miércoles, 26 de enero de 2011

VISIONES DEL PP.

Ciertamente no salgo de mi asombro al comprobar las continuas meteduras de pata del PP. Primero se muestra de acuerdo con casi todas las azumbres, u oceánicas inmensidades, de prohibiciones del PSOE y, ahora, se empeña en perder buena parte de los votos de los internautas.

Es posible que, aun así, aunque sea por muy poco, gane las próximas elecciones; los millones de parados así lo indican. Muy pocos tenemos duda de que, el PP, volverá a arreglar la situación económica. No decimos, desde luego, que sea fácil, pero la cuestión es que, apenas se haya colocado a la mitad de los parados que ha hecho el PSOE, volverán a salir a las calles, esos violentos pacifistas de siempre, y volverán a organizar una semi guerral civil que llevará a los asustadizos españoles a votar a otro Zapatero.

Si el PP está con Zapatero en el intento de amordazar internet, ¿quién los defenderá tras la próxima kale borroka de la progresía? ¿Acaso surgirá con la misma fuerza otra tecnología para comunicarse que, por un tiempo, no puedan meter en cintura? ¿Acaso el PP aspira a ser un PSOE light? ¿Acaso, Mariano, va a intentar acallar a los medios que defienden una forma de pensar que debería ser la suya? ¿Va a hacer lo mismo que hizo Aznar y pondrá dinamita en los medios de su cuerda para dárselos a Roures o a algún vergonzante italiano? Lo de la COPE ya está hecho, ¿va a seguir igual contra LD e Intereconomía?

Puede que sea más cómoda la compañía de Belén Esteban que la de Jiménez Losantos, pero el 90 % de los votantes del PP están con Losantos y escuchan a éste, a Carlos Herrera y a Javier Horcajo. Han dejado la COPE para algunos acontecimientos religiosos y ayudan a Hazte Oír, a las Víctimas del 11M, a las del terrorismo en general, quieren aclarar el caso faisán y el 11M, están contra el aborto en todos sus términos, están contra la eutanasia, la televisión basura, el Estatuto catalán tal y como ha salido de TC, el andaluz, la cláusula Camps del valenciano, quieren una reforma de la Constitución para una mejor gestión y defensa de España, quieren la reforma de la Ley Electoral, quieren que no se les persiga por ser cristianos, por hablar español, por fumar, por beber vino, por comer hamburguesas… por vivir. Y el PP sólo habla de paro y, a uno, le da por preguntarse: ¿El PP sólo habla de economía porque es lo único que sabe? ¿No quiere hablar de lo demás porque no tiene convicciones o porque no tiene…? El enorme respeto que profesa el PP a ciertas instituciones putrefactas, con las que no puede estar de acuerdo porque tiene --el PP-- el terrorífico deber de reconstituir, asusta enormemente. Que no se diga con claridad qué es lo que hay que reconstituir (la justicia con el TC a la cabeza, por ejemplo) es una cobardía y muestra las posibilidades reales de una nación libre, como España, para subsistir. Cuando empiezan a tocarse algunas cosas no se puede jugar con la táctica. 

¿Cuál es la esperanza del PP?: ¿Sólo la economía? Pues esas esperanzas ya las colman la lotería, las quinielas diversas y la primitiva.
El PP no quiere que los suyos protesten, quiere que, los suyos, no tengan ideas, ni convicciones, ni valentía, que esperen, que se conformen con las tácticas, que voten al PP aunque se vean insultados por éste y que no den la lata. Para muchos ―votos en el Congreso y Senado son amores― el PP ya no representa una alternativa al PSOE sino un simple recambio de más o menos lo mismo.
El caso es que muy mal, penoso cuando miramos al PP; aunque extraordinario, sublime y maravilloso si lo comparamos con el PSOE y lo demás.
Esta vez habrá muchos que voten al PP que, si no rectifica la enormidad de barbaridades, prohibiciones y aberraciones del PSOE, no volverá a ser votado más por un buen porcentaje de quienes, aun con todo, tienen la intención de votarle. Esperemos que Rajoy ande en la táctica y en el engaño a tanto progre medio idiota que aún duda si votar a ZP o al que sea del PSOE. Si le votamos y no rectifica a ZP y Cía. en tres meses, el PP, acabará subdividido en varias facciones y el PSOE volverá con las ínfulas del PRI. Probablemente entonces, como en otro tiempo, Angel Herrera ―se llame como se llame―, viaje de Suiza a Portugal a echarle la bronca al Gil Robles de turno para decirle aquello de Einstein: "Los malos no son los que hacen el mal, sino los que se sientan a ver lo que pasa".

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