado a toda máquina, pero en vez de dedicarse a alimentar la caldera y cuidar de la mecánica y estabilidad del vehículo se dedicó a repartir el carbón entre los suyos. Poco a poco el Expreso se ha ido parando por la herrumbre de los diferentes dispositivos y por la falta de carbón. Zapatero dice que, ahora todo es más ecológico y que no hay peligro de atropellar a ningún despistado que deambule por las vías. La culpa, sin duda, es de Aznar, ¿a quién se le ocurre enriquecer a un país como España? ¿Es odioso? Además, ¿es que no lo veis?, ¡riqueza es esto, so tontos!
  2. Llegó, el tipo en sí, al poder por causa de unas cuantas bombas que alguien, no sabemos quién, puso en unos trenes. Venía cabalgando, ya, haciendo propaganda de la tolerancia y el pluralismo político que forma parte de la norma religiosa cristiana; sin embargo, ha pretendido, pretende y pretenderá siempre eliminar a la Iglesia del panorama y corazón de los españoles. Años treinta habemus. ¿Por qué el socialismo, y Zp en particular, trabajan así? Saben que los herederos legítimos de la expulsión de Cristo siempre son cosas como el hitlerismo, el stalinismo y todo tipo de totalitarismos que son todos siempre del mismo signo. ¿Por qué es eso lo que quiere? ¿Por qué la gente quiere eso? ¿Por qué lo vota con tanta frecuencia?
  3. "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel intelectual a la capacidad respectiva del menos inteligente de los individuos a quienes se desee que vaya dirigida. De esta suerte es menester que la elevación mental sea tanto menor cuanto más grande sea la masa que deba conquistar". (Mi lucha. Adolf Hitler). Es la labor realizada a conciencia por la TVE 1, la 2, la 3, la Cuatro, la 5, la Sexta, Plus, Via Digital…
  4. Extensión de derechos. Extensión, imagino, que sobre el suelo para poder pisotearlos mejor. Se ha eliminado de facto el matrimonio civil y se ha proclamado la ley del repudio. También se ha proclamado la libertad para matar a alguien antes de determinadas y arbitrarias perfecciones. Se ha eliminado por ley la patria potestad y se ha proclamado un mal la relación sincera y humana entre padres e hijos.
  5. El Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo (inspirado por Mayor Oreja y Redondo Terreros) lo ha convertido en el Pacto contra las Libertades y por el Terrorismo. Nuevamente años treinta. Tras el pucherazo del Frente Popular en febrero de 1936, éste, excarceló a todos los asesinos de 1934 y los proclamó héroes. Estamos en las mismas.
  6. Ha proclamado la alianza de civilizaciones, es decir, la guerra total a la única civilización propiamente dicha que es la Occidental. El verdadero significado de la "Alianza de Civilizaciones" de Zapatero no es otro que una alianza de todas las dictaduras del mundo contra la democracia y la libertad. La supresión de la Iglesia y su sustitución por el Islam o cualquier otro tipo de socialismo o colectivismo. El nacionalismo es un colectivismo que ayuda mucho.
  7. Aprobación de la ley de la "Memoria Histórica", es decir, la falsificación oficial de la historia para lo de siempre: la eliminación de la democracia, la libertad y la justicia al cargarse la verdad.
  8. La denigración absoluta de media humanidad, al convertir a la mujer en un simple objeto político que se emboza de adelantamiento. No en vano fue el PSOE el que se opuso en los años treinta ―volvemos siempre ahí― al voto femenino. Ahora se utiliza a la mujer como excusa para saciar la sempiterna sed de sangre, se proclama la ley del repudio para deshacerse de ella cuanto antes, se nombra a ministras medio memas para convertir esa capacidad en imagen de la mujer, se defiende el burka… y sin embargo ellos son los que, en teoría defienden sus derechos, abogan por la igualdad… ¡sempiternos falsarios engañabobas y bobos!
  9. Ha logrado la casi total putrefacción de la Justicia. Quizá aquí ya no quepa decir más.
  10. Proclamación de todo tipo de prohibiciones. Todas las prohibiciones, claro, las disfrazan de un "es por vuestro bien", lo que las hace aún más insultantes, aunque calman a los menos espabilados. Siempre que gobiernan estos señores, aunque pretendan hacerlo con sumo cuidado, la libertad, sale llena de puntos, vendajes y esparadrapos
Desde luego, más que una propaganda que atonta hasta la narcosis, lo peor es la mentira con que todo se aliña. Mentira que aumenta geométricamente a cada paso, cuyo marasmo hace que sea considerado lo bueno como malo y lo malo como bueno. Llegados a este punto el desastre esta servido si no se rectifica con rapidez. Una sociedad que llega a esa concepción falsa de la realidad va directamente al suicidio. El desprecio a las personas, a la vida, a la verdad, a la justicia, a la libertad… es lo que está en la base del desprecio a la patria, a la decencia, a la democracia y a la economía.

Podríamos poner otras diez consecuciones de Zapatero o veinte, quizá. ¡Qué más da!

lunes, 19 de julio de 2010

SOLA NACIÓN, SOLUS MENTECATUS, SOLUS CEREBRUS.


No me he podido sustraer a realizar un comentario sobre las trazas mentales de un independentista. Dice Arturo Mas (libertaddigital.com 19/07/2010) que si "España quiere ser una sola nación tendrá muchos problemas".

Si hacemos caso a esta proposición, que pretende ser amenazante, España, es,  desde luego y sin discusión ninguna, una sola nación ―al menos para este independentista traidor del absurdo independentismo catalán― porque, de hecho, ya tiene muchos problemas. Él, y su bocaza, son la prueba palpable de esos problemas y por tanto de la existencia ―por otra parte indiscutible― de la nación española. El hecho de que, España, no pueda ser, yo qué sé: dos, tres o diez mil naciones ―todo es posible, claro― no tiene que causarle pena alguna a nadie. Sólo un bobo ―o una colección de ellos― puede estar triste porque no le es posible fabricar un bodriecillo nacional para jugar con los amiguetes del barrio a ser gente importante.

Toda la justificación de semejante menú de tonterías, claro, se basa en que se dice, lo que dice el señor Mas, en menos; lógicamente.

LOS KIRCHNER Y LA ABOLICIÓN DEL MATRIMONIO CIVIL.

Aunque no me sé las especificidades del caso argentino imagino que el caso es muy parecido al del desastre del maricapón español.

España siempre ha sido algo más que la España europea; sin las Españas americanas está tuerta y coja. Sin ellas, más que una madre, es una malnacida. Por eso, cuando aquí hacemos alguna idiotez ―las idioteces son propias de idiotas, sean españoles o no―, siempre hay otros idiotas ―nativos de todas las Españas― que las copian o, incluso, las mejoran. Los Kirchner, a pesar de apellido tan raro, parecen haber nacido en alguna checa del PSOE, peritos estos en copiar todas las maldades y estupideces del mundo mundial por el mero hecho de ir contra lo que hay, a no ser que lo contrario les rente más. En este último caso siempre encontrarán algún cura u obispo que bendiga su entrada en la catedral obviando todas las barbaridades anteriores. No es el caso, la abolición del matrimonio civil ―convertido, ahora, en cualquier cosa― les renta bastante, por lo visto. ¿Cómo no van a apoyar al juez Garzón cuyo final de sus presuntas extorsiones ni siquiera vislumbramos? Todos esos españoles, cuyo nombre no merecen, están en el mismo saco, quieren lo mismo: la destrucción de la Madre Patria, la destrucción de la Patria argentina, la voladura de la Patria venezolana, boliviana…

Ahora que los Kirchner han hecho del matrimonio civil el registro de lo que se quiera, no queda más matrimonio real que el matrimonio católico y hay que subrayarlo y ponerlo en mayúsculas y negrita, ya sólo existe un matrimonio, EL MATRIMONIO CATÓLICO. Al menos en España y Argentina ya no existe el matrimonio civil sino una especie de timo jurídico y un auténtico insulto para la inmensa mayoría de españoles y argentinos. Quién sabe, si estos poco espabilados ―o muy espabilados― de los Kirchner y Zapatero no tendrán un negocio a medias de cría de pollos con don Evo.

¡Qué nivel el de todas las Españas!

jueves, 15 de julio de 2010

ESTADO DE LA NACIÓN

Cabría preguntarse de qué nación. Rajoy ni siquiera la nombró, Zapatero dijo que va a cargársela como sea, al menos lo poco que queda de ella después de la sentencia del Tribunal Liquidacional.
Vi ayer el debate y sólo me queda sentimiento o sentimentalismo, es decir, tristeza sobre la nada, quietismo estéril, dimisión, animalismo, cosificación...
Asistí a un desfile o exposición de estafadores, cobardes, golpistas... Fui espectador de cómo se traiciona la verdad, cómo se intenta colar por todas las rendijas la retórica engañosa que, en Zapatero, es simple burricie, maldad que no necesita disimulo. Engaños, palabras huecas, coristas del vómito, embustes, patrañas, fórmulas mendaces para tapar la podredumbre de la ruina a que se ha llevado a todo un pueblo. Se va a"arreglar el mundo" con cuatro arbitrios pueriles.
Dicen estar debatiendo, pero es simple petulancia y hasta cuando dicen que discuten y se aborrecen es mentira y, si parecen hacerlo, es de balde, simple pantomima. Sólo se representan a sí mismos.
¿Dónde está España entre tantas cosas vanas y puercas?

miércoles, 14 de julio de 2010

ESPAÑA. EL SENTIMIENTO Y EL SER.


Millones de españoles por todas las ciudades y pueblos de España enarbolando banderas y gritando a todo pulmón "soy español, español, español", "¡viva España!", etc., no es algo que se deba única y exclusivamente a la euforia producida por un éxito deportivo por muy grande e importante que éste sea. Hay en ello mucho más, una necesidad acuciante de identidad y, por encima de todo, de "ser". Y es que, los españoles, somos españoles, independientemente de que lo sintamos o no; es lo que somos, es algo irrenunciable y no parangonable con el sentimiento. El sentimiento, según las circunstancias, será más fuerte o más débil, aunque nunca será definitorio ni decisivo en el "ser de los españoles".

Uno puede sentirse cualquier cosa, sólo catalán, o vasco, o andaluz, u oriundo de Alfa Centauro o un orangután que quiere hacerse con aquella arboleda municipal para él sólo. Todo esto lo estamos viviendo en España con absoluta normalidad ―al menos aparente―. Uno puede, con toda tranquilidad dirigirse a ZP y pedirle financiación para una nave espacial para viajar a las estrella de donde nos sentimos oriundos. Implotaremos por los espacios siderales, pero es nuestro derecho, al fin y al cabo, nuestro planeta ―el de la Pajín―, es un concepto discutido y discutible, ya saben. En fin, aunque no lo parezca, la nación vasca, catalana o gallega son exactamente iguales ―en usos y conceptos políticos de la actualidad española― a esa nave espacial pedida por los que se sienten extraterrestres, como la arboleda reivindicada para los que creen poseer el hecho diferencial de creerse orangutanes.

Una vez, un nacionalista vasco me aseguró que hace miles de años que existen los vascos. Yo, por ser amable, llegué a decirle que, probablemente, eran vascos los que pintaron Altamira. Me espetó que los vascos eran todavía más antiguos a lo que yo le contesté que, posiblemente, Adán y Eva, eran vascos. Me miró de hito en hito, sin saber muy bien si yo me estaba riendo o hablaba en serio. Añadí que si eso era cierto, y yo no tenía ningún problema en admitirlo, todos éramos vascos, entonces, ¿cuál era el problema?

Don Julián Marías lo decía más claro, más contundente, más atrozmente: "Si un pueblo dice haber estado esclavizado durante toda su historia es porque, o bien es verdad que es un pueblo tan inferior que jamás ha logrado zafarse de esa esclavitud o bien lo que dice es mentira".

Sólo los bobos, los que no poseen más que una filiación falsa, fantasmagórica, donde no hay más afinidad que la alienación ideológico-partidista ―y, por tanto, sectaria en el sentido religioso de término― afirman, "siempre" sentirse de un modo determinado y pertenecer a una nación que jamás cambia, que no evoluciona, que ni siquiera puede hacerse porque solamente existe en una ficticia arcadia que sólo funciona a la voz de "ar". Es una patria, o nación, o país, tanto da, que siempre va toda junta, como roca fundida en el primer eón del universo, como especia para cualquier caldiborrio, celebración del cojonlindo, amalgamado con castillitos humanos y levantamiento de cualquier cultura pétrea. No tiene partes que la componen, es algo sumamente simple ―como una precomunidad paleolítica― una especie de "todo junto" inseparable, indistinguible, que lo mismo sirve para una payasada que como excusa para asesinar. No hay, entonces, posibilidad de patria ―porque ésta sólo estará regada por la sangre martirial de la verdadera patria que pretenden combatir―, porque no hay próceres, ni santos que a esa patria se deban.

Al fin, solamente el cielo crea las patrias. Los hombres no pueden hacerlo y, cuando lo hacen, sólo crean patrias que no duran, patrias que duelen y que hay que acabar por olvidar. Y es posible que esas patrias falsas reciban las bendiciones ―diabólicas― de curas, obispos, cardenales y empeños poco gráciles de monjitas.

Es cierto que no toda la clase política es igual de culpable. No son tan culpables los despistados como los destructores, aunque, a veces los despistados se confundan con los destructores.

Un nacionalista catalán, vasco o gallego ―que son los que, en el último siglo han llevado la voz cantante, en cuanto a la idiotez, y que, en cualquier momento, pueden ser relevados por estúpidos de otros terruños―siempre se han sentido sólo catalanes, sólo vascos, sólo gallegos y no se han sentido españoles. Es decir, sólo se han sentido ―no han sido― catalanes vascos o gallegos ―son un insulto para esas maravillosas tierras de España― y para nada se han sentido españoles, que es lo único que han sido ―la eterna, también, España Negra―. El sentimiento en sustitución del ser, porque el ser es imposible inventárselo, no es algo que se adquiere o se consigue con esfuerzo, es algo que se recibe y sanseacabó.

Por ejemplo, es absolutamente genial Galicia pero porque es España y lo es España también, aunque no lo sería sin Galicia, porque ya no sería España y, Galicia, tampoco sería Galicia. Ninguna de las dos podemos conocerlas ―ni siquiera imaginarlas― por separado porque no son simplemente posibles. Una Galicia independiente, para empezar, ya no sería Galicia, sería otra cosa porque Galicia es España. Es jugar con demasiado fuego incluso si lo hacemos teóricamente, es asomarnos a un abismo que, aunque no podamos ver su fondo porque es muy profundo, está, sin duda, cubierto de sangre.

Ya sabemos que hay malos, es decir, nacionalistas, cobardes, progres, traidores, ladrones, asesinos, valga la redundancia ―como digo casi siempre―, que son simples peones del infierno que van a ir contra Dios y contra los hombres de todas las formas imaginables. Son lo que son y van a cambiar difícilmente ―España ha sido la maestra que les ha enseñado siempre que se puede cambiar, que todos podemos salvarnos. Por eso la lucha contra ella siempre ha sido tan terrible―. Lo que me parece tremendo es que salga Feijóo, Sánchez Camacho o, incluso, el mismo Rajoy, diciendo que ciertas cosas no interesan para nada a los españoles, que lo que les interesa es el paro, la crisis. Terrible.

Millones de españoles por las calles, contentos por un triunfo deportivo, han expresado algo mucho más profundo que un simple sentimiento de pertenencia, de filiación de identidad o semejanza. HAN EXPRESADO, aunque la mayoría no sepan articularlo mediante razones, argumentos y datos históricos ―verdaderos―, SU PROPIO SER. HA SIDO LA EXPESIÓN ―y explosión― DE UNA NECESIDAD VITAL Y ONTOLÓGICA. No se ha gritado "¡me siento español!". Se ha gritado "¡SOY ESPAÑOL", por tanto "¡VIVA ESPAÑA!". Lógica pura, el "ser",  "es" y punto, no hay más retórica, ni nada más que decir. Se es, simplemente, y, a la postre, no se puede no ser.

¡DE UNA VEZ POR TODAS ―todos los políticos―, DEBEN ENTENDER QUE "SER ESPAÑOL" NO ES ALGO ACCIDENTAL COMO "SENTIRSE O NO ESPAÑOL"! Debe entenderse con absoluta claridad que no será posible ninguna recuperación, ni siquiera parcial, si no se empieza por ahí.

No es lo mismo que en 1996. Aznar llegó a un país necesitado de seriedad. Quien venga ahora tendrá que decirles a los españoles quiénes son para que puedan ponerse en marcha.Y, los españoles, tendrán que entenderlo, tendrán que poder expresarlo, articularlo en un pensamiento noble, verdadero y sencillo. Esta es la única salvación, la alternativa es el simple caos jurídico, jurisdiccional, accidental, identitario, bobalicón, analógico, estupidizante, clasificatorio, entomológico… si no es, por desgracia, mucho peor.

Una derecha idiota y llena de complejos es el aliño perfecto para el mayor de los desastres. Al fin y al cabo, España,  no es, fundamentalmente, una nación, ni un estado, ni un país o cualquier otro término que elijamos para clasificarla de algún modo en el devenir de los siglos, aunque haya sido la primera en todo y maestra de todos. Es una piel de toro cogida con palillos, que apenas resiste la tensión de los siglos, pero que nunca podrá dejar de resistir.

martes, 13 de julio de 2010

¡SOY ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL…! PERO, ¿POR ÚLTIMA VEZ?

Grande España, sí señor. Banderas españolas al viento, quizá como debería haber sido siempre, pero resulta que, el Tribunal Constitucional español (más bien anti español), pocos días antes, ha abolido la posibilidad de que vuelva a haber una Selección Española de Futbol, o de lo que sea, al haber admitido las selecciones de los terruños.

Miedo, miedo. El odio nacionalista aún ha sido capaz de agredir a algunos españoles que celebraban el triunfo del equipo español en Sudáfrica. Creo haber entendido que en Pamplona y en algún lugar de las Vascongadas. No creen esos nacionalistas ni siquiera en su terruño del odio, no entienden, entonces, que pueda existir la Nación Española, igual que la progresía.

España, mediante una puñalada por la espalda, ha caído de rodillas. Los del futbol aún no lo saben. ¿Quién sabe si será bueno que lo sepan?

Cuando España se renueve se verá con claridad que lo escrito con cincel durante miles de años es imborrable por más cobardes, nacionalistas, progres y traidores, valga la redundancia, que haya.

lunes, 5 de julio de 2010

ABORTO, ABORTEROS, ABORTISTAS, ABORTADEROS, ASESINOS EVENTUALES, ASESINOS MÚLTIPLES, TERRORISTAS INDISCRIMINADOS, ETARRAS, MATAVIEJAS, SACAMANTECAS, ENVENENADORES, TERRORISTAS SUICIDAS…


Luchar por la vida significa luchar por la vida propia. Para quien no lucha por la vida, su vida, ya no vale nada o está en trance de no valer nada. Así como fumar como un carretero, darle al alcohol a todas horas, no comer otra cosa que tocino y bollicaos, no dar un paso… acaba pagándose ―más pronto que tarde―, el no luchar por la vida no significa otra cosa que ser enemigo de la vida, en primer lugar, enemigo de la propia vida. ¿Se puede ser más idiota? Pues de hecho se es. La inhibición o el apoyo al crimen más terrible que existe, el del aborto, le convierte a uno en un suicida potencial, y cuando se juntan muchos suicidas potenciales de estos lo que ocurre es que toda una civilización se viene abajo. Eso es lo que está ocurriendo con Occidente. Hay mucho culpable, sin duda, en la aceptación social de un crimen tan nefando, execrable y abominable como este y es, esa aceptación ―estrictamente diabólica―, uno de los obstáculos más tremendos para la erradicación de este crimen; el mayor crimen que existe contra la vida y contra la libertad, y principio de otros muchos crímenes que de él dependen siempre.

La estampita del bien o del mal morir, que antaño circulaba por ahí, es absolutamente real. La vida es sólo para quien la quiere, la muerte sólo la experimenta de verdad quien no quiere la vida o la vive guardando en un cajón lo primordial. La vida no se está a flores, se abre paso sin fingimientos, sin conveniencias, con una inocencia siempre perfecta y capaz de crujir de asombro a aquel que no tenga una piedra por corazón y que sea un ser humano normal. Es la animalización y la posterior cosificación personal la que lleva sobre su grupa todo el horror.

Cuentan que un tal Smith le metió cuatro tiros a John y lo dejó seco. El juicio dio como resultado la condena a muerte del señor Smith. Tras el juicio entrevistaron al portavoz del jurado que dijo lo siguiente: "Está claro por las pruebas, y su propia confesión, que, el señor Smith, fue el asesino del señor John. Es por ello que hemos decidido condenarlo a muerte. No hemos tenido ninguna duda". El periodista volvió a preguntar: "¿Es cierto que ningún miembro del jurado se ha opuesto al veredicto?" Y el portavoz de Jurado respondió: "No, nadie se ha opuesto. Todos hemos tenido muy clara nuestra condena, porque no es bueno matar a un hombre". Sin querer dio en el blanco y en la terrible contradicción de su decisión.

Como acabamos de ver, la pena de muerte, no tiene ninguna lógica. Quizá sólo en el caso de la defensa propia, pero, la defensa propia es, casi siempre, fortuita y queda al juicio posterior a su hecho mismo, lo cual quiere decir que, estrictamente, la pena de muerte es un hecho aberrante, ilógico, inhumano y, además, un pecado tremendo. La defensa propia, por tanto es siempre un mal, bien que sea un mal menor, pero nunca un bien, es decir un derecho. Quien mata en defensa propia debe ser juzgado escrupulosamente.

Hete aquí, que matar, en España, es ya un derecho. Desde hoy, el aborto, es un derecho en España que abre la puerta a todo tipo de asesinatos, genocidios, envenenamientos… El comportamiento de la ETA ya no puede ser condenado, es más bien un derecho; quien mata a su mujer o su marido, tiene vía libre, tiene su derecho, etc.

Digámoslo bien claro, hagamos las preguntas oportunas y que algún matachín responda: ¿Por qué se puede matar a alguien antes de la semana catorce o antes de que nazca? Si, el ser humano desde que es concebido hasta que muere naturalmente, en ningún momento llega a una supuesta perfección, ¿por qué no se le puede matar antes de proferir sus primeras palabras? ¿Por qué no se le puede matar antes de que llegue al uso de razón? ¿Por qué no se le puede matar cuando se jubila y así no tiene por qué cobrar una pensión? ¿Por qué no se le puede matar cuando está enfermo? Resumiendo: ¿Por qué no se puede matar a alguien atendiendo a cualquier capricho temporal?

¿Y por qué capricho temporal? ¿No pueden admitirse cualesquiera otros caprichos? No sé, por imaginar cosas raras que jamás sucederán y que jamás han sucedido: Matar a quien pertenece a una etnia distinta, a determinada religión, a determinada raza o por pensar de determinada manera. Cosas imposibles, quizá, porque van contra la lógica. Cualquier persona de juicio sano, con las circunvoluciones en su sitio, sin que se le haya practicado lobotomía alguna… Cualquier Dios que se precie, abominaría de todas estas barbaries y las consideraría pecados nefandos empezando por el exterminio de los más inocentes.

En España 53.847 personas fueron asesinadas en 1998 antes de nacer. 110.000 personas fueron asesinadas en España en 2009 antes de nacer. 20.000.000 millones de personas han sido asesinadas en Europa en los últimos quince años antes de nacer. ¡Ojos que no ven, corazón que no siente! Auschwitz a pleno rendimiento mientras tanto lo denostamos. Existen dudas sobre si aquellos alemanes conocían los campos de extermino y hacían oídos sordos; ahora ni siquiera tenemos esa excusa. Podemos execrar a aquella Alemania que dio lugar al nazismo, ahora nos sentimos orgullosos de algo bastante peor.

Con estas cifras, por otra parte, Europa no es posible, Eurabia es posible y cualquier otra aberración, pero Europa no. Y España tampoco es posible con 110.000 asesinatos, y no lo es Francia… ni siquiera el terroncillo catalán o vasco son posibles nacioncillas ―en este caso harto imposible porque ni siquiera existe el nasciturus, sólo una entelequia fantasmal.

Es el componente ideológico el que justifica la muerte: el colectivismo. Éste ha dado lugar a las ideologías nacionalistas, el socialismo y todas sus variantes como el comunismo, el nazismo, el fascismo. Quien tiene cualquier tipo de aberración ideológica como filtro de su retina no puede ver en los demás otra cosa que una ideología enemiga. En absoluto el atisbo ni siquiera lejano y desvaído de un, quizá, posible error menor, ínfimo en su modo de ―no pensar― seguir la corriente del horror que justifica el horror que es.

En la resolución del problema del aborto se centra la supervivencia de la civilización occidental, en realidad la única civilización que existe. La barbarie es lo que hace que una civilización deje de serlo o no llegue a serlo.

viernes, 2 de julio de 2010

SÓLO CUATRO COSAS MÁS PARA CULMINAR EL PLAN ZAPATERO.

Primero: La Ley de Libertad Religiosa. Mediante semejante cosa se proclamará la santificación del Islam y, curiosamente, también del laicismo. Se expulsará nuevamente, como en los años treinta, a los jesuitas; probablemente ahora sea la víctima el Opus Dei. Comenzarán a entregarse iglesias a los musulmanes para que sean reconvertidas en mezquitas. Se hará la vista gorda a los asesinatos de mujeres que deshonren a sus maridos, hermanos o tutores. En ciertas zonas de España se impondrá la Sharia que será recogida finalmente en el estatuto catalán.

Segundo: La monarquía será volada política o literalmente.

Tercero: La derecha empezara a ser arrinconada de un modo definitivo y quizá violento.

Cuarto: Los compinches asesinos, considerados héroes como los asesinos de 1934, saldrán a la calle y serán vitoreados. La Eta conseguirá, por fin, su sacralización de la mano de sus aliados naturales, los nacionalsocialistas.

Todo acabará en un baño de sangre, más que como en los años treinta como en los Balcanes. Si hay suerte la próxima atroz guerra civil será en las comunidades históricas, cuando los españoles tengan prohibido todo, hasta el comercio. Primero será Cataluña, pero la espoleta saltará en el País Vasco. Allí habrá algún nacionalista que mate por rotular en español. La ruptura de la tregua que ahora negocia Zapatero, se romperá con esa reivindicación interna, puesto que la independencia de facto, como la catalana ya no será un problema. Seguirá Galicia donde el Sr. Feijóo es muy dudoso que vuelva a ganar unas elecciones.

Sólo queda una duda: ¿cuándo ocurrirá? Desaparecida España tras el Golpe perpetrado por la izquierda y el nacionalismo, cierto que a través de Tribunal Constitucional y su fallo del estatuto, reconstituirla nunca se ha podido hacer sin dolor. Que nadie sueñe que la cosa es tan sencilla como el poner de acuerdo a los dos grandes partidos y empezar un nuevo proceso constituyente. En primer lugar eso no va a ser posible en muchos años pues ahora va a empezar la loca carrera de los estatutos para zafarse del protectorado catalán. En Cataluña, toda la izquierda, va a imponerse con bastante brutalidad.

El Plan Zapatero es el plan de la masonería y el socialismo, es el plan del Frente Popular. De ahí no se sale con unas simples leyecitas que todos, democráticamente, van a acatar. No sé qué Herrera Oria va a viajar de Suiza a Estoril a echarle la gran bronca a Gil Robles-Rajoy por no haber evitado el desastre o por haber hecho tan poco. Tremendo

jueves, 1 de julio de 2010

OTRA VEZ SE VA A ACABAR LA DEMOCRACIA GRIEGA.


Montilla es un fascista, Cospedal, desde luego, no te arrepientas. No se puede ignorar que el fascismo lo inventó Benito Mussolini que era el número tres del Partido Socialista Italiano. Ninguna barbaridad de estas ha salido de la, en teoría, derecha sino de la izquierda, Cospedal, no te acobardes. Hitler era socialista, como Stalin. Hasta Videla era de los nuestros según Breznev y Fidel Castro. Así es que para ser un fascista o, peor, un totalitario, hay que ser de izquierdas, socialista, a poder ser.

Sí, ya ha empezado; a ver, ahora, cómo se para esto. Ayer la vice vogue daba saltos en no sé qué telepsoe (lo son casi todas), por las ilegalidades cometidas en Madrid por los suyos en la huelga del metro. Esa señora no sólo debería ser cesada sino, además, juzgada. Pero a ver quién la cesa si su jefe, el Zp, dice que le da igual el fallo del TC sobre esa cosa que llaman, en regional, estatut, y que él y el otro cordobés indigente intelectual de la Castilla del noreste, van a hacer que sea constitucional lo que no lo es ni de broma, que le da igual la Constitución y lo que le echen. Manda él y va a chulear al PP y a los españoles todo lo que le dé la gana. Y que nadie se atreva a contradecirle porque le suelta al fiscal general de la Moncloa, Ferraz, UGT y CCOO.

En la IIª República pasó esto mismo, calcado; la izquierda en pleno, la amiga del burka y el odio real a la mujer; la amiga de la libertad religiosa para el islam y el odio africano al catolicismo; la que en contra del centro y la derecha votó en contra de dar el voto a la mujer; los que mienten cada vez que hablan ya están, como entonces, volviendo a saltarse las reglas. Rajoy está mirando al futuro, ¿no podría mirar un poco al hoy? Hace setenta años se aguantó todo hasta que empezó a caer demasiada gente a partir de la revolución (guerra) desatada en 1934. Hay que evitar eso por encima de todo, aunque sea en la calle, no quedarse mirando a un futuro que quizá no exista.

En la antigua Grecia pasó lo mismo, unos empezaron por saltarse las reglas y, al final, acabaron por saltárselas todos. El mismo Platón vio el desastre y acabó clamando por una tiranía.

Estamos sufriendo los efectos del socialismo, o la izquierda, o el progresismo, o como se quiera llamar. Lo malo es que estos progresistas son tan progresistas como sus padres, sus abuelos, sus bisabuelos, sus tatarabuelos…, así es que mucho cuidado con ellos. Pueden ir hablando por el iPhone, manoseando el iPad y lo que se quiera; eso no es otra cosa que una prueba irrefutable de que de haber caído en manos de unos trogloditas de hace veinte mil años, semejantes aparatejos, los hubieran utilizado del mismo modo y con el mismo poco provecho que los progres de ahora. Clama al cielo, esto a nivel regional riojano, la cara de satisfacción de líder del PSOE riojano, Martínez Aldama, por la aprobación de un estatuto que va a convertir a la Rioja en una simple colonia de Cataluñññññña. Por otra parte, los riojanos, pueden comprobar como ese híbrido entre la miseria intelectual y el camelo, que gobierna la ciudad de Logroño, ha inaugurado un proceso de cutrificación ciudadano como, quizá, no se podía soñar. Cosas de su ser, que tira donde tira, porque no puede zafarse de su sino.

miércoles, 30 de junio de 2010

LA VOLADURA DEL ESTADO ESPAÑOL.


Eso, que para no nombrar a España, utilizan tanto los nacionalistas es lo que se ha acabado, lo que ha saltado por los aires. Eso y el Tribunal Constitucional que, finalmente, se ha suicidado. Quizá esto último no sea tan malo.

Lo peor es que se ha acabado la igualdad ante la ley de los españoles, se ha terminado la Constitución del 78 al haber desaparecido de facto la nación española ―aunque haya memos que les consuele que no lo ha hecho jurídicamente― y se supone que para restaurarlo todo habrá que recurrir a la fuente de nuestra libertad ―que ésta hace tiempo que se ha acabado―, a la fuente de donde únicamente puede sacarse todo: España. De ella deberá nacer una nueva Nación, un nuevo Estado y, por supuesto, una nueva Constitución. Si Zapatero quería una nueva Transición ya la tiene, aunque no estamos en 1977 ni las próximas elecciones van a ser las del 15 de junio. Estamos, de facto, en 1931, y esto hablando políticamente. Desde el punto de vista institucional estamos en el 711 y desde el punto de vista moral ojalá estuviéramos acercándonos a 722, aunque me temo que deambulamos por 1984, pero de Orwell.

Ha quedado meridianamente claro, con esta sentencia, que España es un nido de cobardes, nacionalistas, progres y traidores, valga la redundancia. Se ha instalado una inseguridad jurídica que no proclama otra cosa que la ausencia real de la ley. No es un nuevo ordenamiento jurídico, no es un edificio legal claro que, como un faro, ilumine la convivencia. No, desde luego que no. Es, por el contrario, una simple laguna putrefacta, donde, los peces que comer se arremolinan en la orilla de los malos.

No son horas para las traiciones de Feijóo a quienes le dieron el triunfo, no es hora de que salga Sánchez Camacho diciendo que sólo interesa el 20 % de paro que existe. Soraya apunta que el problema es Zapatero. ¡Oh, Dios!

Zapatero es la componente, aparentemente idiota en este caso, propia e histórica con que los enemigos de España ―revestidos de protestantismo, masonería, socialismo, nacionalismo y modernismo― pretenden hacerla desaparecer para siempre. La explicación de cómo Zapatero ha logrado que florezcan tales plantas venenosas si es, intelectualmente hablando, tan poca cosa no es otra que el humus en que ha puesto esas semillas. Ese humus propicio para la destrucción de un país, la libertad, la convivencia y la prosperidad no es otro que el desastre institucional y moral.

Muy pocos hablan claro, don Pedro Sanz dice que hay un gravísimo problema institucional, por tanto alguien en quien se puede confiar, también en doña Esperanza Aguirre y en los españoles de bien.

Rajoy ha dicho dos cosas, en la misma frase, contradictorias por supuesto, nada claras, ambientales. Ha dicho que "ahora toca mirar al futuro" y que "hay que recuperar los consensos de la transición que nunca se debían haber perdido". Para mirar al futuro, tan oscuro como se presenta, hace falta una buena linterna, un faro legal claro que no existe. Eso, señor Rajoy, es simple progresismo que, como diría Castellani "es dir pa delante sin saber si vas bien o mal". ¿Cómo se puede recomendar mirar al futuro ―a no ser para horrorizarse― poniendo como base para ello el montón de bosta en el que nos encontramos? Y si hemos de recuperar los consensos de la Transición, ¿no son ellos, acaso, los causantes del desastre en que ahora estamos?

Lo que hay que recuperar es España, es decir, las instituciones y unos sanos principios morales. El problema no es sólo el del 20 % de paro, señora Sánchez Camacho, es su camaleonismo, su dejar hacer a los malos porque ya se arreglará, porque sus principios morales son intercambiables, porque usted es nacionalista allí y muy española en terruño exento de malvados nacionalistas. Y usted, doña Soraya, no crea que el problema es Zapatero, el verdadero problema es que usted, y muchísimos que como a usted consideramos los buenos, han renunciado a España, porque han renunciado a la defensa frontal de todas las instituciones políticas, jurídicas y morales y, también, a la lucha intelectual.

¡Viva España!

miércoles, 23 de junio de 2010

¡ME HA “MATAO”, EL IDIOTA!

¿Quién? No voy a decir su nombre porque acabo de llamarle idiota. El tipo en cuestión es progresista para más señas, pero hasta aquí han llegado mis descripciones del mentecato.

Se preguntarán por qué lo digo. Pues lo digo porque acabo de oírle, en un telediario, decir en una misma frase ―supongo que con la intención de engañar y de ser muy original haciéndolo― la expresiones "acuerdo feliz" y "verdades contrapuestas". ¡Maldito idiota engañabobos! Cuando dos o más personas llegan a algún acuerdo lo han hecho porque todos ―o al menos uno de ellos― han renunciado a parte de sus pretensiones, así es que de feliz nada de nada. Lo de las "verdades contrapuestas" es, simplemente, para coger al tipo y molerlo a palos. Y es que si algo es verdad su contrario no puede serlo. En fin, la progresía es así y, el zapaterismo, no es otra cosa que la cretinez de propulsión a chorro propia de la progresía puesta en el disparadero de mejorarse a sí misma y conquistar nuevos espacios. Lo malo es que va y los encuentran.

En fin, idiotas los tendréis siempre con vosotros, ya se nos ha dicho.

miércoles, 16 de junio de 2010

NIQAB, HIPOCRESÍA, BURKA, FARISEÍSMO Y DEMÁS TRAPOS.


Se podría poner un mapa de las democracias en el mundo para ver, con absoluta claridad, que si la democracia no es cristiana no tiene de democracia ni siquiera el más leve de los reflejos desvaídos. Y esto, desde luego, es así; definitivamente así, por lo que el ateísmo no es otra cosa que una majestuosa traición a la cultura europea y una adulteración mortífera. Nietzsche lo tenía absolutamente claro, decía que la democracia y la modernidad eran herederas del cristianismo. Es decir, si, de un zarpazo eliminamos el cristianismo acabamos eliminando la libertad y abriendo las puertas, de par en par, al atraso y a la indigencia.

Es cierto que aún existen memos (con perdón, simple modo descriptivo) que andan todo el día recordando y resucitando la polémica de que si el cristianismo y la democracia son compatibles. Pero la cuestión no es esa, la cuestión es si es posible una democracia sin raíces cristianas. La verdad es que, incluso cuando se realizan revueltas anticristianas, éstas se realizan en nombre de valores y principios cristianos.

Hablemos, entonces, de los disfraces. Es cierto que el embozo femenino islámico no es otra cosa que un vilipendio para la mujer, un atentado contra su dignidad; sin embargo es absolutamente coherente con lo que está establecido en el Corán, ya saben, ese libro sagrado, increado y eterno que no puede ser interpretado y que obliga bajo pena de… Nuestra hipocresía consiste en aplicar al caso las leyes que ya se aplicaron a casos parecidos, esta vez masculinos, en España en el siglo XIX.

Está muy claro que somos unos cobardes, unos hipócritas, unos fariseos: el burka y los demás trapos, aparte de lo obvio ―del embozo que debe prohibirse en determinados espacios―, ¡va contra la dignidad de la mujer! Es un agravio, un vilipendio, un ultraje a su dignidad y a sus derechos. Si logramos un rostro despejado sin restituir la dignidad como persona de la mujer, sin restablecer su igualdad definitiva y original acorde con nuestras leyes ―empezando por la Constitución― que provienen de la igualdad de todos ante el Dios cristiano, no habremos logrado nada real; sólo una apariencia que esta vez va a embozar, definitivamente, la desigualdad y va a consagrar la esclavitud femenina.

El Islám debe ser sometido a nuestra legalidad o ser prohibido por ir contra nuestra cultura, nuestra dignidad y nuestras leyes. Por el contrario, si decidimos salvaguardarlo, deberemos santificar la desigualdad, el sometimiento, la esclavitud, renunciar a nuestra libertad, renunciar al progreso, traicionar y prohibir nuestra cultura y nuestro arte ―desde la música a la pintura―, esclavizar a nuestras mujeres, renunciar a la civilización occidental…