martes, 14 de septiembre de 2010

LA “SOPLAGAITEZ” DE ZAPATERO.

Debe de ser la desvergüenza y frialdad con que actúan y expelen sus dicharacherías los tontos. Que Dios me perdone, pues no ve con buenos ojos que llame, a mi prójimo, raca. Este tipo, incluso literalmente, nos está llevando a la muerte. Tal estupidez es un síntoma terminal, no sólo de Zapatero sino de una sociedad que se lo come todo con patatas. "Cuida tu mente más que nada en el mundo, porque ella es fuente de vida", dice el libro de los Proverbios. Apliquémonos el cuento.

La estupidez está muy extendida; en un grado u otro todos la padecemos. Analizando nuestra propia estupidez es como podemos hacer un diagnóstico eficaz de la situación y, al mismo tiempo, nos hace ver quién, ni de coña, realiza esa especie de examen de conciencia cuya falta causa a uno mismo, y a los demás, males cada vez mayores. Prosiguiendo con el libro de los Proverbios añado: "Aférrate a la instrucción y no la descuides; ponla en práctica, pues es vida para ti". El caso es que, acto seguido añade: "Pero el camino de los malvados es oscuro; ni siquiera saben contra qué tropiezan". A lo mejor es esta la cuestión o, por lo menos, un añadido a lo anterior de mucha importancia.

Este socialista ―hay quien dice que no lo es, aunque a mí me parece su esencia― profesa aquello para lo que, el socialismo, nace en el siglo XIX: la persecución, extinción y sustitutución del cristianismo. En otras palabras, el intento definitivo de entronizar el error, la barbarie y la mentira. Es por eso que, a veces Zapatero y muchas otras gentes como él, parecen querer sustituir a Dios Todopoderoso y, éste, precisamente es el rasgo de mayor locura y estupidez. Intentar saber cuáles son los principios de esta clase de gente es totalmente inútil: no los tienen. Y no tienen principios ni finales, porque, como Dios, se creen inconmensurables. El rídículo debe de ser lo único realmente carente de mesura.

Lo peor es que hacen una propaganda perfecta para el engaño de los que "no cuidan su mente". Y, así, la buena prensa del izquierdismo es como un bonito caballo de Troya que lleva dentro el socialismo, el fascismo, el nazismo, el comunismo, el satanismo… aunque ellos hagan como que nada tiene todo esto que ver con ellos. Son maestros en atribuir los horrores propios a los demás.

Por desgracia se llega a una situación en el que lo única salvación que cree ver la gente no es otra que la de echar mano de la capacidad de hacer a un lado sus talentos. Atenuar su capacidad para la imaginación, la atención y el pensamiento. Así la situación empeora en proporcion geométrica.

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