martes, 26 de enero de 2010

INMIGRACIÓN.

Lo penoso es que haya quien piense que este asunto, como todo lo políticamente correcto, es patrimonio de algunos que se consideran avanzados, lo cual es señal inequívoca de todo lo contrario.

Todos somos producto de la inmigración, estamos donde estamos provenientes de otros lugares. En definitiva, somos unos mil leches, oriundos de mil países. Pero, somos lo que somos, por eso mismo.

Los avanzados, esos, creen que los demás estamos contra la inmigración cuando, a poco que se piense, es una opción que no existe. No se puede estar contra la inmigración por el simple hecho de que es inevitable. Sólo el colectivismo: nacionalismo, progresismo… suelen estar contra la inmigración, suelen ser racistas, sobre todo con los que son como ellos. Véase en este sentido a Montilla, a IbarreCHe, a Pujol, a los independentistas gallegos del PSOE y del Bloque —véase también la cobardía de Feijoo y de otros dirigentes del PP; ante semejante situación se llaman Andana la mayor parte de las veces.

Por otra parte, piensa la izquierda, que la inmigración es mala, muy mala, sólo es buena cada cuatro años cuando ellos creen que les votan. Por eso promueven el "papeles para todos" y viva la ilegalidad y todo lo que ello conlleva… ¡AAAAAh, pero vamos a ser buenos y les vamos a dar sanidad y educación! Perfecto, en vez de hacer las cosas bien lo único que se les ocurre es fomentar la clandestinidad, la mafia, la muerte en alta mar de miles de inmigrantes, el cabreo de la población autóctona menos evolucionada —que son quienes les votan a ellos— y que, poco a poco, van a ir evolucionando hacia situaciones más abiertamente xenófobas. Le Pen se nutre de los votos de antiguos votantes del Partido Socialista Francés. Desde que Miterrant perpetrara la misma estupidez que Zapatero hizo mediante Caldera, el PSF, no ha vuelto a tocar poder.

A Hitler le pasó lo mismo y su discurso xenófobo y racista cayó, precisamente, en ese tipo de población. La derecha, aterrorizada, desapareció. Algunos destellos, que cada vez se van conociendo mejor, alumbran la oposición a Hitler de la derecha alemana, generalmente católica. Véase, en este sentido toda la estrategia del Almirante Canaris (que aconsejó a Franco contra Hitler) y que tanto daño hizo al nazismo desde dentro, véase la Die Weibe Rose y, en definitiva, véase el atentado contra Hitler que la derecha alemana, dentro del ejército, realizó, aunque sin éxito, contra Hitler. Von Stauffenber no era nacionalsocialista, precisamente, sino de derechas. Hay muchos más detalles, claro, como que el régimen de Vichy, estaba lleno de socialistas, ¿quién iba, si no, a colaborar con los nazis?, evidentemente Miterrant, que en Vichy estaba. ¿Quién fundó el Partido Nazi Inglés?: un laborista, por supuesto. ¿Quién fundó el fascismo?: pues un tal Benito Mussolini, el NÚMERO TRES del Partido Socialista Italiano y director de su órgano de expresión. ¿Qué cúpula dirigente de qué partido tuvo que refugiarse durante muchos años, por causa del fascismo, en el exilio Vaticano?: la Democracia Cristiana, que no era, desde luego, de izquierdas ni tampoco nacionalista. Podríamos seguir poniendo muchos ejemplos, pero da igual, los progres, hace ya mucho rato que han dejado de leer pues, al fin y al cabo, esto no es lo que tienen grabado a machamartillo en las circunvoluciones, digamos, de sus cerebros. Da igual  porque, una buena parte del resto, también se ha creído el engaño, sobre todo si se nutrió, cosa curiosa, de la historiografía reinante en España desde finales de los años cincuenta. En pleno franquismo triunfante historiografía marxista. A Trillo se le hubieran acabado los huevos antes, siquiera, de hacer el encargo.
El engaño al PP, por medio del radical extremismo sin paliativos del PSOE, ha producido un PP amorfo, que ha abandonado a los suyos y quiere ocupar el lugar del centro izquierda que ha quedado huérfano --siempre lo estuvo de ideas-- de partido. El PP está poniendo en peligro la unidad de la derecha tan duramente conseguida. Cualquier ex socialista o  ex comunista sin escrúpulos puede crear un partidillo racista con la excusa de la inmigración y, si bien se nutrirán de los suyos, de los votos socialistas, será el PP --en este caso sí-- el que habrá dejado desguarnecido de democracia ese hueco.

¿Y, ahora?: maldad e ignorancia de la izquierda, cobardía y renuncia de la derecha y, mientras, en alta mar, muriendo personas a cientos. ¡Estamos apañados!

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