martes, 21 de diciembre de 2010

DE VACIEDADES E ILUMINACIONES.

Que Zapatero e infinidad de sus secuaces son unos iluminados es cosa sabida y demostrada por la historia. El protagonismo que llegarona a alcanzar se cifra en los centenares de millones de personas que llegaron a morir por la imposición de sus propósitos y presunciones; también por las derivaciones de esas presunciones y gravámenes. Desgraciadamente aún sigue ocurriendo.
Vaciedades y, en el peor de los casos, la obligatoriedad para los ciudadanos de tener que admitir un montón de cosas que no son así. Lo de esta gentuza ya ni siquiera es demagogia, es decir, el sermonear a un montón de gente con auténticas idioteces creyendo que la audiencia es idiota y a sabiendas de que lo que se está diciendo es falso. No, ya no es esa la tradición socialista. La tradición nueva --y esto que en sí mismo es una contradicción no lo es en esas mentes-- es la de creerse a pies juntillas las idioteces que, para salir del paso, se van inventando a cada minuto. A lo mejor no son incompatibles las dos tradiciones, estoy pensando.
Alfonso Ussía, ya en 2005, --en el diario "LA RAZÓN"-- lo definió de un modo audaz y muy gráfico. No se necesita más. Semejante programa fue refrendado por once millones de españoles en 2008, así nos va. Es verdad que hay mucho idiota que, incluso sin saberlo, se define así. Será por eso que otros mucho más inteligentes y sabios, como Rajoy, no llegan a definirse nunca.

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