viernes, 30 de julio de 2010

DE CULO, CUESTA ABAJO Y SIN FRENOS.


Estos pasmados antitaurinos, junto con la efusión del pasado mundial de fútbol, han despertado algo que los nacionalsocialistas y, probablemente todos los demás, no sepamos qué puede traer. Es bueno, sin duda, porque significa una toma de conciencia de lo que se es y de cómo, unos memos, han convertido el país en el puerto de arrebatacapas. La reacción será, en fin, la que tenga que ser. Yo sólo deseo que no llegue la sangre al río.

Lo que yo no llego a explicarme es cómo, en casi todos los medios de comunicación, se habla de los derechos de los animales. ¿Acaso los animales pueden ser objeto de derecho? Si eso es así, ¿por qué no los virus?, ¿por qué no las bacterias? ¿A qué andamos a cada momento haciendo sufrir tanto a estos bichejos a base de banderillearlos y picarlos con antibióticos y retrovirales, acabando por darles una estocada mortal en el mejor de los casos? Y si los toros son un espectáculo sangriento tendremos que acabar por finiquitar los hospitales que, al fin y al cabo, son un lugar público, subvencionado con nuestros impuestos en los que, unos artistas, se dedican a fenecer todo tipo de bichejos infecciosos. Si hay derechos los hay para cualquier animal, si no, no existen los derechos de los animales.

Si Ulpiano levantara la cabeza se liaría a tortazos con todos estos idiotas. La palabra idiota es el mejor de los resúmenes para calificar esta situación y a sus protagonistas.

Zapatero, aquel atontado que se dijo con sorpresa un día: "¡Sonso, estoy aquí! ¡Adivina, soy el presi!", se ha sacado de la manga todo esto. Aunque no tiene ni ingenio ni inteligencia lo tenía muy fácil pues, él, sólo quería su sillón, lo demás le daba igual, los demás le daban igual y así es muy fácil gobernar, al menos mientras tiene la llave de la caja. Es un tipo que habría que juzgar por alta traición, por maldad absoluta al intentar enfrentar a los españoles y por arruinarles para muchos años.

El hecho de que haya memos como él, que le apoyan, de esos que antes gritaban aquello de la "tierra para quien la trabaja" y se la robaban a sus legítimos propietarios, ahora tienen que conformarse con que, Eolo, sea dueño de todo. Y va y se conforman, y es que, ser de izquierdas es ser humanamente estrecho, ser hombres de ronzal, porteadores del "sí, bwanna", colectivistas socios de los nacionalistas que siempre son colectivistas, gentes necesitadas de consignas y argumentos escasos, pesebreros con prohibiciones que siempre les son gustosas.

Barbaridades y barbaridades y luego, estos tipos, piden que, cuando la gente se da cuenta y empieza a reaccionar a sus barbaridades, lo hagan con un "por favor, usted primero".


jueves, 29 de julio de 2010

CHORRADAS A TUTIPLÉN EN LOS PARLAMENTOS DE LOS TERRUÑOS.


Pero, ¿adónde van?, ¿en qué barrizales se meten esta especie de tontainas autóctonos que saquean los bolsillos de los contribuyentes?

En fin, si los catalanes ―castellanos del noreste de España―, se quieren dejar manipular por esa panda de indocumentados semianalfabetos que les están llevando a la ruina, a la palurdez, al aldeanismo y al ridículo más espantoso, allá ellos. El asunto de la tauromaquia es un jalón más en esa carrera hacia la autodeterminación de lo catalán ―no sé qué es eso para los nacionalistas― como el espectáculo central de un circo de curiosidades étnicas que no admiten parangón.

Luego están los tontos útiles de la defensa de los animales y de los seres vivos en general a excepción del ser humano. Me juego algo a que el doctor Montes y los responsables de las clínicas abortistas son antitaurinos, exactamente igual que los vegetarianos que creen alimentarse del respeto a la vida. Ellos no matan, al menos no ven a las lechugas retorcerse y gritar y ven con muy buenos ojos cómo se alimentan leones, tigres y lobos.

Dicen las Sagradas escrituras que el mundo está lleno de tontos y, además, que los tendremos siempre entre nosotros. Así es que paciencia toca, eso sí, nos contaremos también entre los tontos si en las próximas elecciones no colocamos a los tontos en el pupitre que les toca.

Respecto de los toros; bueno, la verdad, en mi vida he ido a una plaza de toros, no me gustan los toros. Así es, queridos amigos, heme aquí defendiendo la Fiesta Nacional, aunque estoy contra los toros.

Y siempre he estado contra los toros porque siempre he querido que ganaran los toreros.

miércoles, 28 de julio de 2010

PROHIBICIÓN DE LOS TOROS.

En Cataluña, claro, ese territorio que es catalán porque es español, si no sería alguna cosa rara aún por inventar y fabricar. Sólo los idiotas pueden circunscribir las cosas a los sentimientos y desgajarlo todo de lo más genuinamente humano que es la razón, única forma, por cierto, de darse cuenta de cuál es la naturaleza humana, de cuál es su ser. Algunos se sienten múltiples cosas excepto idiotas que, entre otras cosas, es lo que son.

En fin, a estas alturas de la película y de semejante efusión de sentimentalismo estúpido, no queda otra que admitir que el cuento chino, la vaciedad espiritual, el triunfo de la elevación aberrante del terruño a la categoría de nación o de patria va triunfando, aunque a medio plazo les lleve a todos los catalanes al suicidio. Espero que como mucho, ese suicidio que se vislumbra con claridad desde fuera de Cataluña, sólo afecte a Cataluña y, como mucho, a las Vascongadas… a las comunidades históricas como suele decirse ―ni que las demás tierras de España hubieran aparecido como por arte de magia esta mañana―, en fin que la ruina económica, moral y ontológica afecte sólo a quien se las procura.

Si queda alguna españolidad en terruños tan españoles, bellos y maravillosos más vale que vaya aflorando del modo que sea y cuanto antes, antes de que a los demás deje de interesarnos cualquier cosa que no sea, como se dice de los catalanes, la pela.

¿Es muy irresponsable e irreal empezar a pedir que, de una vez por todas, nos definamos? Paños calientes, la economía de los tiempos, etc. no sirven de nada. Necesitamos definiciones. La gente que no define ni se define es absolutamente cobarde y una contaminación incompatible con las sociedades libres y las naciones libres y verdaderas. Por cierto, quien ni define ni se define apenas pertenece al género humano, puesto en este mundo precisamente para eso.

martes, 27 de julio de 2010

REPÚBLICA.


Una cosa curiosa, aunque parece bastante natural, es que la derecha se ha vuelto, en buena parte, republicana. Hay quien dice que esto se debe al cariñoso tratamiento de la Corona hacia los nacionalistas y los progres. A mí me parece un absurdo más de la política española y de la deriva hacia el camuflaje de la derecha.

Mucho intelectual de derechas aboga por el republicanismo por parecer éste más democrático y se obvia a tontas y a locas que, esta monarquía, fue votada por los españoles en 1.978. La esquizofrenia de la política lleva a estas boberías porque puede ponerse en tela de juicio todo, dado que ya está más que admitido que, España, es lo más discutido y discutible desde que los españoles abundan tan poco, sean de derechas o de izquierdas. Aclarar que decir español y de izquierdas casi es un contrasentido ―esto por si algún izquierdista quiere empezar a trabajar en algo verdaderamente beneficioso, para él y para todos los demás.

La utopía de la izquierda siempre tendrá una meta ―previsiblemente infernal― a través del fascismo, el sovietismo, el nacionalsocialismo o cualquier otra barbaridad que puedan inventar. España es un concepto que hay que poner en tela de juicio, al fin y a la postre es la fuente de nuestra libertad, por eso le molesta tanto a la izquierda ―siempre han dado vivas a Rusia y no a quien debían―. Ciertamente, ésta, identifica a España con la Monaquía, es decir, un obstáculo más hacia ese paraíso.

La ceguera de todos los demás ―que muchos llaman derecha para abreviar, aunque sería largo y tedioso de clasificar y enorme de describir― consiste en pensar que con la caída del muro está todo hecho, aunque, desde luego, lo peor es el muro inmaterial. Algo curioso es que el materialismo aspira a muros inmateriales, a cosificar el espíritu, a, valga el contrasentido, a inmanentizar la transcendencia ―permítaseme los palabros y el neoconcepto―. Castellani lo decía bien claro al decir que todo se resume en hacer desaparecer lo sobrenatural y divinizar lo natural.

Se trata, pues de la libertad, de la salvaguarda de la naturaleza humana, de un pacto de los españoles consigo mismos y con su devenir a través de la historia y no sólo por haber votado la Monarquía en 1.978. Tenemos un rey que reina, pero que no gobierna y que es más barato que la Presidencia de una República. Un rey que reine y, además, gobierne, ¡oh, Dios! ¿Alguien se imagina a Zapatero de Presidente de una República, a Zapatero como Rey Absoluto por un tiempo determinado? Que nadie me hable de garantías democráticas porque en teoría, en España, las tenemos, como en Francia, donde no se han podido librar de Chirac, Mitterrand, Giscard… ¡Que Dios nos coja confesados contra los desbarres de la derecha tonta!

Fue la derecha, hace más de setenta años quien trajo la IIª República y quien pintó la bandera que tanto luce por ahí la izquierda.

Sabemos qué es lo que quiere la izquierda: lo que siempre ha querido, el terror, el enmendarle la plana a Dios. Como decía Marsillach: "Si yo fuera Dios habría hecho el mundo mucho mejor". Aparte de la estupidez ontológica del señor este, no es sino la descripción de Auschwitz, el Gulag y el resto de horrores de lo que nos está hablando.

Otra cosa es que la derecha se haya vuelto republicana para quitarle argumentos a la izquierda. Pues eso no es así porque podemos comprobar cuáles son los resultados: sangre.

Y eso no es ninguna broma, desde que existe la izquierda, las guerras son terroríficas, no hay caballerosidad ni respeto por los ilustres vencidos, sólo es carnicería. Esto no ha sido así siempre sino desde las guerras napoleónicas.

Si hay algunos problemas decisivamente graves como el de la vida, la verdad, la libertad, la justicia… y sale el tonto de República o Monarquía y se cree que, encima, sabe de qué va el asunto es para liarse a tortazos con todos estos idiotas. Se merecen lo que les pase.

lunes, 26 de julio de 2010

¿A QUÉ JUEGA EL PP?


La verdad es que nadie sabe cuál es ese juego, ni cuáles son sus reglas, ni siquiera quiénes deben ser los jugadores. A menudo da la impresión de que, el PP, es un partido que defendía unos principios, unos valores y que, por diversas cuestiones, ahora, no defiende nada más que una táctica que está empezando a desazonar a sus electores. Estos, cierto, se preguntan con no poca alarma: ¿Pero, a quién votar?

Muchos votantes del PP están empezando a pensar que a los únicos que trata de contentar el PP es a los que nunca se van a contentar con nada ―Julián Marías, dixit―, es decir, a los nacionalistas y a los que, a la voz de "ar", volverán a votar socialista en cuanto arrecie la propaganda, es decir, gentes de fácil soplo y evanescencia cacumenal.

Nadie se explica por qué el PP trata de confundirse con el paisaje en Cataluña que incluso forma parte del CAC; nadie sabe por qué el PP vota en Baleares a favor de mociones independentistas; nadie se explica el independentismo de Palmou y las traiciones de Feijóo en Galicia. Tampoco se explica nadie cómo el PP, en algunos aspectos ya bastante alarmantes, intenta comenzar a barrer el español de Valencia, ni por qué se dedicó a corroborar el Estatuto catalán apoyando otros de similares características en otros lugares.

¿Alguien podría explicarme dónde ha estado el PP en la segunda legislatura de Zapatero? ¿Por qué votar al PP si dice Rajoy que tiene derecho a pactar con los traidores independentistas para llegar al poder? ¿Cree Rajoy que limando aristas, como se suele decir, o sea, admitiendo otra cosa que la realidad como programa va a llegar a algún sitio? ¿Creerá, la gente, que lo que propone Rajoy es un engaño? ¿La táctica de Rajoy va a triunfar con los suyos y con los extraños al mismo tiempo? ¿Una vez llegado el tiempo electoral, cree Rajoy poder conservar ese número tan alto de votantes procedentes del PSOE o hay Televisiones para dar y tomar que harán el paréntesis con Jesulín y demás y arramblarán con un par de millones de votos para los progres? ¿Todos los votantes, en líneas generales son iguales, tanto los del PP como los del PSOE? ¿No son, acaso, mucho más críticos los votantes del PP? Lo sabremos todo en las próximas Elecciones Generales. Digo esto último porque, para entonces, puede que ya no tenga demasiada importancia quién las gane.

El PP no quiere una Moción de Censura contra Zapatero porque dice que la va a perder. Ya he dicho en este blog que, eso, precisamente eso es lo que debería ocurrir al presentar la Moción de Censura. Estaría muy claro que el PP no es el PSOE, ni IU, ni CIU, ni ERC, ni el PNV, ni CC, ni NB… , pero, por lo visto, no quiere ser genuinamente el PP para tocar poder, con quien sea y como sea ―esto nos suena de ZP―, lo cual dice muy poco del PP y de la confianza que en él debemos tener. Una Moción de Censura que el PP perdiera, porque todos los demás partidos votaran en contra, nos devolvería cierta confianza. También es cierto que si respondieran con claridad  qué pretenden hacer con las siguientes cuestiones podrían ahorrarse la Moción de Censura:

  1. Educación.
  2. Educación para la Ciudadanía.
  3. Batalla ideológica para la recuperación de la realidad.
  4. Píldora abortiva y Ley del aborto.
  5. Eutanasia.
  6. Justicia. Consideración de la mentira como pena grave en los políticos.
  7. España.
  8. Autonomías y Estatutos.
  9. Recuperación del Estado de algunas cuestiones transferidas.
  10. Igualdad de todos los españoles ante la ley.
  11. Constitución.
  12. Ley de Memoria Histórica.
  13. Alianza de Civilizaciones.
  14. Relaciones Exteriores.
  15. Las prohibiciones del PSOE.
  16. Ley del Menor.
  17. Cadena Perpetua y cumplimiento de penas.
  18. Ventanilla única y disminución sustancial de la burocracia y del peso del Estado.
Cosas vanas nos llegan, pocas claridades, muchas dudas, quizá por eso nos alarma tanto el optimismo de ZP en las celebraciones de su decenio de iniquidades. Seguramente él sabe todo esto, aunque a su manera, y sabe que puede ganar. La verdad es que tiene tiempo; la indefensión (falta de oposición real) en que, de facto, el PP ha dejado a España es terreno abonado para que vuelva a resurgir cualquier demagogia. ZP sólo tiene que dar con el tono, la imagen y tres o cuatro palabras sonoras y ambivalentes  con las que ganará las próximas Generales de corrido. Si encima la economía se recupera aunque sólo sea en alguna estadística, la cosa está hecha. Zapatero lo sabe como lo sabemos todos.
O se es lo que se es o no se es nada. Aparentar lo que no se es es propio de gente muy peligrosa: criminales que son grandes actores o asaltadores de humildes viejecitas. La verdad por delante que eso es lo que hace la gente decente, yo no admitiría ni un sólo voto equivocado, mentido y, a la postre, engañado; eso  debería ser algo moralmente irrenunciable para un político de verdad.
Los sentimentalismos para los nacionalsocialistas, que de ello viven.

viernes, 23 de julio de 2010

DIEZ AÑOS DE ZP. CONMEMORACIONES, PROCESIONES Y ENCOMIENDAS.


Izquierda y, más concretamente, socialismo. Es así; Zp sólo es un nuevo modo, una renovación, una adaptación del zombi ―que, a su vez, hace muertos― a los nuevos tiempos tras un muro que no acaba de renovarse y cuyas pretensiones ya no pueden ser opacas. Es lo de siempre, pero sin telón y, por tanto, más descarado y grueso. Ya no hay lugar a sutilezas, aunque continuamente se inventen ceremonias a las que es imposible infundir vida y se vea con claridad que así ha sido siempre. No se puede sacar agua de la piedra pómez.

Los logros de Zapatero han sido, sin lugar a dudas, muchos, enormes en algún sentido:

  1. ECONOMÍA: Sustituyó al maquinista Aznar en el Expreso lanzado a toda máquina, pero en vez de dedicarse a alimentar la caldera y cuidar de la mecánica y estabilidad del vehículo se dedicó a repartir el carbón entre los suyos. Poco a poco el Expreso se ha ido parando por la herrumbre de los diferentes dispositivos y por la falta de carbón. Zapatero dice que, ahora todo es más ecológico y que no hay peligro de atropellar a ningún despistado que deambule por las vías. La culpa, sin duda, es de Aznar, ¿a quién se le ocurre enriquecer a un país como España? ¿Es odioso? Además, ¿es que no lo veis?, ¡riqueza es esto, so tontos!
  2. Llegó, el tipo en sí, al poder por causa de unas cuantas bombas que alguien, no sabemos quién, puso en unos trenes. Venía cabalgando, ya, haciendo propaganda de la tolerancia y el pluralismo político que forma parte de la norma religiosa cristiana; sin embargo, ha pretendido, pretende y pretenderá siempre eliminar a la Iglesia del panorama y corazón de los españoles. Años treinta habemus. ¿Por qué el socialismo, y Zp en particular, trabajan así? Saben que los herederos legítimos de la expulsión de Cristo siempre son cosas como el hitlerismo, el stalinismo y todo tipo de totalitarismos que son todos siempre del mismo signo. ¿Por qué es eso lo que quiere? ¿Por qué la gente quiere eso? ¿Por qué lo vota con tanta frecuencia?
  3. "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel intelectual a la capacidad respectiva del menos inteligente de los individuos a quienes se desee que vaya dirigida. De esta suerte es menester que la elevación mental sea tanto menor cuanto más grande sea la masa que deba conquistar". (Mi lucha. Adolf Hitler). Es la labor realizada a conciencia por la TVE 1, la 2, la 3, la Cuatro, la 5, la Sexta, Plus, Via Digital…
  4. Extensión de derechos. Extensión, imagino, que sobre el suelo para poder pisotearlos mejor. Se ha eliminado de facto el matrimonio civil y se ha proclamado la ley del repudio. También se ha proclamado la libertad para matar a alguien antes de determinadas y arbitrarias perfecciones. Se ha eliminado por ley la patria potestad y se ha proclamado un mal la relación sincera y humana entre padres e hijos.
  5. El Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo (inspirado por Mayor Oreja y Redondo Terreros) lo ha convertido en el Pacto contra las Libertades y por el Terrorismo. Nuevamente años treinta. Tras el pucherazo del Frente Popular en febrero de 1936, éste, excarceló a todos los asesinos de 1934 y los proclamó héroes. Estamos en las mismas.
  6. Ha proclamado la alianza de civilizaciones, es decir, la guerra total a la única civilización propiamente dicha que es la Occidental. El verdadero significado de la "Alianza de Civilizaciones" de Zapatero no es otro que una alianza de todas las dictaduras del mundo contra la democracia y la libertad. La supresión de la Iglesia y su sustitución por el Islam o cualquier otro tipo de socialismo o colectivismo. El nacionalismo es un colectivismo que ayuda mucho.
  7. Aprobación de la ley de la "Memoria Histórica", es decir, la falsificación oficial de la historia para lo de siempre: la eliminación de la democracia, la libertad y la justicia al cargarse la verdad.
  8. La denigración absoluta de media humanidad, al convertir a la mujer en un simple objeto político que se emboza de adelantamiento. No en vano fue el PSOE el que se opuso en los años treinta ―volvemos siempre ahí― al voto femenino. Ahora se utiliza a la mujer como excusa para saciar la sempiterna sed de sangre, se proclama la ley del repudio para deshacerse de ella cuanto antes, se nombra a ministras medio memas para convertir esa capacidad en imagen de la mujer, se defiende el burka… y sin embargo ellos son los que, en teoría defienden sus derechos, abogan por la igualdad… ¡sempiternos falsarios engañabobas y bobos!
  9. Ha logrado la casi total putrefacción de la Justicia. Quizá aquí ya no quepa decir más.
  10. Proclamación de todo tipo de prohibiciones. Todas las prohibiciones, claro, las disfrazan de un "es por vuestro bien", lo que las hace aún más insultantes, aunque calman a los menos espabilados. Siempre que gobiernan estos señores, aunque pretendan hacerlo con sumo cuidado, la libertad, sale llena de puntos, vendajes y esparadrapos
Desde luego, más que una propaganda que atonta hasta la narcosis, lo peor es la mentira con que todo se aliña. Mentira que aumenta geométricamente a cada paso, cuyo marasmo hace que sea considerado lo bueno como malo y lo malo como bueno. Llegados a este punto el desastre esta servido si no se rectifica con rapidez. Una sociedad que llega a esa concepción falsa de la realidad va directamente al suicidio. El desprecio a las personas, a la vida, a la verdad, a la justicia, a la libertad… es lo que está en la base del desprecio a la patria, a la decencia, a la democracia y a la economía.

Podríamos poner otras diez consecuciones de Zapatero o veinte, quizá. ¡Qué más da!

lunes, 19 de julio de 2010

SOLA NACIÓN, SOLUS MENTECATUS, SOLUS CEREBRUS.


No me he podido sustraer a realizar un comentario sobre las trazas mentales de un independentista. Dice Arturo Mas (libertaddigital.com 19/07/2010) que si "España quiere ser una sola nación tendrá muchos problemas".

Si hacemos caso a esta proposición, que pretende ser amenazante, España, es,  desde luego y sin discusión ninguna, una sola nación ―al menos para este independentista traidor del absurdo independentismo catalán― porque, de hecho, ya tiene muchos problemas. Él, y su bocaza, son la prueba palpable de esos problemas y por tanto de la existencia ―por otra parte indiscutible― de la nación española. El hecho de que, España, no pueda ser, yo qué sé: dos, tres o diez mil naciones ―todo es posible, claro― no tiene que causarle pena alguna a nadie. Sólo un bobo ―o una colección de ellos― puede estar triste porque no le es posible fabricar un bodriecillo nacional para jugar con los amiguetes del barrio a ser gente importante.

Toda la justificación de semejante menú de tonterías, claro, se basa en que se dice, lo que dice el señor Mas, en menos; lógicamente.

LOS KIRCHNER Y LA ABOLICIÓN DEL MATRIMONIO CIVIL.

Aunque no me sé las especificidades del caso argentino imagino que el caso es muy parecido al del desastre del maricapón español.

España siempre ha sido algo más que la España europea; sin las Españas americanas está tuerta y coja. Sin ellas, más que una madre, es una malnacida. Por eso, cuando aquí hacemos alguna idiotez ―las idioteces son propias de idiotas, sean españoles o no―, siempre hay otros idiotas ―nativos de todas las Españas― que las copian o, incluso, las mejoran. Los Kirchner, a pesar de apellido tan raro, parecen haber nacido en alguna checa del PSOE, peritos estos en copiar todas las maldades y estupideces del mundo mundial por el mero hecho de ir contra lo que hay, a no ser que lo contrario les rente más. En este último caso siempre encontrarán algún cura u obispo que bendiga su entrada en la catedral obviando todas las barbaridades anteriores. No es el caso, la abolición del matrimonio civil ―convertido, ahora, en cualquier cosa― les renta bastante, por lo visto. ¿Cómo no van a apoyar al juez Garzón cuyo final de sus presuntas extorsiones ni siquiera vislumbramos? Todos esos españoles, cuyo nombre no merecen, están en el mismo saco, quieren lo mismo: la destrucción de la Madre Patria, la destrucción de la Patria argentina, la voladura de la Patria venezolana, boliviana…

Ahora que los Kirchner han hecho del matrimonio civil el registro de lo que se quiera, no queda más matrimonio real que el matrimonio católico y hay que subrayarlo y ponerlo en mayúsculas y negrita, ya sólo existe un matrimonio, EL MATRIMONIO CATÓLICO. Al menos en España y Argentina ya no existe el matrimonio civil sino una especie de timo jurídico y un auténtico insulto para la inmensa mayoría de españoles y argentinos. Quién sabe, si estos poco espabilados ―o muy espabilados― de los Kirchner y Zapatero no tendrán un negocio a medias de cría de pollos con don Evo.

¡Qué nivel el de todas las Españas!

jueves, 15 de julio de 2010

ESTADO DE LA NACIÓN

Cabría preguntarse de qué nación. Rajoy ni siquiera la nombró, Zapatero dijo que va a cargársela como sea, al menos lo poco que queda de ella después de la sentencia del Tribunal Liquidacional.
Vi ayer el debate y sólo me queda sentimiento o sentimentalismo, es decir, tristeza sobre la nada, quietismo estéril, dimisión, animalismo, cosificación...
Asistí a un desfile o exposición de estafadores, cobardes, golpistas... Fui espectador de cómo se traiciona la verdad, cómo se intenta colar por todas las rendijas la retórica engañosa que, en Zapatero, es simple burricie, maldad que no necesita disimulo. Engaños, palabras huecas, coristas del vómito, embustes, patrañas, fórmulas mendaces para tapar la podredumbre de la ruina a que se ha llevado a todo un pueblo. Se va a"arreglar el mundo" con cuatro arbitrios pueriles.
Dicen estar debatiendo, pero es simple petulancia y hasta cuando dicen que discuten y se aborrecen es mentira y, si parecen hacerlo, es de balde, simple pantomima. Sólo se representan a sí mismos.
¿Dónde está España entre tantas cosas vanas y puercas?

miércoles, 14 de julio de 2010

ESPAÑA. EL SENTIMIENTO Y EL SER.


Millones de españoles por todas las ciudades y pueblos de España enarbolando banderas y gritando a todo pulmón "soy español, español, español", "¡viva España!", etc., no es algo que se deba única y exclusivamente a la euforia producida por un éxito deportivo por muy grande e importante que éste sea. Hay en ello mucho más, una necesidad acuciante de identidad y, por encima de todo, de "ser". Y es que, los españoles, somos españoles, independientemente de que lo sintamos o no; es lo que somos, es algo irrenunciable y no parangonable con el sentimiento. El sentimiento, según las circunstancias, será más fuerte o más débil, aunque nunca será definitorio ni decisivo en el "ser de los españoles".

Uno puede sentirse cualquier cosa, sólo catalán, o vasco, o andaluz, u oriundo de Alfa Centauro o un orangután que quiere hacerse con aquella arboleda municipal para él sólo. Todo esto lo estamos viviendo en España con absoluta normalidad ―al menos aparente―. Uno puede, con toda tranquilidad dirigirse a ZP y pedirle financiación para una nave espacial para viajar a las estrella de donde nos sentimos oriundos. Implotaremos por los espacios siderales, pero es nuestro derecho, al fin y al cabo, nuestro planeta ―el de la Pajín―, es un concepto discutido y discutible, ya saben. En fin, aunque no lo parezca, la nación vasca, catalana o gallega son exactamente iguales ―en usos y conceptos políticos de la actualidad española― a esa nave espacial pedida por los que se sienten extraterrestres, como la arboleda reivindicada para los que creen poseer el hecho diferencial de creerse orangutanes.

Una vez, un nacionalista vasco me aseguró que hace miles de años que existen los vascos. Yo, por ser amable, llegué a decirle que, probablemente, eran vascos los que pintaron Altamira. Me espetó que los vascos eran todavía más antiguos a lo que yo le contesté que, posiblemente, Adán y Eva, eran vascos. Me miró de hito en hito, sin saber muy bien si yo me estaba riendo o hablaba en serio. Añadí que si eso era cierto, y yo no tenía ningún problema en admitirlo, todos éramos vascos, entonces, ¿cuál era el problema?

Don Julián Marías lo decía más claro, más contundente, más atrozmente: "Si un pueblo dice haber estado esclavizado durante toda su historia es porque, o bien es verdad que es un pueblo tan inferior que jamás ha logrado zafarse de esa esclavitud o bien lo que dice es mentira".

Sólo los bobos, los que no poseen más que una filiación falsa, fantasmagórica, donde no hay más afinidad que la alienación ideológico-partidista ―y, por tanto, sectaria en el sentido religioso de término― afirman, "siempre" sentirse de un modo determinado y pertenecer a una nación que jamás cambia, que no evoluciona, que ni siquiera puede hacerse porque solamente existe en una ficticia arcadia que sólo funciona a la voz de "ar". Es una patria, o nación, o país, tanto da, que siempre va toda junta, como roca fundida en el primer eón del universo, como especia para cualquier caldiborrio, celebración del cojonlindo, amalgamado con castillitos humanos y levantamiento de cualquier cultura pétrea. No tiene partes que la componen, es algo sumamente simple ―como una precomunidad paleolítica― una especie de "todo junto" inseparable, indistinguible, que lo mismo sirve para una payasada que como excusa para asesinar. No hay, entonces, posibilidad de patria ―porque ésta sólo estará regada por la sangre martirial de la verdadera patria que pretenden combatir―, porque no hay próceres, ni santos que a esa patria se deban.

Al fin, solamente el cielo crea las patrias. Los hombres no pueden hacerlo y, cuando lo hacen, sólo crean patrias que no duran, patrias que duelen y que hay que acabar por olvidar. Y es posible que esas patrias falsas reciban las bendiciones ―diabólicas― de curas, obispos, cardenales y empeños poco gráciles de monjitas.

Es cierto que no toda la clase política es igual de culpable. No son tan culpables los despistados como los destructores, aunque, a veces los despistados se confundan con los destructores.

Un nacionalista catalán, vasco o gallego ―que son los que, en el último siglo han llevado la voz cantante, en cuanto a la idiotez, y que, en cualquier momento, pueden ser relevados por estúpidos de otros terruños―siempre se han sentido sólo catalanes, sólo vascos, sólo gallegos y no se han sentido españoles. Es decir, sólo se han sentido ―no han sido― catalanes vascos o gallegos ―son un insulto para esas maravillosas tierras de España― y para nada se han sentido españoles, que es lo único que han sido ―la eterna, también, España Negra―. El sentimiento en sustitución del ser, porque el ser es imposible inventárselo, no es algo que se adquiere o se consigue con esfuerzo, es algo que se recibe y sanseacabó.

Por ejemplo, es absolutamente genial Galicia pero porque es España y lo es España también, aunque no lo sería sin Galicia, porque ya no sería España y, Galicia, tampoco sería Galicia. Ninguna de las dos podemos conocerlas ―ni siquiera imaginarlas― por separado porque no son simplemente posibles. Una Galicia independiente, para empezar, ya no sería Galicia, sería otra cosa porque Galicia es España. Es jugar con demasiado fuego incluso si lo hacemos teóricamente, es asomarnos a un abismo que, aunque no podamos ver su fondo porque es muy profundo, está, sin duda, cubierto de sangre.

Ya sabemos que hay malos, es decir, nacionalistas, cobardes, progres, traidores, ladrones, asesinos, valga la redundancia ―como digo casi siempre―, que son simples peones del infierno que van a ir contra Dios y contra los hombres de todas las formas imaginables. Son lo que son y van a cambiar difícilmente ―España ha sido la maestra que les ha enseñado siempre que se puede cambiar, que todos podemos salvarnos. Por eso la lucha contra ella siempre ha sido tan terrible―. Lo que me parece tremendo es que salga Feijóo, Sánchez Camacho o, incluso, el mismo Rajoy, diciendo que ciertas cosas no interesan para nada a los españoles, que lo que les interesa es el paro, la crisis. Terrible.

Millones de españoles por las calles, contentos por un triunfo deportivo, han expresado algo mucho más profundo que un simple sentimiento de pertenencia, de filiación de identidad o semejanza. HAN EXPRESADO, aunque la mayoría no sepan articularlo mediante razones, argumentos y datos históricos ―verdaderos―, SU PROPIO SER. HA SIDO LA EXPESIÓN ―y explosión― DE UNA NECESIDAD VITAL Y ONTOLÓGICA. No se ha gritado "¡me siento español!". Se ha gritado "¡SOY ESPAÑOL", por tanto "¡VIVA ESPAÑA!". Lógica pura, el "ser",  "es" y punto, no hay más retórica, ni nada más que decir. Se es, simplemente, y, a la postre, no se puede no ser.

¡DE UNA VEZ POR TODAS ―todos los políticos―, DEBEN ENTENDER QUE "SER ESPAÑOL" NO ES ALGO ACCIDENTAL COMO "SENTIRSE O NO ESPAÑOL"! Debe entenderse con absoluta claridad que no será posible ninguna recuperación, ni siquiera parcial, si no se empieza por ahí.

No es lo mismo que en 1996. Aznar llegó a un país necesitado de seriedad. Quien venga ahora tendrá que decirles a los españoles quiénes son para que puedan ponerse en marcha.Y, los españoles, tendrán que entenderlo, tendrán que poder expresarlo, articularlo en un pensamiento noble, verdadero y sencillo. Esta es la única salvación, la alternativa es el simple caos jurídico, jurisdiccional, accidental, identitario, bobalicón, analógico, estupidizante, clasificatorio, entomológico… si no es, por desgracia, mucho peor.

Una derecha idiota y llena de complejos es el aliño perfecto para el mayor de los desastres. Al fin y al cabo, España,  no es, fundamentalmente, una nación, ni un estado, ni un país o cualquier otro término que elijamos para clasificarla de algún modo en el devenir de los siglos, aunque haya sido la primera en todo y maestra de todos. Es una piel de toro cogida con palillos, que apenas resiste la tensión de los siglos, pero que nunca podrá dejar de resistir.

martes, 13 de julio de 2010

¡SOY ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL…! PERO, ¿POR ÚLTIMA VEZ?

Grande España, sí señor. Banderas españolas al viento, quizá como debería haber sido siempre, pero resulta que, el Tribunal Constitucional español (más bien anti español), pocos días antes, ha abolido la posibilidad de que vuelva a haber una Selección Española de Futbol, o de lo que sea, al haber admitido las selecciones de los terruños.

Miedo, miedo. El odio nacionalista aún ha sido capaz de agredir a algunos españoles que celebraban el triunfo del equipo español en Sudáfrica. Creo haber entendido que en Pamplona y en algún lugar de las Vascongadas. No creen esos nacionalistas ni siquiera en su terruño del odio, no entienden, entonces, que pueda existir la Nación Española, igual que la progresía.

España, mediante una puñalada por la espalda, ha caído de rodillas. Los del futbol aún no lo saben. ¿Quién sabe si será bueno que lo sepan?

Cuando España se renueve se verá con claridad que lo escrito con cincel durante miles de años es imborrable por más cobardes, nacionalistas, progres y traidores, valga la redundancia, que haya.

lunes, 5 de julio de 2010

ABORTO, ABORTEROS, ABORTISTAS, ABORTADEROS, ASESINOS EVENTUALES, ASESINOS MÚLTIPLES, TERRORISTAS INDISCRIMINADOS, ETARRAS, MATAVIEJAS, SACAMANTECAS, ENVENENADORES, TERRORISTAS SUICIDAS…


Luchar por la vida significa luchar por la vida propia. Para quien no lucha por la vida, su vida, ya no vale nada o está en trance de no valer nada. Así como fumar como un carretero, darle al alcohol a todas horas, no comer otra cosa que tocino y bollicaos, no dar un paso… acaba pagándose ―más pronto que tarde―, el no luchar por la vida no significa otra cosa que ser enemigo de la vida, en primer lugar, enemigo de la propia vida. ¿Se puede ser más idiota? Pues de hecho se es. La inhibición o el apoyo al crimen más terrible que existe, el del aborto, le convierte a uno en un suicida potencial, y cuando se juntan muchos suicidas potenciales de estos lo que ocurre es que toda una civilización se viene abajo. Eso es lo que está ocurriendo con Occidente. Hay mucho culpable, sin duda, en la aceptación social de un crimen tan nefando, execrable y abominable como este y es, esa aceptación ―estrictamente diabólica―, uno de los obstáculos más tremendos para la erradicación de este crimen; el mayor crimen que existe contra la vida y contra la libertad, y principio de otros muchos crímenes que de él dependen siempre.

La estampita del bien o del mal morir, que antaño circulaba por ahí, es absolutamente real. La vida es sólo para quien la quiere, la muerte sólo la experimenta de verdad quien no quiere la vida o la vive guardando en un cajón lo primordial. La vida no se está a flores, se abre paso sin fingimientos, sin conveniencias, con una inocencia siempre perfecta y capaz de crujir de asombro a aquel que no tenga una piedra por corazón y que sea un ser humano normal. Es la animalización y la posterior cosificación personal la que lleva sobre su grupa todo el horror.

Cuentan que un tal Smith le metió cuatro tiros a John y lo dejó seco. El juicio dio como resultado la condena a muerte del señor Smith. Tras el juicio entrevistaron al portavoz del jurado que dijo lo siguiente: "Está claro por las pruebas, y su propia confesión, que, el señor Smith, fue el asesino del señor John. Es por ello que hemos decidido condenarlo a muerte. No hemos tenido ninguna duda". El periodista volvió a preguntar: "¿Es cierto que ningún miembro del jurado se ha opuesto al veredicto?" Y el portavoz de Jurado respondió: "No, nadie se ha opuesto. Todos hemos tenido muy clara nuestra condena, porque no es bueno matar a un hombre". Sin querer dio en el blanco y en la terrible contradicción de su decisión.

Como acabamos de ver, la pena de muerte, no tiene ninguna lógica. Quizá sólo en el caso de la defensa propia, pero, la defensa propia es, casi siempre, fortuita y queda al juicio posterior a su hecho mismo, lo cual quiere decir que, estrictamente, la pena de muerte es un hecho aberrante, ilógico, inhumano y, además, un pecado tremendo. La defensa propia, por tanto es siempre un mal, bien que sea un mal menor, pero nunca un bien, es decir un derecho. Quien mata en defensa propia debe ser juzgado escrupulosamente.

Hete aquí, que matar, en España, es ya un derecho. Desde hoy, el aborto, es un derecho en España que abre la puerta a todo tipo de asesinatos, genocidios, envenenamientos… El comportamiento de la ETA ya no puede ser condenado, es más bien un derecho; quien mata a su mujer o su marido, tiene vía libre, tiene su derecho, etc.

Digámoslo bien claro, hagamos las preguntas oportunas y que algún matachín responda: ¿Por qué se puede matar a alguien antes de la semana catorce o antes de que nazca? Si, el ser humano desde que es concebido hasta que muere naturalmente, en ningún momento llega a una supuesta perfección, ¿por qué no se le puede matar antes de proferir sus primeras palabras? ¿Por qué no se le puede matar antes de que llegue al uso de razón? ¿Por qué no se le puede matar cuando se jubila y así no tiene por qué cobrar una pensión? ¿Por qué no se le puede matar cuando está enfermo? Resumiendo: ¿Por qué no se puede matar a alguien atendiendo a cualquier capricho temporal?

¿Y por qué capricho temporal? ¿No pueden admitirse cualesquiera otros caprichos? No sé, por imaginar cosas raras que jamás sucederán y que jamás han sucedido: Matar a quien pertenece a una etnia distinta, a determinada religión, a determinada raza o por pensar de determinada manera. Cosas imposibles, quizá, porque van contra la lógica. Cualquier persona de juicio sano, con las circunvoluciones en su sitio, sin que se le haya practicado lobotomía alguna… Cualquier Dios que se precie, abominaría de todas estas barbaries y las consideraría pecados nefandos empezando por el exterminio de los más inocentes.

En España 53.847 personas fueron asesinadas en 1998 antes de nacer. 110.000 personas fueron asesinadas en España en 2009 antes de nacer. 20.000.000 millones de personas han sido asesinadas en Europa en los últimos quince años antes de nacer. ¡Ojos que no ven, corazón que no siente! Auschwitz a pleno rendimiento mientras tanto lo denostamos. Existen dudas sobre si aquellos alemanes conocían los campos de extermino y hacían oídos sordos; ahora ni siquiera tenemos esa excusa. Podemos execrar a aquella Alemania que dio lugar al nazismo, ahora nos sentimos orgullosos de algo bastante peor.

Con estas cifras, por otra parte, Europa no es posible, Eurabia es posible y cualquier otra aberración, pero Europa no. Y España tampoco es posible con 110.000 asesinatos, y no lo es Francia… ni siquiera el terroncillo catalán o vasco son posibles nacioncillas ―en este caso harto imposible porque ni siquiera existe el nasciturus, sólo una entelequia fantasmal.

Es el componente ideológico el que justifica la muerte: el colectivismo. Éste ha dado lugar a las ideologías nacionalistas, el socialismo y todas sus variantes como el comunismo, el nazismo, el fascismo. Quien tiene cualquier tipo de aberración ideológica como filtro de su retina no puede ver en los demás otra cosa que una ideología enemiga. En absoluto el atisbo ni siquiera lejano y desvaído de un, quizá, posible error menor, ínfimo en su modo de ―no pensar― seguir la corriente del horror que justifica el horror que es.

En la resolución del problema del aborto se centra la supervivencia de la civilización occidental, en realidad la única civilización que existe. La barbarie es lo que hace que una civilización deje de serlo o no llegue a serlo.

viernes, 2 de julio de 2010

SÓLO CUATRO COSAS MÁS PARA CULMINAR EL PLAN ZAPATERO.

Primero: La Ley de Libertad Religiosa. Mediante semejante cosa se proclamará la santificación del Islam y, curiosamente, también del laicismo. Se expulsará nuevamente, como en los años treinta, a los jesuitas; probablemente ahora sea la víctima el Opus Dei. Comenzarán a entregarse iglesias a los musulmanes para que sean reconvertidas en mezquitas. Se hará la vista gorda a los asesinatos de mujeres que deshonren a sus maridos, hermanos o tutores. En ciertas zonas de España se impondrá la Sharia que será recogida finalmente en el estatuto catalán.

Segundo: La monarquía será volada política o literalmente.

Tercero: La derecha empezara a ser arrinconada de un modo definitivo y quizá violento.

Cuarto: Los compinches asesinos, considerados héroes como los asesinos de 1934, saldrán a la calle y serán vitoreados. La Eta conseguirá, por fin, su sacralización de la mano de sus aliados naturales, los nacionalsocialistas.

Todo acabará en un baño de sangre, más que como en los años treinta como en los Balcanes. Si hay suerte la próxima atroz guerra civil será en las comunidades históricas, cuando los españoles tengan prohibido todo, hasta el comercio. Primero será Cataluña, pero la espoleta saltará en el País Vasco. Allí habrá algún nacionalista que mate por rotular en español. La ruptura de la tregua que ahora negocia Zapatero, se romperá con esa reivindicación interna, puesto que la independencia de facto, como la catalana ya no será un problema. Seguirá Galicia donde el Sr. Feijóo es muy dudoso que vuelva a ganar unas elecciones.

Sólo queda una duda: ¿cuándo ocurrirá? Desaparecida España tras el Golpe perpetrado por la izquierda y el nacionalismo, cierto que a través de Tribunal Constitucional y su fallo del estatuto, reconstituirla nunca se ha podido hacer sin dolor. Que nadie sueñe que la cosa es tan sencilla como el poner de acuerdo a los dos grandes partidos y empezar un nuevo proceso constituyente. En primer lugar eso no va a ser posible en muchos años pues ahora va a empezar la loca carrera de los estatutos para zafarse del protectorado catalán. En Cataluña, toda la izquierda, va a imponerse con bastante brutalidad.

El Plan Zapatero es el plan de la masonería y el socialismo, es el plan del Frente Popular. De ahí no se sale con unas simples leyecitas que todos, democráticamente, van a acatar. No sé qué Herrera Oria va a viajar de Suiza a Estoril a echarle la gran bronca a Gil Robles-Rajoy por no haber evitado el desastre o por haber hecho tan poco. Tremendo

jueves, 1 de julio de 2010

OTRA VEZ SE VA A ACABAR LA DEMOCRACIA GRIEGA.


Montilla es un fascista, Cospedal, desde luego, no te arrepientas. No se puede ignorar que el fascismo lo inventó Benito Mussolini que era el número tres del Partido Socialista Italiano. Ninguna barbaridad de estas ha salido de la, en teoría, derecha sino de la izquierda, Cospedal, no te acobardes. Hitler era socialista, como Stalin. Hasta Videla era de los nuestros según Breznev y Fidel Castro. Así es que para ser un fascista o, peor, un totalitario, hay que ser de izquierdas, socialista, a poder ser.

Sí, ya ha empezado; a ver, ahora, cómo se para esto. Ayer la vice vogue daba saltos en no sé qué telepsoe (lo son casi todas), por las ilegalidades cometidas en Madrid por los suyos en la huelga del metro. Esa señora no sólo debería ser cesada sino, además, juzgada. Pero a ver quién la cesa si su jefe, el Zp, dice que le da igual el fallo del TC sobre esa cosa que llaman, en regional, estatut, y que él y el otro cordobés indigente intelectual de la Castilla del noreste, van a hacer que sea constitucional lo que no lo es ni de broma, que le da igual la Constitución y lo que le echen. Manda él y va a chulear al PP y a los españoles todo lo que le dé la gana. Y que nadie se atreva a contradecirle porque le suelta al fiscal general de la Moncloa, Ferraz, UGT y CCOO.

En la IIª República pasó esto mismo, calcado; la izquierda en pleno, la amiga del burka y el odio real a la mujer; la amiga de la libertad religiosa para el islam y el odio africano al catolicismo; la que en contra del centro y la derecha votó en contra de dar el voto a la mujer; los que mienten cada vez que hablan ya están, como entonces, volviendo a saltarse las reglas. Rajoy está mirando al futuro, ¿no podría mirar un poco al hoy? Hace setenta años se aguantó todo hasta que empezó a caer demasiada gente a partir de la revolución (guerra) desatada en 1934. Hay que evitar eso por encima de todo, aunque sea en la calle, no quedarse mirando a un futuro que quizá no exista.

En la antigua Grecia pasó lo mismo, unos empezaron por saltarse las reglas y, al final, acabaron por saltárselas todos. El mismo Platón vio el desastre y acabó clamando por una tiranía.

Estamos sufriendo los efectos del socialismo, o la izquierda, o el progresismo, o como se quiera llamar. Lo malo es que estos progresistas son tan progresistas como sus padres, sus abuelos, sus bisabuelos, sus tatarabuelos…, así es que mucho cuidado con ellos. Pueden ir hablando por el iPhone, manoseando el iPad y lo que se quiera; eso no es otra cosa que una prueba irrefutable de que de haber caído en manos de unos trogloditas de hace veinte mil años, semejantes aparatejos, los hubieran utilizado del mismo modo y con el mismo poco provecho que los progres de ahora. Clama al cielo, esto a nivel regional riojano, la cara de satisfacción de líder del PSOE riojano, Martínez Aldama, por la aprobación de un estatuto que va a convertir a la Rioja en una simple colonia de Cataluñññññña. Por otra parte, los riojanos, pueden comprobar como ese híbrido entre la miseria intelectual y el camelo, que gobierna la ciudad de Logroño, ha inaugurado un proceso de cutrificación ciudadano como, quizá, no se podía soñar. Cosas de su ser, que tira donde tira, porque no puede zafarse de su sino.