lunes, 24 de noviembre de 2014

¡VAYA, CON ESTOS TIEMPOS!

Creo que era Leon Bloy el que decía que cuando quería enterarse de las noticias del día leía el Apocalipsis. Ahora, desde luego, no estaría de más hacerlo. Hay montones de cosas que apuntan hacia un punto bastante desasosegante y, por ir a lo seguro, yo recomendaría analizar lo que pasa en la naturaleza y en la Iglesia. Aparte de la la Biblia son las dos mejores guías para saber cuáles son los síntomas de la gravísima enfermedad que el mundo padece.

De la primera poco tengo que hablar puesto que todo el mundo sabe que cada vez ocurren cosas más  terribles y mucho más frecuentemente que antes, y de la segunda casi mejor no hablar. Vease en España: después de todo lo que está pasando no hay un solo pastor, aparte de Monseñor Reig Pla, que haya dicho lo que tiene que decir. La Conferencia Episcopal permanece casi en silencio mientras los católicos sufren persecución y ni siquiera aclaran, por ejemplo, en qué medios de comunicación invierten los dineros de los fieles. Se dice que hay inversiones de la CEE en medios de comunicación que están las veinticuatro horas del día atacando a la Iglesia, atacando a los católicos, intentando matar las almas... y a fe que lo consiguen.

El PP se ha pasado al lado de los que atentan contra las almas, contra los entendimientos y se está colocando al borde de la desaparición como partido. Esto sería lo de menos si no conllevara la desaparición de España. Hay quien dice que, a lo mejor, eso es lo que se pretende. Desde que Rajoy fuera, en Méjico, secuestrado por la poderosa logia que fuere persigue cualquier consenso a excepción del que debería alcanzar con sus votantes. Lo da por hecho, o es que se conforma que, en las próximas elecciones, esos votantes le consideren el mal menor. Lo malo es que para los del mandil o gran oriente que sea, España, es el mal mayor (sólo hay que ver la cantidad de símbolos masónicos en las banderas y escudos de casi todos los países hispanoamericanos) y es ésta una oprotunidad como no se había presentado otra desde la época republicana.

De todo esto se habla mientras, Rajoy, deja que la infección crezca al tiempo que parece no advertir que esta no es una enfermedad que se cura sola o que, con algún pase de muleta va a lograr sacar de casa a aquellos votantes y simpatizantes que tanto lucharon para que llegara al poder: avisar a mamá y hacerla partícipe del homicidio no ayuda en nada. Curiosamente, Benigno Blanco, aún cree que Mariano Rajoy está contra el aborto. En fin, ya que casi todo es un desastre que, al menos, haya optimismo.

domingo, 23 de noviembre de 2014

COSAS TERRIBLES DE LA POLÍTICA.

"La Tigresa",  es una etarra que asesinó a 23 personas y que la policía capturó mientras conducía. No sé quién ha debido estimar que, dado que fue capturada mientras conducía, no debía de ser una virtuosa al volante y, por tanto,  estaba muy claro que debía afinar sus aptitudes automovilísticas para evitar, en la medida de lo posible, que pudiera provorcar algún accidente  en el que álguien pudiera resultar herido o incluso muerto.

Bien pensado por nuestras lumbreras politico-judiciales; están en todo.

viernes, 7 de noviembre de 2014

ESCROTUM FOFUM TERRUGNUM CATALANORUM



O quizá "grossen pililem", o "pollem bobem enormen", o "penum meatum gramdem distanciem" y totum batallorum iniciem expeditionum sobre "escrotum fofum terrognum boben graciosum". Invasorum borrachum gritem ¡Heil mes NazisMas"! ¡Nojotros no querer más terrugnum quel nuestrum, que no queremus tantum, que no queremos ser dueños de toa Spagnum!

¡Jilipuertum gramdum nazionalistem! ¡No te giba que no quieren nada más que una mierdecilla del todo! ¡Heréticum malditum! ¡Tomtum gigantescus! ¡Mentecatum gossem! ¡Badulaquum, papanatum, berzotum, burrum catalanum, pazguatem and fatuem!

Falopen amalgamatus sur testículem fallotus, vergarum vergantum, miembrem idiotus, glande grande blandum, progrem balanus, económicus castratus.

9N= jolgorium inmisericordum et historic tontunamtum


Idioma de trinchera que se oye por ahí

jueves, 30 de octubre de 2014

HALLOWEEN + CORRUPCIÓN = PODEMOS... morir



En estos primeros años del nuevo siglo XXI hemos adoptado la fiestecita esta de Halloween que es bastante menos inocente de lo que parece. La presencia —y adoración— del diablo siempre se refugia en lo baladí y, lo baladí, suele ir engordando poco a poco hasta encontrarnos de golpe con Pedro Botero en la vida cotidiana.


La corrupción empieza por el espíritu, pasa de corrida y dejando huella por la mente y se aposenta en los usos y costumbres, es decir, en la moralidad pública.


Una sociedad cada vez más infantilizada cuya filosofía se reduce única y exclusivamente al delirio, exaltación, adoración y éxtasis de la “opción”, no puede acabar de otro modo. Optamos por el sexo que queremos; por las verdades que nos halagan o nos gustan; por la libertad —entendamos ésta como queramos entenderla y que nadie nos chiste—; por la justicia que sea; por lo bueno o lo malo según la rifa de nuestras meninges; por la historia conveniente a nuestros deseos más o menos rastreros… Y, así, cada vez se distinguen menos los niños de los adultos. El progreso, claro, que no puede definirse de otra manera que como la distribución más exquisita y refinada de la necedad.


¿A qué crecer?, dicen los niños. ¿A qué haber crecido?, responden, con lógica, los adultos.  Parece, incluso, tener esto el aspecto de un epidérmico optimismo propio —como ya he dicho— de los defensores del progreso en plan sustituto de la religión. Esto nos lo han imbuido con fuerza, durante dos siglos, el comunismo y, su clónica versión amortiguada o dulcificada, el socialismo.


Nos la están metiendo como se ceba a un ganso y, a nosotros, ni siquiera nos salta ya el resorte del atragantamiento. Nuestra única defensa es ver como algo beneficioso el lavado de cerebro al que estamos siendo sometidos y, claro, tenemos que eliminar, como sea, la opresión y tremenda crueldad de la moralidad.


Nietzsche estaba totalmente convencido de que la democracia embrutecería a los pueblos y que tendría —la democracia— que liquidar la religión y la inteligencia. En cuanto, Hitler, llegó al poder prácticamente se cargó la enseñanza de la religión y se aumentó la enseñanza de gimnasia y deportes. Aún resuena en mi cabeza la frase de ZP y su vicepresidenta de: “Menos religión y más gimnasia” (en los últimos años donde digo ZP también digo Rajoy y su querido "MARCA"). Queda muy claro cómo se nos ha ido preparando todo, cómo, poco a poco, se han ido reinaugurando mataderos.


Desgraciadamente ya podemos asistir a la presencia de varias generaciones ante nosotros que se sienten orgullosas de no saber nada, de no querer aprender nada. Ya se nos están haciendo familiares cierto  tipo de muecas, en plan pose, para espetarnos a bocajarro la “superioridad” del no pensar.


Todas esas pobres gentes “requeteprogresadas”, “darwinizadas” que piensan, absolutamente convencidas, que no importa eliminar a los seres inferiores —aborígenes australianos, pigmeos, judíos, cristianos, nonatos, viejos, víctimas del terrorismo…— porque de todos modos ya los va a eliminar la selección natural; son gentes que no creen en los milagros pero que, no obstante, todos ellos secretamente tienen una fe inquebrantable en algún inconfesable milagrito.


Todo esto ha sido perpetrado por quienes todos sabemos y han utilizado el instrumento camuflado de los intelectuales. Éstos progres —intelectual y progre viene a ser lo mismo— que andan en esa mezcla maloliente de escepticismo y relativismo y, en cuyo mundo semi idiota se crea y se finaliza todo; es más, ni siquiera en su mundo sino en ellos mismos: ¿Será verdad la ley de la gravedad o me estoy engañando? ¿Y la tabla de multiplicar? ¿Eso que trae el día es el Sol o seré yo que me asomo?


Así vive gran parte del mundo, nutriéndose de las memeces de los intelectuales y, por tanto, se hace necesario echar mano de los sabios, como por ejemplo Chesterton, que ante tanta sandez dijo: “El hombre está hecho para dudar de sí mismo, pero no de la verdad”. Claro que si a un intelectual le aprietas un poco es capaz de negar la existencia de la verdad y que cada cual puede caer a 9,8 metros por segundo o a 36 m/s, o que cada cual multiplique como le da la gana y que salga el sol por donde él diga.


Estamos, claro, cada día que pasa mejor preparados para el retorno del despotismo más genuino. Lo tenemos ya servido y garantizado. El exterminio y masacre de las conciencias, su pulverización o molienda y nuestra conformación como títeres encanallados es una pasión totalitaria de muy dificultoso freno y, encima, se nos machaca mil veces al día que esto es un sistema democrático. Los camaradas es que son incansables en sus falsedades e incongruencias.


Los pocos sabios de nuestra época nos hablan y nos recomiendan encarecidamente no caer en el pensamiento único, que no es otra cosa que el piloto automático de nuestras vidas que nos obligan a conectar los diktasts del Estado y los medios de comunicación a su servicio. Los que se resisten o no pueden responder con su “sí Bwana” a estas consignas e imposición de conductas y conciencias, sobran —ya he dicho antes—, son una carga, no son deseados, o no son ganado productivo, o competitivos, o no son una raza seleccionada. Todo esto se adereza con una inocente retórica justificativa que está en la base del “higienismo” de Hitler y que, ahora llamamos “derechos”.


Nuestra única defensa es “pensar” y recabar elementos para poder hacerlo con independencia, porque, pensar, es un acto reaccionario de una maldad cósmica para la tiranía que, aunque nos ha mostrado su carta de presentación hace ya tiempo, es ahora cuando está mostrando  su atroz y descarada amabilidad esclavizante.


Todo esto es lo que hemos logrado en un mundo que hemos fabricado tal y como se nos ha ordenado desde las instancias más malévolas que podamos imaginar: se nos ordenó una ley de plazos y Herodes nos pareció poco sofisticado; vimos la culpa escapando a sus madrigueras y la perseguimos y, al capturarla, la cargamos sobre los hombros de las víctimas; nos soltaron a la carrera la idiotez diciéndonos que era la sabiduría y nos idiotizamos bañándonos en ella; nos imbuyeron con retórica remilgada, amanerada, afectada el amor a la vida —o la opción— al mismo tiempo que se nos decía que la única solución de sus problemas  no era otra que la muerte; nos obligaron a confundir el placer con la felicidad; optamos por la nada y acabamos nadeando.

martes, 28 de octubre de 2014

CORRUPCIÓN... Y LO QUE VA A SALIR.

Decía el Papa Benedicto en su Jesus de Nazareth, concretamente en el capítulo cinco, al hablar del Padrenuestro, que "donde Dios no está no puede haber nada bueno". El PP, está claro,  ha echado literalmente a Dios de las inmediaciones de su acción política, parece molestar mucho cualquier cosa que huela a cristiano. De los demás partidos ya, por supuesto, ni hablar.

Y el vacío no existe, si echamos a Dios, su lugar es automáticamente ocupado... y como esto es así, claro,  lo sabemos poque siempre ha sido así, mi párroco dijo el otro día, el domingo pasado: "lo que está saliendo y lo que va a salir". Es fácil acertar. Chesterton decía que cuando quería enterarse de las noticias del día leía el Apocalipsis.

Está saliendo lo que tiene que salir, en el PP no se enteran de que eso es lo que hay. ¿Será sólo corrupción o acaso es el síntoma de algún final, cambio de ciclo o inauguración de alguna nueva nueva edad de piedra?

martes, 7 de octubre de 2014

ÉBOLA E HISPANIDAD (EL DIARIO).

Ébola. Con ecuanimidad. Probablemente era mejor llevar médicos a África que traer enfermos a España. Pero eso no justifica...

rajoy
El caso de ébola registrado en Madrid ha servido -esto es España- para que la primera petición sea pedir la dimisión de la ministra Ana Mato. Por nosotros encantados. En lugar de defender la vida, esa ministra se ha dedicado a la violencia de género, es decir, a la minoría exagerada de mujeres maltratadas frente a la gran mayoría de mujeres madres y no maltratadas... que sí precisan ayuda.
Además, las peticiones de dimisión son interesadas. Por ejemplo, las de asociaciones de la sanidad pública, que luchan por mantener su puesto de trabajo seguro y poco les importa lo demás.  En cualquier caso, las imágenes pitorreantes que publicamos demuestran que, en efecto, Ana Mato no ha estado muy fina.
Ahora bien, es cierto que entre profesionales sanitarios más ecuánimes, se criticó desde el comienzo el traslado de tres misioneros (dos sacerdotes y una religiosa) a España. No hablo del médico-diputado Gaspar Llamazares a quien lo único que le interesaba era arremeter contra los enfermos por su condición de religiosos.
Ahora bien, es cierto que algunos de los mejores especialistas españoles en virología, mucho más ecuánimes en sus juicios, advirtieron que mejor, aunque más costoso, hubiese sido enviar equipos médicos al Golfo de África que traer a los infectados a España. Sencillamente, el primer ‘protocolo’ de actuación ante una infección contagiosa es actuar sobre el terreno para controlar el virus allá donde ha surgido.
Hispanidad
redaccion@hispanidad.com

lunes, 6 de octubre de 2014

EL MIEDO EN EL ORIGEN.

En el origen de todas las payasadas del PP.

Lo del ébola es otro episodio del miedo del PP. Miedo a qué votarán aquellos que jamás les van a votar.

Importar una plaga es siempre un error, atender a los españoles fuera de España, y cueste los que cueste, siempre es un acierto y un acto patriótico de primer orden.

Intelegencia es hacer lo que hay que hacer, no porque rente electoralmente o no,  sino porque hay que hacerlo, porque es bueno hacerlo, aunque la izquierda, que siempre es carroñera, pueda parecer ganar la partida y así darlo a entender con risa de hiena. Sabemos que la izquierda (la del sistema y la antisistema, que también pertenece al sistema) hubiese rodeado el congreso (por poner) en caso de no haber traído a esos españoles enfermos de ébola como sabemos que, por sus consecuencias, va a hacerlo ahora. Es simple cuestión de tiempo y lo era cuando aquel primer avión despegó de Sierra Leona, Liberia o de donde fuere.

Hay muchos ex-votantes del PP que ya no están dispuestos a refrendar cobardías. Pensar que según sea la actuación (más o menos inteligente, más de regate corto y táctica engañabobos),  ésta  pueda hacer que cualquier sociedad vaya a pasar del grado elemental es de crédulos amigos de Cebrián y compañía.

Todos los sorayos y arriolas dicen que no hay que preocuparse, aunque la plaga ya esté aquí.

Ya estábamos preocupados cuando la plaga aún no había salido de Sierra Leona.

viernes, 3 de octubre de 2014

DIARIO HISPANIDAD.

Juan Manuel de Prada: El “destino natural” de España es la hispanidad, no “la Europa de Bruselas y Estrasburgo”

morir bajo tu cielo
El escritor Juan Manuel de Prada presentó el jueves, en la sede central el Instituto Cervantes, su nueva novela, Morir bajo tu cielo. Una historia que nos lleva a los “últimos de Filipinas”, aquellos españoles que murieron por el ideal hispano, que no sólo fue hispanoamericano, sino también hispanoasiático.  
La Hispanidad no consistió en la conquista de América sino en la evangelización de América y en el mestizaje de españoles e indígenas, por contraposición a la colonización británica, que consistió en el exterminio de los indios y su suplantación por los colonos, raza superior. Y así, hoy, el único país católico de Asia es la Filipinas hispana.
El ex ministro Gallardón, que oficiaba de presentador, me sorprendió con su declaración de que su vocación no era la política, sino la música. Pero no me sorprendió, sino que me asombró, al calificar a De Prada como un “conservador”. Y al calificado también. El escritor católico se defendió: “No puedo aceptarlo. Conservador es Rajoy, quien ha conservado todas las leyes (luego diría pifias) de Zapatero... Yo soy un tradicional porque el pasado es eterno”.
Conservador es Rajoy que conserva todas las leyes de Zapatero. “yo soy tradicional, porque el pasado es eterno”
Y para que quedara claro citó a Jaime Balmes para quien los conservadores son aquellos que “conservaban todos los estropicios anteriores”.
Y cuando el salón de actos del Cervantes se alborotó fue en el momento en el que De Prada culminaba con su declaración más incorrecta: nuestros gobernantesnos echan de comer, como a cerdos en la cochiquera, entretenimientos carnales mientras saquean nuestros bienes materiales y espirituales”.
Y ya puestos a concretar el saqueo, aclaró que el “destino natural” de España es Hispanoamérica y no “la Europa de Bruselas y Estrasburgo”, la misma que forjó la infame leyenda negra.
Oiga, y todo esto no está nada mal. A Prada le perdonan su fe por su innegable talento literario y filosófico. Digamos que la atmósfera cultural dominante se ve obligada a soportarle, aunque trata de reducirle al silencio y de cerrarle todas las puertas que pueden. ¿Se imaginan ustedes a un político -de izquierdas o de derechas que defendiera la ruptura de España con Europa, con la Europa que tanto odia lo español- y la vuelta a ultramar? El lavado de cerebro colectivo que sufrimos los españoles le calificaría de inmediato, no ya como conservador o tradicionalista, sino como un ultra o un fascista. Podemos incluido, que sus amistades venezolanas nada tienen que ver con el espíritu evangelizador de Isabel I de Castilla, aquélla que defendía a los indios por ser hijos de Dios.
La exposición de Juan Manuel de Prada resultó tan valiente como genial. Pero extemporánea. Quiero decir que esa lobotomía perpetrada contra la sociedad española durante los dos últimos siglos provoca que, ahora mismo, los españoles no seamos el ejemplo que fuimos para Hispanoamérica. De hecho, ahora mismo son ellos los que tendrían que evangelizarnos y culturizarnos para que volviéramos al principio primero de la Hispanidad: no importan las naciones, tampoco la humanidad, lo que importa es el hombre redimido. Y esto porque no hay manera de amar a la humanidad, sólo al hombre.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com
 
Todo esto está bastante claro, cuando una Europa, idiotizada y secuestrada, echa al comisario europeo Rocco Butiglione por ser católico no queda más remedio que volver la vista a las esencias, a lo que somos y hemos contruido de verdad. Ciertamente, Europa, tiene sus excepciones, pocas y algunas de ellas contaminadas de barbarie. 
Hace ya muchos años que algunos leemos al Leonardo Castellani y a Julio Menvielle, por poner un par de ejemplos.
Está claro lo que está pasando, lo malo es que la mayoría no tienen mimbres para poder verlo ni para poder tener opinión propia.
Prada, claro, es un bicho raro desde luego, pero no es plastilina moldeable al gusto del dictadorzuelo demócrata de turno, ni transige con la ideología idiota y absolutamente dañina que campa por sus respetos haciendo de la sociedad, que nos ha tocado vivir, un simple deshecho sin más adjetivos.
Saber sólo un poquito, de qué va eso de la Hispanidad asombraría a tantos y de tal modo que uno no puede hacer otra cosa que dolerse por tan malos y eficaces secuestradores de la verdad.

viernes, 26 de septiembre de 2014

RTVE

Esta es la tele que, en cuanto Rajoy llegó al poder, le puso al PSOE, pero, por lo visto, ha fracasado. Tendrá que ser pues, el PSOE, quien se gestione su propia tele, dice Rajoy un tanto escarmentado.

jueves, 25 de septiembre de 2014

ALGO PARA LO QUE SE NECESITA MUCHA MÁS VALENTÍA QUE SABIDURÍA.

Y son dos cosas por las que esta sociedad debería comenzar mañana mismo:

a)- No atreverse a mentir.
b)- No tener miedo a decir la verdad.

martes, 23 de septiembre de 2014

NO COMPARTIR TESIS ASESINAS

Es muy cierto que hoy estoy contra el asesinanato de nonatos después de haber leído infinidad de libros, por espíritu, por filosofía, por... asco a las bestias sanguinarias y demás matarifes.

He de decir que antes no tenía las cosas tan claras,  hubo un tiempo en que no quería sangre de nonatos por no coincidir con Lenin, Stalin, Hitler --proabortistas hasta la náusea-- y demás amigotes. Es alucinante la de amigos que tienen esos señores con la excusa idiota de la libertad de las mujeres. Otros proclaman la libertad de Euzkadi, la de los trabajadores, o las esencias de los tiempos de Mahoma como el ISIS... cada cual con su abolengo sanguinario. En fin...

sábado, 20 de septiembre de 2014

¡SORAYA!: ¿CONSENSO?

Van 200.000 muertos en esta legislatura y una micro-mini ley --de todos modos abortista-- necesita de un montón de cálculos electorales para ver lo que renta ese consenso. Los votantes del PP sobran en ese consenso, como siempre, como cuando Bolinaga.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL PP: ¡MENOS VILLALOBOS, CAPERUCITA! ... Y LOS CUENTOS ATROCES DE CELIA.

Causa dolor ver cómo un partido con una serie de divertidas tendencias en otro tiempo --conservadores, democratacristianos, liberales-- es ya un simple remedo del zapaterismo más idiota y ajeno al pensamiento: abandono de las víctimas; pactos etarras; anti España; anti vida e inauguración de nuevos mataderos; anti cristianismo; pro islámismo; anti pensamiento y pensamiento único; antifascismo que es infinitamente peor que el fascismo que pretende combatir; nacionalismo y socialismo, antieducación, cobardía --lógica cuando ya no hay principios--; corrupción y ansias de poder; silencios cómplices, católicos falsos y acomodaticios; ...  e idiotas que aún piensan  --o pensamos-- que algo, aunque sólo sea un poco, se puede rectificar.

Es una mentira como un templo que las revoluciones siempre se hacen desde abajo --jamás las que se hacen desde abajo triunfan--, por el contrario se preparan concienzudamente desde arriba y se ponen en manos de gente de veinte años, sólo así pueden triunfar.

Y el PP seguro que va a triunfar, como lo hizo el PSOE, antes de despeñarse.

En el PP, hay gente --seguramente no demasiada-- que cree que debe volver el pensamiento, el valor de las personas y no la masa amorfa, perfectamente moldeable como la plastilina, que ya ha triunfado en otras formaciones como el PSOE, Podemos, IU, el nacionalismo todo...

El día, cercano ya, que el PP fracase del todo, la España milenaria --fuente de nuestras libertades, cultura, independencia y garantía de nuestra propia vida-- habrá desaparecido para siempre. Por el contrario, una reacción en el PP --que aún puede hacerlo-- puede provocar, al mismo tiempo, una reacción en el buen sentido en los demás partidos. Pero están los arriolas y las maluvas de sus esposas, y están por ello, la estupidez, los regates en corto y el abandono de las grandes estrategias.

No hace mucho, el PP, se asombraba de aquello que hacía el PSOE: ¡Quieren cambiar el modelo de sociedad!, decían con alarma. Y, el PSOE lo cambió y cuando llegó el PP lo bendijo sin ninguna alarma... y al final, lo único genuino --aunque por otro lado bastante atroz, terrorífico y temible-- es Podemos; no se le puede acusar, de momento, de engañar a nadie.

GALLARDÓN DON Y EL TORO DE LA VEGA.

Que resulta que dice don Alberto que primero Cataluña...y, después ya, claro, los muertos. ¡Quién me iba a decir a mí! Dice uno del PSOE con gafas que, las mujeres, son dueñas de su cuerpo, aunque yo no sé que significa esto. Luego aclara que, las mujeres, tienen derecho a disponer de su cuerpo, que tampoco sé lo que significa.

Pasan unas cuantas secuencias del telediario y aparece el mismo señor del PSOE con gafas y en el mismo escenario despotricando de la fiesta esa del Toro de la Vega y diciendo todo lo contrario a lo de antes: los de Tordesillas no son dueños de su toro y no pueden disponer de su toro.

Se puede descuartizar a un niño vivo, y está muy bien visto, y no se puede alancear a un toro, porque éste tiene sus derechos (sic) y el niño aún no tiene carnet.

Se puede, pues, celebrar la fiesta del niño de la barriga, a todas horas, a secas y sin llover. Y allí no están las cámaras de, por ejemplo, Telecinco.

martes, 16 de septiembre de 2014

GALLARDÓN

¿Quién me iba a decir a mí que Gallardón sería el único de los ministros del PP que se la iba a jugar por la defensa de lo más noble y valioso? Y el PP parece querer arrastrar a sus votantes a la excomunión. ¿Cuándo ha asumido el PP la cultura de la muerte con la excusa de la falsa libertad? Parece, pues, haber llegado la hora decisiva para el PP y para la sociedad española en general. En el primer caso está el intentar quedar bien con todos poco antes de acabar siendo odiado por todos, en el segundo está lo que puede consistir ya, solamente, en un eterno desfile de pollos sin cabeza.

miércoles, 20 de agosto de 2014

SE HA SUICIDADO ROBIN WILLIAMS

Y parece que lo ha hecho bajo el influjo de una gran depresión. El infierno está vedado a la depresión.

domingo, 11 de mayo de 2014

LA TRISTEZA

Cuando un Papa habla de laicidad o de sana laicidad, lo hace dirigiéndose siempre a entornos en que el poder político, abierta o solapadamente, persigue a la Iglesia, sólo a la Iglesia. Al hablar de libertad religiosa pasa exactamente lo mismo. El decreto conciliar que habla de este tema, el decreto sobre “la dignidad humana”, no tiene ni una sola referencia a la tradición y, por ello, parece algo nuevo, pero no lo es en absoluto a no ser que la dignidad humana no la refiramos a Dios.

Los tiempos que corren no son otros que los de la traca final de todos los peligros descritos por los papas durante los siglos XIX y XX. Releer las encíclicas de León XIII, San Pío X o Pío XI, por ejemplo, nos hace estar más al día que el último de los ensayos editados en las últimas semanas.

Que la Iglesia tiene sus enemigos está bien claro y no es nada nuevo. Siempre ha tenido enemigos porque siempre ha habido quien se opone a que Dios salve a los hombres. Estos enemigos externos son muy predecibles y no son, en realidad, demasiado preocupantes. O sea, que el laicismo, llamándose de esta manera, o de las demás que ha adoptado a lo largo de la historia, es bien conocido y no va a sorprendernos en modo alguno.

lunes, 7 de abril de 2014

MENSAJE DE LA VIRGEN AL PADRE GOBI



Interpretación del Apocalipsis

(Mensajes de la Santísima Virgen al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano)
Dongo (Como), 31 de diciembre de 1987
Última noche del año
La gran tribulación
“En mi Corazón Inmaculado, en acto de incesante oración, pasad Conmigo las últimas horas de este año, que está ya a punto de terminar.
Es un año importante y particularmente bendecido por mi Corazón Inmaculado porque me ha sido solemnemente y oficialmente consagrado por mi Papa.
Estáis ya en la mitad de este año mariano.
Habéis entrado en mi tiempo.

martes, 7 de enero de 2014

LA VIDA, ARGUMENTO IMPRESCINDIBLE.

"REPRODUZCO ESTA ENTRADA DE HACE UNOS AÑOS"


Hace muchos años, en la época de la Transición, había argumentos, la gente se esforzaba por tener ideas sobre las cosas, incluso la gente que era de izquierdas leía algo, al menos hasta octubre de 1982 en que, desde el poder, se le dijo: “Vuestra es la sabiduría, la bondad, la verdad, la ciencia, la razón, la belleza, la democracia y la paz”. Los que jamás hemos creído en la existencia de eso que llaman “la izquierda y la derecha”, que es un invento de los que se creen de izquierdas, seguimos empeñados en aprender un poco cada día sobre algo, nada damos por hecho, por eso nos llaman reaccionarios, fachas o qué sé yo qué lindezas —siempre las mismas, ya debería saberlo—, y cuantos más argumentos encontramos, más censuras e insultos recibimos. Dado que el edificio de la mentalidad dominante está construido a base de infinidad de falacias, perfectamente demostrables de que lo son, el trabajo es divertido, pero, a veces, peligroso. Buscar la verdad en un mundo en el que tanta gente vive de la mentira siempre es peligroso, pero cuando la gran mentira que hay que combatir es la cultura de la muerte que se ha instalado en la sociedad, que alguien ha instalado en la sociedad como curalotodo, chollo, elixir o bálsamo de fierabrás, el odio se vuelve realmente persecución más o menos solapada. La cultura de la muerte pretende, por lo visto, dar solución a la cuestión social.
¿Y qué es la cuestión social? La cuestión social no es ni más ni menos que la cuestión de la pasta. ¿Y quién se lleva la pasta?  El que mata. ¿Con qué argumentos? Con ninguno, pues la madre de todos los argumentos es la vida.

Durante la aprobación de la Constitución del 78, o quizá en los primeros meses de 1979, escribí, torpemente, una serie de reflexiones sobre el tema de la vida que me tenía ya bastante preocupado. No podía de ningún modo entender —sigo sin poder hacerlo— como algunos encontraban, con tanta facilidad, alternativas a la vida con la excusa de salvaguardar valores que no existen sin ella[1]. Me parecían gentes muy bobas; ahora ya no, ya están avisadas, me parecen simplemente malas personas o, como poco, simples ignorantes abducidos por el infierno. Mi escrito no era filosóficamente muy allá pero sí  lo guardé durante años. Lo recuperé y lo publiqué en una pequeña revista local en 1992 ó 1993[2]. El susodicho escrito era este:

Había un médico en la Francia del siglo XVII que mataba a sus pacientes para así tener la seguridad de que también acababa con la enfermedad que padecían. Desde hace tres siglos, esa historia, se ha transformado en un chiste que ha hecho partirse de risa a unas cuantas generaciones. Hoy, a ese chiste, basado en la historia real de un asesino simplón y terrible, se le llama, con toda seriedad, eutanasia, muerte digna[3], o qué sé yo que otros subterfugios nominales. A quienes han provocado tan turbio debate social, curiosamente, no se les llama payasos, sino que se les llega a tomar muy en serio, llegan, en ocasiones, a diputados, ministros y presidentes. Del nebuloso debate quién sabe lo que saldrá, lo que sí es seguro es que se está perdiendo el sentido del humor. ¡Hay algo más terrible que debatir gravemente sobre un chiste!
La cuestión de la eutanasia es un jalón más de la atroz falta de pensamiento que tiene como hecho más deleznable, y moralmente reprobable, el mayor de los crímenes que existen: el aborto. Hace tiempo que en muchos países del mundo ya se permite, por tanto esperemos lo peor.
Para poder matar a un ser humano, y así resolver algún que otro problemilla provocado por las personas que tienen la osadía de venir a la existencia sin preguntar, hay que sacarlo de su especie porque parece claro que no está bien visto matar a un ser humano[4]. Suelen decir que lo que crece en el vientre de una mujer es una especie de colección de células amalgamadas de un modo particular pero que no van más allá de lo que es un simple tumorcillo benigno. El aborto vendría a ser algo así como cortarse el pelo o las uñas[5]. Para descargar conciencias se recurre al eufemismo, que es la mejor forma de enmascarar la verdad y hablar de embriones o pre embriones o cualquier otra cosa para no nombrar al niño, al ser humano. Es cierto que si decimos “embriones humanos” estamos diciendo que el embrión no puede ser menos que humano y ya sabemos que no está bien visto matar a seres humanos (mi parco saber científico, desde luego, no puede llegar a imaginar qué otra especie o subespecie puede gestar la mujer que no sea la especie humana. Un caso de atroz desprecio hacia la mujer, sin duda, aunque argüirán su defensa). Pero si decimos pre humano o pre persona, que también lo he oído y leído, nos encontramos en el campo de la perfección absoluta. Es como si desde la concepción, el pre humano, emprendiera un camino de perfección física, mental…, que con el transcurso del tiempo y los diversos avatares de la vida, llegara a alcanzarse en un momento dado. Pongamos a los treinta o cuarenta años o a la edad más conveniente y que mejor pueda parecernos desde los diversos puntos de vista. Lo más extraño es que después del súmmum de la perfección humana llegue poco a poco el declive y, finalmente, la muerte. ¡Vaya una perfección! ¿No será que el ser humano es imperfecto tal y como nos enseñaron en la escuela?
Lo cierto es que podemos llegar a un acuerdo sobre lo que sería la perfección humana. No sería difícil llegar al consenso de que esta consistiría en haber alcanzado la plenitud física y la plena sabiduría y, también, podríamos llegar al consenso de que eso es imposible con enorme rapidez. Pongamos que alcanzamos la plenitud física a los treinta años —más tarde ya parece poco probable, salvo casos aislados—, pero, a esa edad, uno, no tiene ni la experiencia ni la sabiduría de un hombre de setenta u ochenta años y, claro, a esa edad ya no se puede batir el record de los mil quinientos metros, ni siquiera de los cien, que es mucho menos. Parece, pues, claro que, el hombre, es un ser imperfecto, por muchas ayudas técnicas que pueda procurarse, desde que es concebido hasta su muerte y que el sentido común de nuestros maestros no era otra cosa que el sentido común del que empezamos a carecer alarmantemente.
El descenso del sentido común me consta, incluso otras atrofias de la modernidad, pero, aun así,  no entiendo, y me pregunto, con auténtico dolor, —si el hombre en ningún momento de su existencia es perfecto, es decir, no se le puede llamar HOMBRE, así, con mayúsculas—, por qué se llega a la conclusión de que se pueden matar personas antes de que nazcan, ¿por qué no antes de que empiecen a dar sus primeros pasos, o antes de que aprendan a hablar, o antes de que lleguen al uso de razón, o antes de que empiecen a pedir dinero, trabajo y Seguridad Social?: ¡Misterio! ¡Misterio absoluto!
La aceptación social actual del aborto, ¿hará que sí?, ¿hará que muy pronto, como sucedió no hace mucho, pueda estar aceptado el homicidio antes de alcanzar determinadas arbitrarias perfecciones?
Lo acabo de decir, pero nunca está de más repetir que ya ha ocurrido cuando se ha pensado en la supuesta perfección de la raza, de la clase, de la nacionalidad, del sexo, de la religión —con la única excepción del catolicismo[6]—. La puerta abierta por el aborto hace que no necesitemos tantas excusas para asesinar a la gente. Simplemente no es gente y no importa demasiado.


En fin, claro, soy cristiano, católico para más INRI, que es la única forma de ser un cristiano acorde. Al contrario que los que no los son, soy, como diría Frossard del cristiano, “el hombre que continuamente se alegra de no ser Dios porque sólo Tú lo eres”. Desde luego es desde ahí, solamente desde ahí, desde donde se puede llegar a ser hombre.
A veces se comienza a escribir escondiendo a Dios y sólo sacándolo a colación al final de los razonamientos de los que, aposta y no sé para afirmar qué, se le excluye; por regla general para no provocar el rechazo de los mentecatos de turno. Se pierde así casi todo el virtuosismo de ese pensamiento precisamente en un momento en que el cristianismo —sólo puede hacerlo el cristianismo—, tiene que volcarse en el restablecimiento de la razón. ¡Lo ha tenido que hacer ya tantas veces!




[1] Algunos dirán que ya están ellos vivos para salvaguardar esos valores, que no les hace falta nadie más. No lo dicen tan claro, pero sí mucho más insultantemente.
[2] No puedo precisar verdaderamente si realicé añadidos de importancia. No lo descartaría.
[3] La muerte es lo más indigno que conozco.
[4] Al menos de momento.
[5] Hoy en día sigue pensándose lo mismo y da un poco de risa que se siga utilizando este argumento cuando, a estas alturas, la televisión y los demás medios gráficos, nos muestran con diáfana claridad las fecundaciones in vitro o la experimentación en los laboratorios con embriones “vivos”. Que yo sepa no se raja a ninguna mujer para ello.
[6] Esto está puesto con todas las de la ley, desde luego, pero sobre todo está puesto para molestar a los gansos y a los simplones más analfabetos.