miércoles, 9 de febrero de 2011

LA HORA QUE NO PASA.

Hannah Arendt hablaba de la banalidad del mal, de la trivial rutina del mal. Así es cómo está ocurriendo y es lo que ha ocurrido siempre poco antes de la instauración de cualquier totalitarismo; no hay que echar la vista muchos decenios atrás en nuestro propio continente.

Cuando hablo de nuestro país vemos, si somos capaces de abrir los ojos y zafarnos de la anestesia que todos los días nos suministran por todas partes, las más deplorables calamidades, mientras se crean a toda velocidad vasallos a los que se atormenta y se les obliga a conspirar para erigir republiquetas. Sólo hay condescendencia con la muerte, la mentira, la esclavitud y la ofuscación intelectual. Se está llegando tan lejos que estamos muy cerca del punto de no retorno. Pero, la realidad, se acaba imponiendo; mucho me temo que no pueda hacerse sin mucho dolor.

Cristo le manifestó a sor María Lataste ―y a otros muchos― que "si se me pregunta: ¿Cuál es, entonces, vuestro pueblo? Yo responderé: Mi pueblo comprende todos aquellos que me reconocen por su Rey y Dios". En otro momento, a Berta Petit, le dice: "Se constatará bien pronto la poca estabilidad de una paz establecida fuera de Mi y sin la intervención de aquel que habla en mi nombre".

Sin Dios, el ser humano, es un simple menestoroso. Se ve con claridad la asquerosidad evacuatoria y atroz dictadura de la técnica, la tecnología y la pasta. Con ello, el ZP, está aliñando una sociedad cada vez más fácil de manipular.

Tengo algunas notas y recortes de años pasados ―años recientes― que voy a reproducir, aunque sea de manera desordenada, a ver qué sale. Son de hace cinco años y se puede comprobar la cantidad de asuntos resueltos por el socialismo, obviando la destrucción de empleo en la que, el PSOE, es incomparable:


17 de diciembre de 2006
"Rafael Rubio de Urquía: Ninguna institución está asegurada y todo puede ser borrado".

  10 de diciembre de 2006
"Educación para la ciudadanía inculcará doctrina Zapatero a escolares españoles".

  11 de diciembre de 2006
Santey J. Payne: "En España la mayor parte de los que invocan la memoria histórica no tiene el menor interés en la Historia seria, sino que meramente pretenden imponer sus conceptos y mitos sectarios, como si se tratara de la Historia misma".






En fin, hay mucho más de algunos años antes, por ejemplo cuando ZP retiró unas tropas españolas de Irak que, Aznar, había enviado tras la guerra para ayudar en el combate contra el terrorismo, reconstrucción y democratización de Irak. Había ya un pacto de ZP y el PSOE con la ETA y, ¡claro!, ZP no iba a combatir el terrorismo en Irak e iba a pactar con él en España. ¿Qué es lo que más le había rentado? Obró en consecuencia.
Después de todo lo evidente aún hay idiotas que... ¡Bah!, me despido con un par de poemillas de Leonardo Castellani:


“A un hombre que se quiere engañar
¿qué castigo le hemos de dar?
Dejarlo que se engañe, ch ‘amigo.
¡No hay pior castigo!
(Castellani. Las canciones de Militis)


Dígame, Padre, y no mienta:
De los tontos ¿qué hace Dios?
Nacen cada día ochenta
Y mueren al año dos.
(Castellani Las ideas de mi tío el cura)

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