lunes, 6 de diciembre de 2010

CONTROLADORES AÉREOS. HASTA LIBERTAD DIGITAL.

Estoy absolutamente sorprendido por la cantidad de estupideces que he oído en los últimos días a raiz del conflicto aéreo. Que un medio, fuera de toda duda, como Libertad Digital se centre en la crítica a la "casta privilegiada" de los controladores y no vean que, estos, han sido utilizados por el gobierno con otros fines distintos al de solucionar los problemas específicos del caso, es verdaderamente alarmante. Sólo hay algo que echo de menos en la actitud de los controladores: que no hayan seguido hasta el final pues, al fin y al cabo, van a perderlo todo y no han ganado nada.

"Me ha encantado el puñetazo encima de la mesa del Gobierno ―sólo son 2400, vaya valentía― y que se hayan acabado las garantías constitucionales para esos ciudadanos o si son unos privilegiados y Robin Hood va a acabar con esos privilegios. Lo que me importa es mi dinero, mis vacaciones, el producto Interior Bruto, el turismo, la imagen de una España que este Gobierno ya se ha encargado de destruir… esto es lo que hay porque ellos son los malos. Esto se oye decir a los afectos del Régimen.
Hasta Libertad Digital.

Al poco de proclamarse la IIª República se dictó la "Ley de Protección de la República". Allí se acabó lo poco de democracia que aquella república tuvo. Nada más salir se cerraron once periódicos que no le gustaban a Azaña. "Estado de Alarma", o de sitio o de lo que sea, me da igual, no entiendo ni jota; o a lo mejor estoy tan cabreado porque lo entiendo muy bien. 23F, 11M, Caso Faisán, Negociación con Eta, Persecución Religiosa, Alianza de Civilizaciones, el Matachín de nonatos, la Muerte Digna de Rubalcaba, la Memoría Histórica de Zapatero y Llamazares… y el problema más grave son las vacaciones de unos cuantos españoles y el PIB. ¿Cuántas veces se han cerrado los aeropuertos o han habido problemas graves de tráfico aéreo por causa de los pilotos, o las azafatas, u otro personal de vuelo, o los de mantenimiento, o han habido huelgas de transporte y no ha llegado el combustible, etc., etc. Pero sólo son 2400 que, el malvado Pepiño, ya se había encargado de poner en una diana de un modo muy de detrás del telón de acero, muy nazi: ganan millones en esta crisis, no son solidarios y quieren más, son muy malos, son prácticamente unos ladrones, ¡a por ellos! Hasta Libertad Digital. Este Gobierno y, en concreto el Pepiño, debería estar en la cárcel o al menos delante de un juez por ese hecho. No se puede ser más rastrero.

No discuto, porque no sé cuál es, el que haya que arreglar el problema de los controladores. Supongo que habrá que sentarse, negociar y ver qué es lo mejor ―también para los controladores, que no hay que asesinarlos, ni ponerlos a los pies de cualquier caballo loco― para todos y para que tarde mucho el que puedan surgir nuevos problemas. El que crea que en este asunto sólo es cuestión de meter en cintura a los kulaks o de prohibir la libre circulación de capitales, como hizo Hitler, es que habría que atarle una rueda de molino y…

Claro que, si al menos estuviera por medio algún sindicato como UGT o CCOO que arreglaran estas cosas, aunque fueran pagándoles cien veces más que a los controladores o, quizá, quinientas…, no habría hecho falta estado de excepción.

No hay comentarios: