lunes, 26 de julio de 2010

¿A QUÉ JUEGA EL PP?


La verdad es que nadie sabe cuál es ese juego, ni cuáles son sus reglas, ni siquiera quiénes deben ser los jugadores. A menudo da la impresión de que, el PP, es un partido que defendía unos principios, unos valores y que, por diversas cuestiones, ahora, no defiende nada más que una táctica que está empezando a desazonar a sus electores. Estos, cierto, se preguntan con no poca alarma: ¿Pero, a quién votar?

Muchos votantes del PP están empezando a pensar que a los únicos que trata de contentar el PP es a los que nunca se van a contentar con nada ―Julián Marías, dixit―, es decir, a los nacionalistas y a los que, a la voz de "ar", volverán a votar socialista en cuanto arrecie la propaganda, es decir, gentes de fácil soplo y evanescencia cacumenal.

Nadie se explica por qué el PP trata de confundirse con el paisaje en Cataluña que incluso forma parte del CAC; nadie sabe por qué el PP vota en Baleares a favor de mociones independentistas; nadie se explica el independentismo de Palmou y las traiciones de Feijóo en Galicia. Tampoco se explica nadie cómo el PP, en algunos aspectos ya bastante alarmantes, intenta comenzar a barrer el español de Valencia, ni por qué se dedicó a corroborar el Estatuto catalán apoyando otros de similares características en otros lugares.

¿Alguien podría explicarme dónde ha estado el PP en la segunda legislatura de Zapatero? ¿Por qué votar al PP si dice Rajoy que tiene derecho a pactar con los traidores independentistas para llegar al poder? ¿Cree Rajoy que limando aristas, como se suele decir, o sea, admitiendo otra cosa que la realidad como programa va a llegar a algún sitio? ¿Creerá, la gente, que lo que propone Rajoy es un engaño? ¿La táctica de Rajoy va a triunfar con los suyos y con los extraños al mismo tiempo? ¿Una vez llegado el tiempo electoral, cree Rajoy poder conservar ese número tan alto de votantes procedentes del PSOE o hay Televisiones para dar y tomar que harán el paréntesis con Jesulín y demás y arramblarán con un par de millones de votos para los progres? ¿Todos los votantes, en líneas generales son iguales, tanto los del PP como los del PSOE? ¿No son, acaso, mucho más críticos los votantes del PP? Lo sabremos todo en las próximas Elecciones Generales. Digo esto último porque, para entonces, puede que ya no tenga demasiada importancia quién las gane.

El PP no quiere una Moción de Censura contra Zapatero porque dice que la va a perder. Ya he dicho en este blog que, eso, precisamente eso es lo que debería ocurrir al presentar la Moción de Censura. Estaría muy claro que el PP no es el PSOE, ni IU, ni CIU, ni ERC, ni el PNV, ni CC, ni NB… , pero, por lo visto, no quiere ser genuinamente el PP para tocar poder, con quien sea y como sea ―esto nos suena de ZP―, lo cual dice muy poco del PP y de la confianza que en él debemos tener. Una Moción de Censura que el PP perdiera, porque todos los demás partidos votaran en contra, nos devolvería cierta confianza. También es cierto que si respondieran con claridad  qué pretenden hacer con las siguientes cuestiones podrían ahorrarse la Moción de Censura:

  1. Educación.
  2. Educación para la Ciudadanía.
  3. Batalla ideológica para la recuperación de la realidad.
  4. Píldora abortiva y Ley del aborto.
  5. Eutanasia.
  6. Justicia. Consideración de la mentira como pena grave en los políticos.
  7. España.
  8. Autonomías y Estatutos.
  9. Recuperación del Estado de algunas cuestiones transferidas.
  10. Igualdad de todos los españoles ante la ley.
  11. Constitución.
  12. Ley de Memoria Histórica.
  13. Alianza de Civilizaciones.
  14. Relaciones Exteriores.
  15. Las prohibiciones del PSOE.
  16. Ley del Menor.
  17. Cadena Perpetua y cumplimiento de penas.
  18. Ventanilla única y disminución sustancial de la burocracia y del peso del Estado.
Cosas vanas nos llegan, pocas claridades, muchas dudas, quizá por eso nos alarma tanto el optimismo de ZP en las celebraciones de su decenio de iniquidades. Seguramente él sabe todo esto, aunque a su manera, y sabe que puede ganar. La verdad es que tiene tiempo; la indefensión (falta de oposición real) en que, de facto, el PP ha dejado a España es terreno abonado para que vuelva a resurgir cualquier demagogia. ZP sólo tiene que dar con el tono, la imagen y tres o cuatro palabras sonoras y ambivalentes  con las que ganará las próximas Generales de corrido. Si encima la economía se recupera aunque sólo sea en alguna estadística, la cosa está hecha. Zapatero lo sabe como lo sabemos todos.
O se es lo que se es o no se es nada. Aparentar lo que no se es es propio de gente muy peligrosa: criminales que son grandes actores o asaltadores de humildes viejecitas. La verdad por delante que eso es lo que hace la gente decente, yo no admitiría ni un sólo voto equivocado, mentido y, a la postre, engañado; eso  debería ser algo moralmente irrenunciable para un político de verdad.
Los sentimentalismos para los nacionalsocialistas, que de ello viven.

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