jueves, 13 de enero de 2011

LEONARDO CASTELLANI. UN PROFETA DE NUESTROS TIEMPOS.

Hace unos años descubrí en internet una serie de escritos, aquí y allá, que fueron sorprendiéndome a cada palabra escrita. Me dio la impresión de encontrarme ante un tipo que, aunque totalmente desconocido para mí,  tenía que ser conocido por casi todo el mundo, al menos para los mejor informados que yo y mucho más sabios y cultos.

Los escritos habían sido realizados por un jesuita argentino llamado Leonardo Castellani. Poco a poco fui coleccionando todo lo que encontraba por internet y vi cómo citaba a escritores como Hilaire Belloc, Chesterton… a los que se parecía y, en ocasiones, superaba, visto esto desde mi humilde punto de vista.

Fue una sorpresa muy agradable cuando, Juan Manuel de Prada, hizo de intermediario, introductor y explicador de tan alto escritor y editó una primera colección de trabajos de Leonardo Castellani que tituló "Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI" a finales del 2008. Posteriormente, no hace mucho, editó otro tomo titulado "Pluma en ristre" y por último, aunque no me he hecho con él todavía ―por lo que tengo entendido ya anda por las librerías―, los comentarios de Castellani sobre el Apocalipsis de San Juan. Este último lo tengo medio leído a trozos, es decir a base de bajar capítulos desordenadamente de internet.

Hay que agradecer, desde luego, la gran labor de Juan Manuel de Prada. Sólo pondría un pero a esa labor: el engorro que supone el hecho de colocar las notas al final del libro y, encima, divididas por capítulos. Esto es como leer con dos o tres tomos de una misma obra a la vez. Me resulta bastante molesto, aunque hay otros que lo agradecen porque no quieren que esas notas molesten (sic).

En cualquier caso, mi más sincero agradecimiento a Juan Manuel de Prada por poner a disposición de todo el mundo la obra de este gigante. Es cierto que, en algunos medios argentinos y españoles tachan a Castellani de todas las atrocidades. No hace mucho leía en "Clarín" (Argentina) que, Leonardo Castellani, era un ultrahipersupernacionalista, fascista, de extrema derecha y nada progresista. En otras palabras, que Castellani amaba la verdad y la defendía con bravura; no era tan progre como para querer cargarse la Iglesia ―ahí les duele― y encima, y para mayor mortal pecado, amaba a su querida Argentina, que ya veía irse por el desagüe ―murió en 1981―, y a España, que es la que le dio su ser, al igual que a su país. Desgraciadamente, hoy, tanto Argentina como España andan medio destrozadas, acomplejadas y destruidas por una clase política que sólo quiere la pasta y las cosas del diablo; y una población que vota como si realmente fuera idiota. ¡Que Castellani levante su estandarte!

Estos son tiempos aciagos y desdichados, temibles, quizá. La pereza intelectual ha apartado a mucha gente de la visión real de muchas cosas que antes no necesitaban explicación ―por su evidencia― y que ahora parecen arcanos, saberes remotos y profundos sólo para iniciados. Nos producen tal aturdimiento que no creemos tener más defensa que ignorarlos. El quid de la cuestión consiste en la enormidad de las informaciones ―su cantidad, digo― y el hecho de que esas informaciones sean simple palabrería, simple mercancia sin importancia. Aturulla mucho más la cantidad de conceptos vanos que los conceptos en sí mismos que, entre ellos, puedan resultar algo menos superficiales. La cantidad de información está matando la curiosidad, esa enorme potencia humana. Sin la curiosidad flaquea la razón y, acto seguido, la fe.

Hay que llamar a las cosas por su nombre, darle importancia a lo que verdaderamente lo tiene y empezar a desechar la enormidad de idioteces que desvían nuestra atención de lo verdaderamente importante. Castellani es una ayuda, una gran ayuda.

Es cierto que la fe puede entrar en crisis por diversas razones, una de ellas es la falta de curiosidad intelectual. Estoy seguro de que a nada que se despierte esta curiosidad intelectual volverá la fe de nuestros padres. Cristo nos mandó pensar, saber, que mantuvieramos intacta esa curiosidad intelectual y estuviéramos atentos a los signos de los tiempos. Pues eso hizo Castellani y podemos hacerlo nosotros a través de él.

Hacia 1969, Castellani, dio unas conferencias con el fin de financiar una temporada más la revista "Jauja". El tema versaba sobre las profecías del fin de los tiempos como addenda al libro que había publicado unos años antes sobre el Apocalipsis de San Juan y que, ahora, publica en nuestro país Juan Manuel de Prada. Son unas conferencias interesantísimas. Las dejo para su descarga en la columna de la derecha. Merece la pena escucharlas reiteradamente.

3 comentarios:

rio dijo...

Sí el Padre Castellani es un Gigante, una de las personas que mejor habla e escribe sobre él, és el Padre Ceriani. Se puede ver en:
http://radiocristiandad.wordpress.com/

Cibercoya dijo...

Si entrás en https://www.facebook.com/teodoro.baskenhertzl/posts/513560478753235?notif_t=like encontrarás links a las siguientes obras del P. Castellani:

* Elementos de Metafísica
* Las Parabolas de Cristo
* El Ruiseñor Fusilado.
* Doce Parábolas Cimarronas
* El nuevo gobierno de Sancho.
* Camperas
* Catecismo para adultos
* Cristo y los fariseos
* Crítica literaria - Notas a caballo de un país en crisis
* De Kirkegord a Santo Tomás
* Decíamos ayer
* El Rosal de Nuestra Señora
* Historias del Norte Bravo
* La catarsis católica en los Retiros Espirituales de San Ignacio de Loyola
* Las canciones de Militis
* El libro de las Oraciones
* Lugones - Esencia del Liberalismo - Nueva Crítica Literaria.
* Marianillo de Birlibirloque
* Psicología Humana (no freudiana)
* Freud en cifra
* Seis ensayos y tres cartas
* Su Majestad Dulcinea
* El Evangelio de Jesucristo

Y el mayor tesoro: Su trilogía hermenéutico-esjatológica:

* Los papeles de Benjamín Benavídes
* Cristo ¿Vuelve o no vuelve?
* El Apokalypsis de San Juan

Espero te sirva para conocer un poco más al último Doctor Sacro Universal reconocido por la Iglesia Católica.

Desde San Salvador de Jujuy, Argentina, un abrazo a la distancia a la Madre Patria en general y a vos en particular.

Bene, el Cibercoya

E. C.A. A. dijo...

Muchas gracias por el comentario y el aporte.