miércoles, 6 de marzo de 2013

CHÁVEZ.

Decía Eugenio D´Ors (hablo de memoria) que a los que Dios quiere perder primero los vuelve locos. No sé, desde luego, quién es el loco, si lo fue Chávez o los que le hicieron caso.

Está claro que un país no tiene que volverse loco desde abajo, es decir, que todos y cada uno de sus nacionales se vuelva loco y entonces será un país loco. No, basta que por arriba se vuelvan locos para que el país se una locura, o sea una democracia si es el caso, o sea un país civilizado, o un país pacífico. No hay que esperar a que todos recompongan la cordura para hallar esta, eso nunca llegará. Hago votos porque los próximos dirigentes venezolanos hagan gala de cordura para que el país tenga un futuro cuerdo.

Lo más curioso de Chávez es cómo ha logrado definir a toda la izquierda hispánica. Eso quiere decir que que ésta, si no estaba ya bastante majareta y perturbada, se ha convertido definitivamente en el esperpento más chiflado y esquizofrénico de estas tierras de María Santísima.

No hay comentarios: